UNA
SATIRA INTELIGENTE
Una Guerra de Pelicula se mete con los clisés
de los filmes de acción, los ejecutivos de Hollywood,
las estrellas exstravagantes y los entretelones del
rodaje de superproducciones. Roban la escena Robert
Downey Jr. y un inusual cameo de Tom Cruise.
por Alejandro Franco ; e-mail :
info@datacraft.com.ar
Tropic Thunder, EE.UU, 2008. Director: Ben Stiller;
Intérpretes: Ben Stiller, Jack Black, Robert
Downey Jr., Brandon T. Jackson, Jay Baruchel, Danny
McBride, Steve Coogan, Nick Nolte, Tom Cruise, Matthew
McConaughey |
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Una Guerra de Película (Trueno Tropical,
el título original) provee una inteligente sátira
al género de acción mientras que clava sus
agujas sobre las entretelones de Hollywood. A la vez que
resulta ácida, dispara el suficiente humor como
para que las plateas en su totalidad terminen por disfrutarla.
La historia nos cuenta que el director Damien Cockburn
(Steve Cooghan) se encuentra rodando una superproducción
sobre la guerra de Vietnam al más puro estilo
de Apocalipsis Now y Pelotón, basada
sobre las memorias reales del ex-combatiente Four Leaf
Tayback (Nick Nolte). Pero se encuentra demorado con
la filamción, en gran parte por las disputas
internas de su cast de actores, nutridos de egos enormes.
Tenemos a una ex estrella de acción en decadencia
(Ben Stiller), un actor de carácter que se cree
capaz de interpretar cualquier personaje sin importar
el sacrificio que deba hacer (Robert Downey Jr), un
cómico que viene de última (Jack Black),
y una troupe de secundarios que participan del film
por dinero, fama y chicas. El productor Les Grossman
(Tom Cruise), cansado de que los costos de la película
se disparen hasta las nubes, apura al director Cockburn
para que consiga realismo (y pueda terminar el film
antes de que lo echen). La solución que encuentra
Cockburn es simple: al estilo de El Proyecto de la
Bruja de Blair, va a abandonar a los actores en
medio de la selva y va a rodarlos con cámaras
ocultas. El problema es que las cosas no salen como
lo esperado, y los actores se verán involucrados
en medio de una guerra de narcotraficante, mientras
creen que todo forma parte del libreto original.
La secuencia pre créditos es excelente, y nos
provee con varios trailers falsos como para conocer
quiénes son el trío de intérpretes
centrales. Ben Stiller asume un rol claramente basado
en Arnold Schwarzenegger, mientras que Jack Black es
la versión blanca de Eddie Murphy (su ultimo
hit es un film sobre una familia de gordos que se tira
gases todo el tiempo). En cambio, el rol de Robert Downey
Jr. puede estar basado en cualquier actor de carácter
- De Niro, Pacino, etc -, pero llevado al extremo. Aquí
su personaje se hace incluso una operación de
pigmentación de piel para poder interpretar a
un afro americano (!). Es un ejemplo cabal de la idiotez
de Hollywood, donde los ejecutivos (y actores) prefieren
al nombre taquillero, aún cuando el papel reulta
obvio que no es para él.
Como director y libretista, Ben Stiller ha afilado sus
garras desde The Cable Guy y Zoolander.
Acá tira un puñado de referencias a montones
de filmes - el rodaje está demorado tal como el
del verdadero Apocalipsis Now; las secuencias parodian
a las escenas más famosas de Pelotón;
el soldado que escribió las memorias se comporta
como Robert Shaw en Tiburón, etc - a la
vez que desarrolla la historia. Es un circo de idiotas
con egos enormes que no saben como vivir fuera de sus
lujos superficiales de la civilización moderna.
El problema es cuando este grupo de imbéciles debe
chocar con la violenta realidad de los narcos en medio
de la jungla.
La película tiene momentos brillantes que sacan
enormes carcajadas para la platea. El lucimiento viene
de sus intérpretes principales: Ben Stiller y
Jack Black tienen muy buenas perfomances cómicas,
pero la nota la dan Robert Downey Jr y Tom Cruise. Downey
roba cada escena con su seudo afro americano, interpretando
al personaje como si fuera Mel Gibson imitando a Danny
Glover en Arma Mortal. Además, cada choque
que tiene con un afro americano auténtico (Brandon
T. Jackson) es desopilante. Y mientras tanto está
Tom Cruise, gordo, pelado y bocasucia, que arrasa cada
vez que aparece como el mezquino productor del film.
Es una perfomance cómica inusual y definitivamente
memorable.
Una Guerra de Película es una excelente
comedia. Tiene un casting formidable y un libreto afilado.
Y provee una enorme cantidad de carcajadas como para
que la audiencia salga contenta del cine. |