| En
Auto Focus (2002), Paul Schrader analiza la caótica vida
de Bob Crane, el protagonista de la serie de TV Hogan´s Heroes,
y de los dramáticos sucesos que llevaron a su violenta muerte
en 1978. Analizamos aquí la desenfrenada vida del actor.
Por Alejandro Franco - info@datacraft.com.ar
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Robert Edward Crane (1928 - 1978) comenzó su carrera como disc
jockey en 1950. En sus comienzos locales ganó rápidamente
popularidad, lo que lo llevó a probar suerte en las radioemisoras
de California, llegando a ser el rey de la sintonía en Los
Angeles. A su show de radio iban invitados como Marilyn Monroe y Frank
Sinatra.
Con su popularidad en aumento, pronto fué invitado a shows
de TV como el de Johnny Carson. La industria comenzó a ver
un talento para la actuación en ciernes, y empezó
a ofrecerle papeles menores en diversas series, como The
Twilight Zone y The Dick Van Dyke
Show. Sin dudas su carisma y su comicidad no pasaron desapercibidos.
Y en 1965 llegaría su gran oportunidad, cuando le ofrecieron
el papel central en la serie Hogan´s
Heroes. La serie trataba, en tono de comedia, sobre un grupo
de prisioneros de guerra americanos en un campo de concentración
alemán en la Segunda Guerra Mundial. Con reticencia acerca
de su temática - que consideraba poco seria - Crane aceptó
el papel, y la serie se convirtió rápidamente en un
hit, permaneciendo en el aire por seis temporadas.
Pero la fama embriagaría a Crane, y ese sería el
comienzo del fin.
Decadencia y un violento final
El dinero y la fama alterarían permanentemente la vida de
Bob Crane. Se divorciaría de su primer esposa para casarse
con Sigrid Valdis, compañera de elenco en la serie.
Pero durante el transcurso del rodaje, su compañero de reparto
Richard Dawson le presentaría a un extraño personaje
que marcaría el fin de los días de Crane. John Henry
Carpenter, un experto en electrónica que comercializaba los
primeros equipos de VCR hogareños.
Hasta ese entonces, Crane llevaba una vida proba, con una respetable
relación familiar y siendo reconocido miembro de su iglesia.
Pero Carpenter lo tentaría con una vida nocturna plena de
excesos.
 |
| rodeado
de productores, en el centro, Bob Crane |
El tema es que Crane y Carpenter comenzarían a frecuentar bares
de strippers, y entrarían a un circuito swinger de intercambios
sexuales. Si bien esto entra dentro de las opciones de una vida liberal,
Crane y Carpenter pronto se harían adictos al sexo de manera
desenfrenada, participando diariamente en orgías, filmando
sus encuentros sexuales, editando películas porno caseras,
hasta perder todo tipo de mesura en sus apariciones públicas.
Además, la relación entre Crane y Carpenter era extraña,
con connotaciones homosexuales reprimidas por parte de Carpenter.
Ambos participaban en orgías y trios, pero siempre de manera
heterosexual, si bien Carpenter le había hecho sugerencias
sexuales a Crane, algo que el actor había rechazado de plano.
Las andanzas del dúo terminaron por hacerse públicas,
y Crane comenzó a tener problemas para conseguir trabajos.
Comenzó a sobrevivir gracias a una gira permanente con la
obra de teatro La Suerte del Principiante,
pero su matrimonio ya estaba en crisis. Las giras eran una excusa
para sus excursiones sexuales diarias en cada ciudad que visitaba.
Esto está retratado en el film Auto
Focus (2002), donde Greg Kinnear compone a la estrella y
William Dafoe interpreta a Carpenter.
En 1978. Bob Crane decidió que había llegado al límite.
Le comunicó a Carpenter que suspendía sus andanzas
y que intentaría rehabilitarse. Esa misma noche, un intruso
entraría en su departamento y lo mataría de varios
golpes en la cabeza, posiblemente con un tripode de una de las videocámaras
que utilizaba para filmar sus encuentros sexuales. A pesar de que
todas las sospechas apuntaban a Carpenter, errores en la investigación
y circunstancias dudosas terminaron por dejarlo en libertad.
Pero el caso seguiría teniendo connotaciones bizarras. Su
segundo hijo, Scotty, abriría un website donde ofrecería
(a cambio de un pago por membresía) ver algunos de los cortos
prono editados por su padre. |