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En general, es difícil hacer algo nuevo con el
género del terror hoy en día. Primero, porque
la galería de monstruos y asesinos seriales ya
está demasiado trillada. Segundo, porque la saturación
de la repetición de formulas, no lo hace un genero
masivo. Ya no quedan inventores de "leyendas urbanas"
o monstruos que hagan historia : atrás quedó
la época de Halloween, Freddy Krueger,
o incluso el hiperviolento (y escaso de originalidad)
Jason. Los Aliens, Draculas y Frankensteins
quedaron archivados, y sólo el genero pudo reinventarse,
en parte, por visiones a distancia y gralmente en tono
de comedia o crítica. Desde La Novia de Chucky
hasta Scream reflotaron un poco el tema, especialmente
en la onda del terror adolescente. Pero no hay nada nuevo
bajo el Sol... o sí ?
Jeepers Creepers intenta una vuelta de tuerca,
que logra con éxito. Por un lado, combina asesinos
seriales con monstruos, y por el otro, no usa los recursos
y recetas tan pedestres que usan todos. Por ejemplo,
los protagonistas tienen bastante sentido común
(el 99.99% de los filmes de terror se basa en decisiones
estúpidas de los portagonistas), y cuando hacen
alguna tontería, al menos intentan justificarlo
del mejor modo posible. Segundo, usa un comienzo gradual
del suspenso, que recuerda - el principio del film -
al clásico Duel de Steven Spielberg.
Hay un proceso de descubrimiento que después
se convierte en cacería. Y tercero, nos presenta
a sus protagonistas - una pareja de hermanos, de regreso
al hogar, viajando en auto por la ruta - , de un modo
digerible y corriente. Son protagonistas que conocemos,
por los cuales simpatizamos y por lo tanto, nos preocupamos
cuando se encuentran en peligro. Pocas veces en el
cine de terror de los ultimos años un director
se ha preocupado por hacer que sus personajes sean algo
más que carne de cañon para la amenaza
de turno.
Una pareja de hermanos regresa al hogar en un largo
viaje por una ruta desolada. De pronto, se ven acosados
por un inmenso camión de aspecto derruído
y amenazador. Cuando, más tarde, se cruzan por
segunda vez con el camión, el mismo se encuentra
estacionado en una iglesia abandonada, y su conductor
parece estar descargar cuerpos, envueltos en sábanas
ensangrentadas. Discusión de por medio, deciden
regresar a comprobar si efectivamente lo que estaban
ocultando eran cadáveres. Y una vez dentro, se
cruzarán con un terrible descubrimiento... y
con el conductor del camión, que comenzará
a acecharlos.
Hay un error que suelen cometer los directores de películas
de terror (y Salva no se escapa), que es intentar
explicar lo inexplicable. Por un lado, la trama parece
indicar que se trata de otro asesino serial típico
de los films americanos... hasta que comenzamos a percibir
señales de que no es humano. Y entonces
surge una supuesta medium, intentando dar una explicación
... lógica ? de lo ilógico. Tomemos el ejemplo
de Los Pajaros, de Alfred Hitchcock. El
terror, la amenaza puede existir per sé,
sin necesidad de explicación... porque muchas veces,
la explicación termina siendo ridícula.
El terror abstracto, sin causa, es el que mejor funciona.
Quien vé un film de terror, se abstrae de la realidad,
de lo que realmente puede ser posible. E intentar explicarlo,
va contra esa sensación de ausencia de la realidad.
Pero Jeepers Creepers (Criaturas Reptantes,
serían una traducción posible) hace muchas
cosas bien. No abunda en sangre sino en sustos. Plantea
el escenario del terror rural (en el campo... nadie
escuchará tus gritos - parafraseando a la publicidad
de Alien). Pero, a su vez, los protagonistas,
los personajes secundarios, la policía, tampoco
actúa de modo estúpido. No son simples
caricaturas, sino que se portan de un modo decentemente
racional (investigar los que resulta sospechoso, atacar
con todo cuando la amenaza se presenta). Hace muchas
cosas coherentes con el tono del relato. Y, especialmente,
el shockeante final, que parece abrupto, pero me resulta
altamente satisfactorio, a mi entender, termina por
romper con las reglas no escritas del terror moderno.
Mucho se ha debatido sobre este film, especialmente
si se trata de un nuevo clásico. El tiempo dirá
si la definición es apresurada. Film que me viene
a la memoria, es el excelente Las Gárgolas,
un telefilm con Cornel Wilde, y del cual se inspira
para la criatura y para las escenas nocturnas. Pero,
fundamentalmente, es la dirección, que no nos
anticipa para donde o cómo va a seguir el relato.
El mérito de Salva es el de haber generado
algo fresco en algo tan trillado, y darle un enfoque
lógico dentro de sus propias reglas ilógicas.
Sabemos que no existe, pero si existiera se comportaría
así como figura en el film. |