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Un hoax es un engaño. Pero uno con visos
de realidad, que rápidamente se desparrama y
termina por convertirse en leyenda urbana. Desde la
autopsia del alienígena que recibió cobertura
mundial hasta fotos falsas del atentado del 11 de setiembre
del 2001 a las Torres Gemelas, que mostraban una cara
demoníaca en medio del humo. En Hollywood es
usual este tipo de trucos; y el portal norteamericano
The Quietus ha elaborado una lista con los que
considera los diez más famosos y populares de
toda la historia.
El aterrizaje en la Luna, según
Stanley Kubrick
Casi al mismo tiempo que el hombre descendió
en la Luna en 1968, se empezaron a desperdigar todo
tipo de teorías conspirativas acerca de la veracidad
del alunizaje. Una de las más populares tiene
que ver con que la CIA se habría aproximado
al director Stanley Kubrick durante el rodaje de 2001,
Odisea del Espacio, para montar una mise en scene
que representara el descenso lunar de una manera mucho
más nítida a la calidad de las transmisiones
de aquél entonces. La teoría se basa en
que el alunizaje orquestado habría utilizado
los mismos sets que 2001, amén de que
Kubrick había contratado a dos asesores de la
Nasa para el filme (cosa que es verdad) y que
a través de ellos habría obtenido lentes
de 50mm, los mismos utilizados por la Nasa para
rodar el descenso en el satélite.
El Proyecto Blair Witch
Este es un claro ejemplo de marketing viral y de guerrilla
hecho con dos pesos y alta efectividad. Para auspiciar
el filme los realizadores - amén de generar falsos
documentales y sitios web - realizaron una campaña
con afiches al estilo de "personas desaparecidas",
con las fotos de los tres actores que protagonizaban
El
Proyecto Blair Witch. El impulso generado por la
campaña devino en que el filme se transformara
en un rotundo éxito.
La carrera como cantante hip hop
de Joaquin Phoenix
La visión del actor Joaquin Phoenix - Gladiador,
Señales,
Walk the Line - con pronunciada barba y estilo
desprolijo, cantando letras de hip hop arriba
de un escenario provocó inmediatamente un revuelo
en los medios. Mucho se habló al respecto, desde
la decadencia de la fama de un actor ganador del Oscar
hasta la superficialidad del criterio de algunos artistas
que creen que pueden cambiar con éxito de una
carrera hacia otra para la cual no están preparados.
Lo cierto es que la teoría más creíble
es que se trata de una broma privada montada entre Phoenix
y su amigo Casey Affleck, con vistas a escandalizar
a los medios.
Las cartas secretas de Marilyn
Monroe
Vanity Fair publicó en Octubre del 2008
una serie de cartas "recién descubiertas"
escritas por Marilyn y dirigidas a John Fitzgerald Kennedy.
Para camuflar la veracidad de las misivas, se incluyeron
otras realmente existentes y en poder de coleccionistas
(pero fuera del desconocimiento público). La
revisión detallada de las mismas, así
como el descubrimiento de un conocido falsificador tras
su redacción terminó en un bochorno para
la prestigiosa revista.
El falso Kubrick
Alan Conway, un gay agente de viajes, empezó a
aparecer en diversas fiestas en Londres posando con los
manerismos del famoso director, al mismo tiempo que Kubrick
rodaba Eyes Wide Shut. Los cholulos de turno lo
tomaron como si fuera el verdadero Kubrick - aunque Conway
no se pareciera en nada a él -, y el suplantador
terminaba otorgando falsos papeles en películas
que nunca iban a filmarse, asistiendo gratis a gigantescas
fiestas e incluso firmando como el director. Todo esto
le pareció muy divertido al mismo Kubrick, y la
anécdota terminaría en un filme Colour
Me Kubrick: A True...ish Story, protagonizado por
John Malkovich.
Incidente en el Lago Ness
Siguiendo la línea de El Proyecto Blair Witch,
Incident at Loch Ness es otro falso documental
hábilmente camuflado. Aquí Zak Penn es
un documentalista que está registrando la filmación
de un documental de Werner Herzog acerca del monstruo
del lago Ness (un film dentro de un film). Como Penn
está decidido a que la criatura aparezca, no
duda en montar toda una escena con un títere...
hasta que el verdadero monstruo se zampa a un par de
camarógrafos. El hecho de incluir al verdadero
Herzog como una caricatura de sí mismo le dá
un clima totalmente surrealista a la película.
Psicosis de Alfred Hitchcock
Los trucos publicitarios de Alfred Hitchcock eran legendarios,
pero en Psicosis bordearon el límite de
la maestría. Como la novela detallaba el crímen
de uno de los protagonistas principales en una fase
muy temprana de la historia - y con el consiguiente
shock -, Hitchcock decidió engañar a la
audiencia rodando un trailer en donde Vera Miles era
la actriz asesinada en la clásica escena de la
lluvia... en vez de Janet Leigh, quien era la que aparecía
realmente ultimada en la misma secuencia. Ello contribuyó
a mantener intacto el shock de la sorpresa que reservaba
el filme.
Los trucos publicitarios de William
Castle
Castle siguió la misma escuela de Hitchcock
sobre los trucos de marketing, sólo que los llevó
a niveles supremos. Desde un esqueleto volando en medio
de la audiencia, dispositivos instalados en los asientos
que daban corriente eléctrica a la platea en
ciertos momentos de los filmes, hasta pólizas
de seguro para cobardes que salieran de la proyección
antes de tiempo, lentes especiales para ver los fantasmas
de la película, y votaciones entre la platea
para elegir (y alterar) el final del filme. Su ingenio
convirtió en éxitos de taquilla a películas
de calidad bizarra, pero le aseguraron fama de leyenda
a Castle.
El falso Pie Grande
Un popular film casero de 1967 rodado por Roger Patterson
y Bob Gimlin se convirtió en la única
prueba documental de la existencia de Pie Grande, el
eslabon pérdido que habita los bosques americanos.
Años más tarde un individuo saldría
a alegar que había sido contratado por la dupla
para vestir un traje de gorila y protagonizar dicho
corto.
Holocausto Canibal
Otro falso documental, supuestamente una filmación
hallada en el lugar en donde los cineastas desaparecieron.
Si bien estaba rodada con aborígenes reales -
y mostraba matanzas de animales en gráficos primeros
planos -, no dejaba de ser un filme exploitation
italiano... pero en su momento se lo consideró
como una verdadera película snuff. La
acción realista de sus escenas servía
para camuflar el engaño sobre su verdadero origen
comercial. |