| UN
NUEVO ENFOQUE DEL TERROR En
Jeepers Creepers, Victor Salva maneja con mano diestra un film que
podía haber caído en el montón... pero, con
un enfoque inteligente y novedoso, muestra que se puede hacer algo
más que simplemente repetir recetas hasta el cansancio.
Jeepers Creepers ( EUA, 2001): Intérpretes:
Gina Philips, Justin Long, Patricia Belcher, Dirigidos por Victor
Salva. Este mes por Space. (****)
En general, es difícil hacer algo nuevo
con el género del terror hoy en día. Primero, porque
la galería de monstruos y asesinos seriales ya está
demasiado trillada. Segundo, porque la saturación de la repetición
de formulas, no lo hace un genero masivo. Ya no quedan inventores
de "leyendas urbanas" o monstruos que hagan historia : atrás
quedó la época de Halloween, Freddy Krueger,
o incluso el hiperviolento (y escaso de originalidad) Jason.
Los Aliens, Draculas y Frankensteins quedaron
archivados, y sólo el genero pudo reinventarse, en parte, por
visiones a distancia y gralmente en tono de comedia o crítica.
Desde La Novia de Chucky hasta Scream reflotaron un
poco el tema, especialmente en la onda del terror adolescente. Pero
no hay nada nuevo bajo el Sol... o sí ? Jeepers
Creepers intenta una vuelta de tuerca, que logra con éxito.
Por un lado, combina asesinos seriales con monstruos, y por el otro,
no usa los recursos y recetas tan pedestres que usan todos. Por
ejemplo, los protagonistas tienen bastante sentido común
(el 99.99% de los filmes de terror se basa en decisiones estúpidas
de los portagonistas), y cuando hacen alguna tontería, al
menos intentan justificarlo del mejor modo posible. Segundo, usa
un comienzo gradual del suspenso, que recuerda - el principio del
film - al clásico Duel de Steven Spielberg.
Hay un proceso de descubrimiento que después se convierte
en cacería. Y tercero, nos presenta a sus protagonistas -
una pareja de hermanos, de regreso al hogar, viajando en auto por
la ruta - , de un modo digerible y corriente. Son protagonistas
que conocemos, por los cuales simpatizamos y por lo tanto, nos preocupamos
cuando se encuentran en peligro. Pocas veces en el cine de terror
de los ultimos años un director se ha preocupado por hacer
que sus personajes sean algo más que carne de cañon
para la amenaza de turno.
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Una pareja de hermanos regresa al hogar en
un largo viaje por una ruta desolada. De pronto, se ven acosados
por un inmenso camión de aspecto derruído y amenazador.
Cuando, más tarde, se cruzan por segunda vez con el camión,
el mismo se encuentra estacionado en una iglesia abandonada, y su
conductor parece estar descargar cuerpos, envueltos en sábanas
ensangrentadas. Discusión de por medio, deciden regresar
a comprobar si efectivamente lo que estaban ocultando eran cadáveres.
Y una vez dentro, se cruzarán con un terrible descubrimiento...
y con el conductor del camión, que comenzará a acecharlos.
Hay un error que suelen cometer los directores
de películas de terror (y Salva no se escapa), que
es intentar explicar lo inexplicable. Por un lado, la trama parece
indicar que se trata de otro asesino serial típico de los
films americanos... hasta que comenzamos a percibir señales
de que no es humano. Y entonces surge una supuesta medium,
intentando dar una explicación ... lógica ? de lo
ilógico. Tomemos el ejemplo de Los Pajaros, de Alfred
Hitchcock. El terror, la amenaza puede existir per sé,
sin necesidad de explicación... porque muchas veces, la explicación
termina siendo ridícula. El terror abstracto, sin causa,
es el que mejor funciona. Quien vé un film de terror, se
abstrae de la realidad, de lo que realmente puede ser posible. E
intentar explicarlo, va contra esa sensación de ausencia
de la realidad.
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Pero Jeepers Creepers (Criaturas Reptantes,
serían una traducción posible) hace muchas cosas bien.
No abunda en sangre sino en sustos. Plantea el escenario del terror
rural (en el campo... nadie escuchará tus gritos - parafraseando
a la publicidad de Alien). Pero, a su vez, los protagonistas,
los personajes secundarios, la policía, tampoco actúa
de modo estúpido. No son simples caricaturas, sino que se
portan de un modo decentemente racional (investigar los que resulta
sospechoso, atacar con todo cuando la amenaza se presenta). Hace
muchas cosas coherentes con el tono del relato. Y, especialmente,
el shockeante final, que parece abrupto, pero me resulta altamente
satisfactorio, a mi entender, termina por romper con las reglas
no escritas del terror moderno.
Mucho se ha debatido sobre este film, especialmente
si se trata de un nuevo clásico. El tiempo dirá si
la definición es apresurada. Film que me viene a la memoria,
es el excelente Las Gárgolas, un telefilm con Cornel
Wilde, y del cual se inspira para la criatura y para las escenas
nocturnas. Pero, fundamentalmente, es la dirección, que no
nos anticipa para donde o cómo va a seguir el relato. El
mérito de Salva es el de haber generado algo fresco
en algo tan trillado, y darle un enfoque lógico dentro de
sus propias reglas ilógicas. Sabemos que no existe, pero
si existiera se comportaría así como figura en el
film. |