|
Hollywood se ha quedado falto de ideas. No basta
llevar series de TV al cine, hacer remakes, volver a filmar peliculas
extranjeras con castings norteamericanos, que también ha llegado
a filmar adaptaciones cinematográficas de videogames. Yo no
tengo ningún problema con eso; de hecho, un video juego posee
un tema de base sobre el cual se podría construir un guión
decentemente creativo, pero en general los resultados son decepcionantes.
Hace algun tiempo criticamos duramente
Alien Vs Predator. Claro está, dicho film es una pálida
imagen de lo que era la serie Alien, o reflejando a las peliculas
del Depredador tal como las conocemos. Pero en realidad el
film estaba basado en un video juego que a su vez se basaba en las
mencionadas dos franquicias. Visto así, era un film decente,
si uno lo aislaba de sus orígenes cinematográficos.
Vale decir : los videogames toman libremente
inspiración en películas de Hollywood. Y cuando a
su vez se adapta al cine un videogame, estamos llegando a un argumento
reciclado por tercera o cuarta generación. Si Indiana
Jones inspiró a los juegos de Tomb Raider, cuando
Lara Croft llega al cine se trata de un Indiana Jones femenino
pasado por terceras manos. ¿No es mejor imitar directamente
al original?
El problema con Doom es que es una
copia de Aliens de tercera mano. Con la mayor diferencia
que ni siquiera está Paul W.S. Anderson en la dirección,
que dentro del minúsculo subgenero "adaptaciones
exitosas de videojuegos al cine" figura casi con exclusividad,
con la otra excepción de Simon West y el primer Tomb Raider.
Al menos esos directores logran hacer filmes decentes. Pero la mano
de Andrzej Bartkowiak, que proviene de la publicidad y el videoclip,
es bastante pesada. Hay mucha exposición de cosas que no
interesan a nadie, vistas en otros filmes, y sin siquiera un rasgo
de originalidad. Una estación científica descubre
rastros de una vieja civilización marciana. La misma parece
ser hiper inteligente, hiper poderosa, con poderes de auto curación,
y con una voracidad descomunal. Y comienzan a volver a la vida,
deseando abrir un portal para tomar por asalto la Tierra. Ya sabemos
que eso es rutina, pero al menos presenten el argumento de un modo
menos aburrido.
 |
Indudablemente el ambiente del juego está
recreado fielmente. Atmósferas opresivas de la estación
científica, corredores mal iluminados, laberintos interminables
donde en cada rincón pulula una amenaza. A ese escenario
llega una mision de marines comandado por Sarge (The Rock) y John
Grimm (Karl Urban), y un montón de soldados que constituye
la habitual carne de cañon de esta clase de films. Tampoco
tengo problemas con eso. Alguien ha dicho que todas las historias
que se puede contar en cine se reducen a 10 o 12, y que el resto
son imitaciones o variaciones de las mismas. Pero al menos, que
las cuenten con cierto talento.
Pero el director mantiene las cosas de modo
aburridamente rutinario. No hay inspiración, siquiera en
la coreografía de las escenas de acción. Los efectos
especiales (las creaturas CGI) se ven pobres, inferiores en calidad
a lo que venimos viendo en otros films recientes de ciencia ficción.
Al menos The Rock lidera la pantalla, pero su sola presencia no
basta para resucitar una aburrida cinta clase Z, que con un titulo
y casting menos famosos, se hubiera perdido entre las cajas de un
video club junto con las adaptaciones cinematográficas italianas
de Alien de los años 80. ¿Respeta el espiritu
del videojuego?. Sí, especialmente en una secuencia final
de cinco minutos vista en primera persona, que se ve excesivamente
larga. Pero la próxima vez, si desean ver algo que es fiel
al espíritu de un videogame y decentemente interesante, le
recomiendo a los directores que tomen nota de Tomb Raider,
que tenía mas sustancia que este pálido intento por
capitalizar espectadores a costa de una marca. No era una obra maestra,
pero al menos entretenía.¿Qué falta por ver?.¿Cuando
lleven la historia de Ronald Mc Donald al cine?. Si van a
llevar videogames a la pantalla, por favor, incluyan un buen director
y denle un argumento un poco mejor, o haganlo en tono de comedia.
Pero no hay nada peor que un guión mediocre que se toma a
sí mismo demasiado en serio. |