| Por
Alejandro Franco - mail : info@datacraft.com.ar
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| Nash
Ambassador de 1956 |
Casualmente mientras veía un viejo film de James Bond (The
Man With The Golden Gun) para nuestro sitio SSSM
sobre 007, me saltó la curiosidad. No es la primera vez que
veo la película, y siempre me asombraron los curiosos y a
veces bizarros vehículos de la marca AMC. Casualmente
en el film James Bond persigue al asesino Francisco Scaramanga,
que conduce un AMC Matador Coupe. Y el único auto
que consigue (y roba de una agencia casualmente de American Motors),
es un AMC Hornet con el cual hace maravillas como un salto
de 360ª sobre un puente roto.
AMC no me es una marca desconocida, aunque sí para
el mercado al sur del Rio Grande. De las marcas americanas siempre
fué la más innovadora, con diseños revolucionarios
para su época. En Argentina, en épocas de la plata
dulce y con la importación abierta, se pudo conocer brevemente
el modelo Concorde (y en los 60 se producía el Rambler
en estos pagos). ¿Pero qué ha sido de la firma más
revolucionaria y desconocida a su vez, de la industria automovilistica
estadounidense?
Un poco de historia
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| Nash
Metropolitan (1960) |
AMC se forma en 1954 como American Motors, y fruto
de la fusión entre las marcas Nash y Hudson.
Ya en los 50 se veía venir una crisis en la industria automovilistica
americana, especialmente por el avance a nivel mercado de los tres
grandes : Ford, Chrysler y General Motors.
Los tres gigantes terminarían por absorber o liquidar a los
llamados independientes, que peleaban un nicho pequeño pero
importante del mercado como Studebaker, Kaiser, Packard,
etc, sobre los cuales escribiremos en algún momento, y que
en los 60 terminarían por desaparecer de la industria.
Ya en los 50 los diseños de American Motors eran
fuera de serie como mostramos aquí, con Nash Metropolitan
y el Nash Ambassador. En especial el Metropolitan
se ha convertido en objeto de culto y colección en los últimos
años, y su presencia es frecuente en la cinematografía
de Hollywood. Se produjo desde 1954 hasta 1962, y era una cupé
increíblemente pequeña para los monstruos que suelen
frecuentar el mercado americano. Como sería usual durante
su vida comercial, AMC acudiría a terceras partes
para concretar sus proyectos. En este caso, el Metropolitan
fue diseñado en Inglaterra por la firma Austin.
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| Rambler
Ambassador 1966 |
En los 60 AMC cancela la producción de Nash
y Hudson, y forma una nueva marca de mercado : Rambler.
Pronto se volvería la tercera marca más vendida en
EE:UU, explotando un segmento mediano y chico, y cuadruplicando
las ganancias de la firma. Pero George Romney, el líder de
la compañía que la estaba llevando al éxito,
se embarcaría en la carrera política hacia la gobernacion
de Michigan, y pronto la corporación comenzaría a
perder su rumbo comercial, además de despertar a los grandes
a participar y competir en los mercados que AMC había
descubierto. Además toda la originalidad de AMC comenzaría
a perderse, y a final de la década sus autos eran imitaciones
de los productos que ofrecían los tres gigantes, pero con
menor calidad y especialmente con tecnología antigua. Por
ejemplo, reciclando motores Nash de 1954.
Será a finales de los 60, cuando las ventas habían
bajado a la mitad, que AMC intentaría otra movida.
Abandonaría la producción de Rambler y probaría
en varios frentes. El primero era el de vehículos deportivos.
La firma entraría en varias competencias intentando promover
modelos como el Javelin y el mítico AMX, al
cual muchos llamaron "la pequeña bestia". Ya en
ese entonces los vehículos se vendían bajo la marca
AMC directamente.
Eran autos impresionantes, con poderosos V8 bajo el capó,
y las ventas parecían haber resurgido. Pero la producción
de AMC siempre era acotada a unos pocos miles, y sus precios
a pesar de no ser demasiado caros, no resultaban competitivos.
El principio del fin
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| AMX
1970 |
Los 70 golpean la puerta, y con ellos comienza la crisis del petróleo.
Pronto los mastodontes de cuatro ruedas de las grandes compañías
se vuelven imposibles de solventar frente a la escasez y encarecimiento
de los combustibles. AMC entraría en su etapa de oro,
que resultaría siendo a la postre el canto del cisne.
Entre los modelos que saca, figuran el Hornet ya mencionado.
Es una era de autos medianos y chicos. El Hornet era una
pequeña maravilla que resumaba potencia, y se fabricaría
hasta 1974. Pero mientras esta clase de vehículos se vendía
muy bien, AMC se embarcaba en crear autos lujosos a su vez,
proyectos que en su momento le habían salido muy bien, pero
que ahora resultaban excesivamente costosos y fallidos. La cupé
AMC Matador por ejemplo, fué un fiasco comercial,
así como las versiones 1970 de los Ambassador.
Pero donde AMC se sacaría la lotería, sería
con los autos chicos, con los llamados compactos. Sería el
Gremlin el primer compacto salido de una fábrica americana,
y llegaría a las 700.000 unidades vendidas, convirtiéndose
en objeto de culto y popularidad. Sería el modelo más
vendido de la compañía, y si bien no tenía
un motor de última generación, tenía un enorme
tanque de combustible que le daba una gran autonomía para
un auto tan pequeño. Duraría 8 años en producción.
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| el
gran clásico : Gremlin X de 1977 |
Pero AMC se envalentonaría y arriesgaría aún
más sus apuestas. Sacaría el Pacer X, otro
compacto revolucionario. Muchas de sus ideas eran adelantadas a
su época : mucha superficie vidriada, un motor rotativo Wankel
(comprado a GM)... pero el inicio de regulaciones de contaminación
así como la voracidad de combustible que consumía
terminarían por liquidar al modelo, siendo una de las pérdidas
más grandes de la empresa. Ni la exitosa salida al mercado
del Spirit, el sucesor del Gremlin, podrían
remontar la cuesta abajo que comenzaba la empresa.
AMC probaría con otros vehículos, como la
bizarra Eagle, la primera 4x4 del mercado estadounidense
(1980), con ingeniería Subaru. Pero el fin era inevitable,
a pesar de la creatividad puesta por la empresa.
A finales de los 70 AMC entraría en sociedad con
Renault. Los que en estos pagos se conocen como los modelos
9, 11 y 21 fueron fabricados por la empresa, o
importados y vendidos en sus concesionarios. Pero la falta de calidad
ahuyentó al público, además que las cuentas
no cerraban y Renault terminaría por comprar el 46%
de la empresa en 1980.
Mientras era controlada por la francesa Renault, la última
semblanza de lo que fué AMC quedaba en su línea
Jeep. Habiendo adquirido la marca en los 70, lanzaría
el Cherokee en 1984, y revolucionaría el mercado de
utilitarios. Así mismo producía el Wrangler
(el Jeep clásico) con redefiniciones de estilo... pero la
sociedad con Renault no duraría mucho ni produciría
resultados, y la empresa sería vendida a Chrysler en
1987. Y el gran premio fué precisamente quedarse con Jeep,
que sería una de las grandes marcas de la corporación
en los años siguientes. Pero AMC terminaría
por ir desapareciendo dentro de los dominios del gigante. Uno de
sus últimos modelos sería con la marca Eagle
(el Premier), que serviría como base para el Dodge
Monaco. Pero tampoco sería un éxito de ventas
(ni uno ni otro) y para los 90, AMC ya era un recuerdo. Así
desapareció la última de las marcas independientes
de la industria automotriz norteamericana. |