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Robert Edward Crane (1928 - 1978) comenzó su carrera
como disc jockey en 1950. En sus comienzos locales ganó
rápidamente popularidad, lo que lo llevó
a probar suerte en las radioemisoras de California, llegando
a ser el rey de la sintonía en Los Angeles. A su
show de radio iban invitados como Marilyn Monroe y Frank
Sinatra.
Con su popularidad en aumento, pronto fué invitado
a shows de TV como el de Johnny Carson. La industria
comenzó a ver un talento para la actuación
en ciernes, y empezó a ofrecerle papeles menores
en diversas series, como The
Twilight Zone y The
Dick Van Dyke Show. Sin dudas su carisma y su
comicidad no pasaron desapercibidos. Y en 1965 llegaría
su gran oportunidad, cuando le ofrecieron el papel central
en la serie Hogan´s
Heroes. La serie trataba, en tono de comedia,
sobre un grupo de prisioneros de guerra americanos en
un campo de concentración alemán en la
Segunda Guerra Mundial. Con reticencia acerca de su
temática - que consideraba poco seria - Crane
aceptó el papel, y la serie se convirtió
rápidamente en un hit, permaneciendo en el aire
por seis temporadas.
Pero la fama embriagaría a Crane, y ese sería
el comienzo del fin.
Decadencia y un violento final
El dinero y la fama alterarían permanentemente
la vida de Bob Crane. Se divorciaría de su primer
esposa para casarse con Sigrid Valdis, compañera
de elenco en la serie.
Pero durante el transcurso del rodaje, su compañero
de reparto Richard Dawson le presentaría a un
extraño personaje que marcaría el fin
de los días de Crane. John Henry Carpenter, un
experto en electrónica que comercializaba los
primeros equipos de VCR
hogareños. Hasta ese entonces, Crane llevaba
una vida proba, con una respetable relación familiar
y siendo reconocido miembro de su iglesia. Pero Carpenter
lo tentaría con una vida nocturna plena de excesos.
El tema es que Crane y Carpenter comenzarían a
frecuentar bares de strippers, y entrarían a un
circuito swinger de intercambios sexuales. Si bien esto
entra dentro de las opciones de una vida liberal, Crane
y Carpenter pronto se harían adictos al sexo de
manera desenfrenada, participando diariamente en orgías,
filmando sus encuentros sexuales, editando películas
porno caseras, hasta perder todo tipo de mesura en sus
apariciones públicas. Además, la relación
entre Crane y Carpenter era extraña, con connotaciones
homosexuales reprimidas por parte de Carpenter. Ambos
participaban en orgías y trios, pero siempre de
manera heterosexual, si bien Carpenter le había
hecho sugerencias sexuales a Crane, algo que el actor
había rechazado de plano.
Las andanzas del dúo terminaron por hacerse
públicas, y Crane comenzó a tener problemas
para conseguir trabajos. Comenzó a sobrevivir
gracias a una gira permanente con la obra de teatro
La Suerte del Principiante,
pero su matrimonio ya estaba en crisis. Las giras eran
una excusa para sus excursiones sexuales diarias en
cada ciudad que visitaba. Esto está retratado
en el film Auto Focus
(2002), donde Greg Kinnear compone a la estrella y William
Dafoe interpreta a Carpenter.
En 1978. Bob Crane decidió que había
llegado al límite. Le comunicó a Carpenter
que suspendía sus andanzas y que intentaría
rehabilitarse. Esa misma noche, un intruso entraría
en su departamento y lo mataría de varios golpes
en la cabeza, posiblemente con un tripode de una de
las videocámaras que utilizaba para filmar sus
encuentros sexuales. A pesar de que todas las sospechas
apuntaban a Carpenter, errores en la investigación
y circunstancias dudosas terminaron por dejarlo en libertad.
Pero el caso seguiría teniendo connotaciones
bizarras. Su segundo hijo, Scotty, abriría un
website donde ofrecería (a cambio de un pago
por membresía) ver algunos de los cortos prono
editados por su padre. |