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Si ustedes creen que Seth Rogen sabe hacer humor
falopero, esperen a ver Las Navidades 3D de Harold
& Kumar. Las atrocidades se acumulan
por doquier, pero con mucha más gracia que
cualquier comedia de Rogen. Quizás el tema
pase porque el desquiciado libreto le dedica un
buen tiempo a desarrollar (de algún modo)
los personajes, y por eso dejan de ser caricaturas...
o porque Kal Penn y John Cho son mejores actores
de lo que uno piensa.
Ya han pasado 8 años desde que Harold
& Kumar comenzaron sus aventuras. Son como
una especie de versión fumada de La
Pareja Despareja: Harold es todo modosito
y formal, un amante de la rutina y de la disciplina,
y Kumar... es exactamente todo lo contrario. Ahora
se reencuentran después de mucho tiempo,
y las cosas han seguido su curso natural. Harold
tiene un empleo en Wall Street y está casado
con una hermosa latina (otro clisé aberrante
típico del cine norteamericano, en donde
consideran que los no caucásicos pueden
formar parejas interraciales como si fueran figuritas
intercambiables: latinos y afroamericanos, morenos
y asiáticos, etc). Tiene un suegro de temer
(Danny Trejo), al cual quiere complacer a toda
costa. Lamentablemente las cosas salen mal - el
arbol de navidad que trajo su suegro se prendió
fuego - y debe salir a las apuradas a emparchar
las cosas. Allí es cuando se topa con Kumar,
su antiguo amigo que sigue igual que siempre:
tiro al aire, fumón, sin empleo fijo,
y con la novedad de que su última novia
acaba de aparecérsele con la noticia de
que está embarazada. Ahora el dúo
dinámico refrescará viejas épocas
mientras intenta conseguir un nuevo árbol
de navidad para antes de la medianoche.
El uso del 3D en una comedia es totalmente gratuito
y, al menos, el director tiene la suficiente inteligencia
para burlarse de ello. Por eso saltan huevos,
vidrios y todo tipo de fluidos directamente a
cámara. Los enredos tienen mucha gracia,
especialmente cuando el libreto comienza a internarse
en situaciones cada vez más escabrosas
y políticamente incorrectas - que van
desde bebés falopeados hasta penes cementados
a tubos de acero a causa del congelamiento, eso
sin contar la versión cabaretera de El
Cielo que exhibe el film - y, como pasa en
todos los filmes de la saga, la cereza del postre
la pone Neil Patrick Harris con una versión
salvaje de sí mismo. Aquí admite
ser un falso gay para conseguir todas las
mujeres que desea, amén de despacharse
con un musical a la antigua y de darle un masaje
sui generis a una aspirante a actriz.
Las Navidades 3D de Harold & Kumar
es pura diversión en el sentido adulto
y descerebrado de la palabra. No solo es irreverente
y graciosa sino que al libreto le da el cuero
para tener su costado tierno y emocionante. Si
a usted le gustaba la saga, el tercer capítulo
le resultará una gozada; y si usted aún
no los conoce, es hora de acercarse y ver de qué
se trata. Simpática y entretenida por donde
se la mire, es una opción más que
recomendable para pasar un buen fin de semana. |