Por
Alejandro Franco : mail : info@datacraft.com.ar
En Argentina tenemos un privilegio : tenemos uno de
los mejores países del mundo en cuanto a calidad
y cantidad de producción de vinos.
Iniciarse en la degustación y elección
de vinos, no es difícil. Especialmente en nuestro
país, donde la variedad es tal, que se pueden
conseguir vinos de excelente calidad a precios muy accesibles.
Para comenzar, debemos distinguir entre dos clases
de vinos : los más económicos, llamados
vinos finos de mesa, que suelen resultar en mezclas
de uvas y cosechas, y cuya calidad no suele ser pareja.
En este artículo procuraremos apuntar a la segunda
clase, denominada vinos varietales, donde el usuario
suele perfilar sus gustos y decantarse por la eleccion
de una uva o marca favorita.
Los vinos varietales se denominan así, porque
a diferencia de los vinos finos de mesa, estos suelen
distinguir el tipo de uvas que los conforman; suelen
conformarse entre una y tres tipos de uvas distintas
como máximo. Así se obtiene el máximo
de pureza en cuanto a sabor. En general, todos los tipos
de vinos tienen versiones varietales : en los blancos,
los más populares son los chardonnay, chablis,
sauvignon blanc y torrontés. En los tintos, los
más extendidos son el malbec, el cabernet sauvignon
y el syrah. En una segunda línea de tintos, o
usados como complemento a estas uvas, encontramos el
bonarda, pinot noir, tempranillo, merlot; y en una tercera
línea, excepcionalmente, encontramos variedades
como el petit verdot, que aún no disfrutan de
la popularidad de las anteriores.
Cuando uno elige un vino, el mismo suele tener el color
de la comida que va a acompañar. Los vinos blancos
son excelentes con pollo y pescados; los tintos con
carnes rojas y pastas (por el color de la salsa). No
se trata de una trivialidad, pero constituye una norma
rápida de criterio a la hora de seleccionar el
mejor vino para una comida determinada. Además,
en el resultado final (la degustación con la
comida), comprobará que la elección es
más que acertada.
Los vinos rosados, en cambio, suelen consumirse en
mucha menor cantidad. Salvo excepciones, los rosados
se consideran vinos efectivos para el postre, debido
a su naturaleza más dulce. Tanto blancos como
rosados se toman frios (lo ideal es entre temperaturas
de 6 y 10 grados). A diferencia de los rosados, mayoritariamente
dulces, los vinos blancos presentan variedades dulces
y secas : mientras que un torrontés o un riesling
(un vino dulce y liviano, obtenido de uvas tokai, y
muy popular en Alemania - de donde toma el nombre) es
dulce y es ideal para acompañar masas finas,
un chablis es seco con un ligero tono de acidez, y suele
ser mas apropiado para acompañar un pollo o frutos
de mar. Los blancos suelen tener sabor ligeramente frutado
y, por la delicadeza de su naturaleza, deben consumirse
en corto tiempo para no alterar su sabor.
Los vinos tintos son los mas populares en Argentina, debido
a nuestra afición a las carnes asadas. Se recomienda
tomarlos naturales (temperaturas entre 16 y 18 grados)
y, por su naturaleza, son quienes mejor resisten el tiempo
una vez abiertos para consumo. Su gusto es intenso y su
cuerpo denso a la hora de paladear.
Entre los mas extendidos de los tintos, encontramos
el malbec : suele identificarse a los consumidores las
propiedades de una uva, comparandola con el gusto de
otros sabores conocidos. En el caso del malbec, su sabor
es comparable al de frutas negras (ciruelas, grosellas).
Su combinacion con uvas bonardas le da mayor cuerpo
y un dejo en el paladar de ligeros taninos (un ligero
sabor amargo); combinado con el cabernet sauvignon forma
uno de los tipos mas populares, el borgoña, ya
que a la suavidad del malbec se suma la ligera aspereza
al paladar del cabernet sauvignon, cuyo gusto recuerda
a la pimienta negra.
Ahora bien : elegidas las uvas... cuál es el mejor
vino ?. Por qué hay tantas variedades de precio
y calidad entre, por ejemplo, vinos malbec de una misma
marca ?. Aquí entra en juego el segundo factor
a la hora de elegir un vino (el primero es el color y
el o los tipos de uvas), y es la crianza.
La crianza es el tiempo de maduración del vino,
y en qué medios fue almacenado. La mayoría
de la gente toma los llamados vinos jóvenes,
cuyo valor oscila entre 5 y 12 $, y que posee una maduración
de entre 6 y 8 meses (generalmente en barricas de roble).
La segunda categoría es la de los llamados vinos
reserva, cuya maduración se extiende entre 12
y 14 meses en barricas de roble, y que comienzan aqui
a distinguir el año de la cosecha. Estos vinos
suelen costar entre $ 15 a $ 50.-. Por ultimo, los más
selectos son los vinos afincados : se crian durante
18 meses en barricas de roble, y luego terminan su añejamiento
en botella por otros 12 meses. Para estas líneas
se suelen seleccionar las mejores uvas y cosechas, y
su costo supera generalmente los $ 100.-
Con estos datos, usted puede iniciarse en la eleccion
de vinos, y encontrar el que más le guste...
y se adapte a su personalidad. A diferencia de otras
bebidas o licores, los vinos constituyen un producto
mas noble, que ha acompañado a los hombres casí
desde su misma creación. Y conforman una experiencia
única de placer no sólo por sabor o como
complemento de sus comidas, sino como compañero
de momentos que quedan en el recuerdo y como celebración
en las reuniones de amigos. |