En
cable, este mes por CineCanal, Abajo el Amor :
EL DELICIOSO SABOR DE LA NOSTALGIA
Abajo el Amor parece ser una cápsula en
el tiempo, que nos retrotrae a aquellas deliciosas comedias
ingenuas y tímidamente sexistas de los ´60,
que hacían Rock Hudson, Doris Day y Tony Randall.
Por Alejandro Franco : mail : info@datacraft.com.ar
Down With Love (EUA, 2003). Intérpretes
: Renée Zellweger, Ewan McGregor, David Hyde
Pierce, Sarah Paulson, Tony Randall. Dirigidos por Peyton
Reed
Hay películas deliciosas. Filmes hechos con afecto,
inspirados en otros, pero que tratan con un cariño
y esmero tal sus temas que en sí se convierten
en objeto de culto.
Esto suele suceder con algunas comedias; como mencionamos
en su momento, Austin Powers (la primera) era
un visión afectuosa sobre lo que fué el
furor Bond en los ´60 (y especialmente
sus correspondientes parodias y competidores de la misma
época). No sólo tocaba temas (o mejor,
recuerdos) que a uno le son caros, sino que lo hacía
con inteligencia, metiendo algún que otro punto
de vista moderno para hacernos ver que tán ingenuos
éramos en esa época. Lamentablemente la
serie de Mike Myers terminó transformándose
en un adefesio, y olvidando sus orígenes.
En el caso que nos ocupa, se trata también de
otro film - retro. En esta ocasión, no se ven
las cosas a la distancia, sino que directamente nos
transporta a la Nueva York de 1962 (comenzando desde
los impecables títulos de presentación,
con el logo de la 20th Century Fox usados en esa época),
y haciendo uso de todas las herramientas digitales posibles...
estamos viviendo realmente en los sesenta. Pero en los
sesenta de película. Donde todos se vestían
como modelos de pasarela (de aquella época),
donde los solteros tenían apartamentos llenos
de gadgets (esto de por sí me hace recordad algunas
comedias de Dean Martin), donde todos eran muy naif
respecto al sexo, y donde recién las mujeres
comenzaban a demostrar alguna independencia... para
terminar en las redes de los galanes de turno.
El paradigma de esta clase de comedias fué y
será siempre, Doris Day. Junto con Rock Hudson
y Tony Randall protagonizaron algunas de las más
sabrosas comedias de los ´60 como Pillow Talk
y Lover Come Back. Siglos antes que los hippies,
la liberación femenina y el SIDA.
Abajo el amor retoma temáticamente la
misma línea de las dos últimas películas
mencionadas : Barbara Novak (Zellwegger) es una escritora
que llega a Nueva York, en busca de editor para su libro
(precisamente llamado Abajo ...), diciendo que las mujeres
pueden vivir como los hombres, con la misma independencia
/ indiferencia hacia el amor, teniendo sexo con quienes
deseen sin enamorarse, y compensando sus carencias afectivas
con el chocolate (!). El libro es publicado con un tímido
éxito, hasta terminar por explotar en un éxito
de ventas, y alterando toda la paz y equilibrio de la
sociedad machista neoyorkina (esposas y amantes se rebelan,
Barbara se transforma en una heroína de las mujeres).
Para combatir la revolución que generó
el libro, el editor de la revista para hombres Know
(David Hyde Pierce) envía a su reportero estrella,
el playboy Catcher Block (Ewan McGregor) a realizar
una nota sobre Novak, que la difame y destruya su credibilidad.
Y Block no tiene mejor idea que enamorarla para demostrar
la falsedad de las premisas de su best seller.
Como puede verse, el argumento no es precisamente un Premio
Nobel, pero es sumamente efectivo. Especialmente en la
calidad del guión, que introduce tanto elementos
naifs propios de la época (hay diálogos
realmente ingenuos, especialmente por parte de las mujeres),
como frases muy chispeantes e inteligentes que nos hacen
acordar que es un film del nuevo milenio, donde el punto
de vista de la sexualidad es mucho más desprejuiciado.
Muchos de los gags se basan en la velocidad del diálogo
y de los juegos de palabras, y especialmente, en el tono
de caricatura de las interpretaciones (la escena donde
los protagonistas se preparan mientras escuchan In
another words... es impagable).
Para que el espectáculo sea completo, debe basarse
en la calidad de los intérpretes, y aquí
no hay desperdicio. Mientras que Zellwegger comienza
tímidamente pero termina por hacerse con el tono
del film y el personaje, quien se lleva las palmas es
la interpretación de McGregor (como un mujeriego
empedernido), que posee una química brillante
con Zellwegger, pero especialmente con su editor (Hyde
Pierce). El papel de Hyde Pierce es el típico
que realizaba Tony Randall en los filmes que éste
homenajea, y que aquí tiene un cameo como el
dueño de la editorial que publica el libro :
el jefe que admira a su periodista estrella, y que se
cree todas las mentiras disparatadas que éste
dice.
Hay muchas cosas destacables en este film : nótese
que todos los personajes no caminan, bailan,
y que el ritmo que tienen definen al personaje (cuando
hace que no se vé algo así ?). Por otro
lado, escenarios y especialmente el vestuario son impresionantes,
excelentes, un festival para los ojos, convirtiéndose
prácticamente en un protagonista más de
la trama.
Si el film es divertido ?. Es placentero. Es la mejor
definición. Usted la verá con una sonrisa
todo el tiempo, y explotará en risas con frecuencia,
pero el fin de la película no es tanto apabullar
con chistes o gags, como sí de darle una sensación
de optimismo e ingenuidad ... que los filmes actuales
han perdido por completo. |