Tecnología: análisis auriculares Philips SHL3075 plegables, manos libres

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Son grandes, no muy cómodos para trasladar, y tienen agudos y graves de la hostia; pero estos Philips SHL-3075 precisan ser domados para poder ser disfrutados a pleno.

Tecnología: análisis auriculares Philips SHL3075 plegables, manos libres

Por Alejandro Franco – contáctenos

calificación: 4/5 - muy buenoA esta altura Philips es mi marca favorita en materia de audio – dentro de lo que tengo a mi alcance en lo económico; obviamente hay marcas superiores con precios astronómicos -. No es infalible pero, en una decena de equipos de audio y auriculares que he testeado, estuve disconforme con apenas un par. Ahora llegó la hora de cambiar los excelentes SHL3060a mi gusto, los mejores auriculares urbanos que existen – por una razón tan importante como trivial: el sudor de mis orejas ha ido carcomiendo el recubrimiento de goma de las orejeras y te da la impresión de que la almohadilla está podrida. Claro, la solución a mano es sacar a mano los restos de la cuerina plástica y usar los auriculares con las orejas apoyadas directamente en la tela de las almohadillas, pero con el tiempo eso te hace picar los oídos, se ensucia con facilidad y resulta inevitable el pasar a retiro al auricular. Lamentablemente la mala calidad de la cuerina plástica de los drivers es un defecto generalizado en los auriculares Philipsaparte de los SHL3060 ya tuve que archivar unos Shibuya Citiscape cuyo recubrimiento literalmente se deshizo, cayéndose a pedazos como si los auriculares tuvieran caspa -. Confío en que estos nuevos SHL3075 resistan mas que los 2 -3 años que dura, en promedio, la cuerina que Philips le pone a sus auriculares (porque el resto del hardware funciona de manera impecable).

Los Philips SHL3075 son auriculares urbanos como los SHL3060 pero las orejeras son bastante mas grandes (casi como las de los Shibuya Citiscape, aunque no tan gruesas). Parece un auricular de estudio y las orejeras pueden girarse para estar chatas, pero no se pliegan para el interior de la vincha como las del SHL3060 (lo cual la reducía a la mitad de tamaño), lo cual demanda transportarlos en una cartera o morral con un bolsillo interno bastante holgado – miden 20 cm de largo aproximadamente, en la versión mínima y con todo plegado -. Precisamente sobre el sistema de extensión de las orejeras cuenta con un agarre de 7 cm que se desliza sobre un riel de plástico, y que distribuye el esfuerzo que se hace para estirarlo y acoplarlo al tamaño de nuestra cabeza. Tanto por la conexión y tipo de cable como por el diseño de la vincha se nota que son mas robustos que los auriculares urbanos standard de Philips. El cable cuelga de un solo lado y tiene micrófono manos libres, lo cual se agradece.

Como las orejeras son grandes y bien acolchadas el aislamiento acústico es total, lo cual es genial. Y si en general todo el auricular exuda potencia y robustez, el tema de discusión pasa por la calidad de sonido. Este es un potro que hay que domar. Mientras que los Philips SHL3060 se enchufaban, uno probaba varios seteos precalibrados de los que traen los ecualizadores (sean los de los celulares o de las computadoras) y lo sacaba andando, al Philips SHL3075 hay que hacerle un extenso ajuste fino y eso se debe a que es excesivo en todo. Los agudos son extremadamente altos y cristalinos (10/10) y los graves son tan potentes que distorsionan todo. En mi notebook así como en mi celular tuve que poner los graves del ecualizador en cero o valores negativos para que no avasallen el resto de los tonos. Esto debe ser genial para películas y juegos pero para la música uno quiere equilibrio (le pongo un 7/10 por la dificultad para setearlos). El otro tema son los tonos medios que quedan prensados entre los agudos finísimos y los graves descomunales, y lo mejor es meterlos en valores intermedios (poco mas de 0 dB) (5/10).

Cosa curiosa, los Philips SHL3075 no vienen con conector de oro, que generalmente es la característica que uno primero revisa a la hora de comprar un auricular para saber si es calidad – la cobertura de oro permite una mejor transmisión de los impulsos eléctricos -. Sin embargo el fuerte de los SHL3075 está en los drivers, los cuales tienen un par de valores impresionantes. Tiene un rango de 9 – 23000 Hz (superior a los Shibuya, a los cuales considero los mejores auriculares que he tenido en mi vida) y la misma impedancia de éstos con 32 Ohms. Y si uno le da al mango al volumen –  a riesgo de quedarse sordo -, los SHL 3075 no distorsionan en absoluto.

Los Philips SHL3075 salen $ 1.400.- (valores a enero 2020, Ribeiro), o sea $ 400.- mas que el modelo urbano de Philips mas cercano (los SHL5005, que son también manos libres y parecen los sucesores directos de los SHL3060 ya que tienen el mismo diseño). ¿Vale la pena la diferencia?. Es posible que los SHL5005 sean mas simples, con graves mas modestos y mucho mas fáciles de setear. A los SHL3075 hay que domarlos para sacarles el jugo y, si lo hace con paciencia y exactitud, el resultado puede ser muy satisfactorio. Pero ese cuidado en el detalle no lo hace para cualquiera.

Caracteristicas técnicas de los auriculares Philips SHL3075 (manos libres, plegables)

  • Auriculares cerrados supra aurales (on ear)
  • Drivers con imán de neodimio y diafragma PET
  • Micrófono manos libres
  • Impedancia: 32 ohm
  • Respuesta de frecuencia: 9 – 23000 Hz
  • Sensibilidad: 103 dB
  • Máximo poder input: 40 mW
  • Colores: blanco / negro / rojo / azul
  • Cable de 1.2 metros, conectado a la orejera izquierda.

Precio: U$s  24.- (o $ 1.400.-, valores a Enero 2020)

Conclusión: Son bonitos, robustos, la aislación acústica es total y traen micrófono. Son grandes y el plegado de orejeras es mínimo, lo que no los hace muy cómodos para transportarlos. En cuanto a sonido, es excesivo en agudos y sobre todo en graves, y hay que tomarse su tiempo para calibrarlos (con un equalizador de seteo libre, no con uno con valores preprogramados) y domarlos. Obviamente la experiencia con cada equipo (sea celular o computadora) es diferente por la sensibilidad y capacidad de calibración de sonido del mismo, pero es laborioso ajustarlos, aunque el resultado final sea muy satisfactorio.