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Su verdadero nombre era Janet Helen Morrison, y aunque
nació en Merced, California un 6 de Julio de 1927,
nunca tuvo un hogar fijo, ya que sus padres siempre estaban
trasladándose de una ciudad a otra, buscando un
empleo mas o menos estable. Janet tenia una inteligencia
increíble, logrando terminar el instituto con tan
solo 15 años. Fue admitida en University of the
Pacific, y al contrario de la mayoría de los "
niños superdotados" que tenían como
aficiones, las matemáticas, física o química,
Janet estaba enamorada del mundo del espectáculo,
pasando horas y horas en los cines de las localidades
donde residía. Estudio Música y Psicología,
actuando en pequeños musicales, cuando la actriz
Norma Shearer se fijó en ella, convenciendo a su
esposo, el productor de la MGM Irving Thalberg, de que
tenia que dar una oportunidad a la joven Janet en el mundo
del cine.
Sus primeros papeles fueron de secundaria en filmes
de serie B o en musicales, hasta que fue elegida para
formar parte del elenco de la película Mujercitas
(Little Woman), de Melvin.L.Roy, con la que obtuvo un
grandioso éxito, consiguiendo papeles de mayor
envergadura en producciones como La Saga de los Forsyte
(That Forsyte Woman) , donde coincidió con Errol
Flynn, o Luces de Broadway (Two Tickets to Broadway)
.
Pero el papel que le convirtió en toda una estrella
seria fue en la película de aventuras Scaramouche,
donde tendría como compañeros de reparto
a Stewart Granger, Eleanor Parker y Mel Ferrer. Su interpretación
de la dulce y apasionada Alina de Gravillac, enamoró
al publico de todo el mundo, así que los productores
de la MGM, decidieron el ofrecerle papeles de damisela
en apuros, en filmes como El Príncipe Valiente
(1953), junto a Robert Wagner; Colorado Jim ( 1953)
con James Stewart; Safari (1956) con Victor Mature,
o Coraza Negra (1954) junto a Tony Curtis, que ya había
coincidido anteriormente en El Gran Houdini (1953),
casándose con él en 1954. Era el tercer
matrimonio de Janet, el primero fue con John Carlyle,
que fue inmediatamente anulado, el segundo con Stanley
Reames, con el que solo duró 6 años.
Gracias a esta decisión por parte de los productores,
llego a ser la heroína mas importante del cine
de aventuras, pero también la encasilló
de tal manera que en muy pocas ocasiones pudo demostrar
todo su talento.
En 1958, ya desvinculada del yugo de la MGM, participo
en la cinta de aventuras, The Vikings, junto a su esposo
y al gran Kirk Douglas, bajo la dirección de Richard
Fleischer. La forma en que representó el personaje
de la princesa Morgana, era muy distinta a las heroínas
que había encarnado anteriormente, descubriendo
todos los espectadores a una Janet Leigh diferente. El
controvertido Orson Welles la escogió para dar
vida a la esposa del comisario Vargas, interpretado por
Charlton Heston, en el film Sed de Mal (Touch of Evil),
dirigida por el propio Wells, considerada toda una obra
maestra.
Mientras su carrera cinematográfica iba creciendo,
su matrimonio estaba en su recta final. Su esposo se
había enamorado de Cristine Kaufman, una joven
actriz de 17 años, compañera de reparto
en la película Tarass Bulba, de J.Lee.Thompson.
Janet que había tenido dos hijas con Curtis,
Jamie Lee y Kelly, se divorcio por tercera vez.
Volcándose de lleno en su trabajo, conoció
al director de segunda unidad Robert Brand con el que
se casó, permaneciendo juntos hasta el día
de su muerte. Como contrapunto, Tony Curtis se divorcio
de Cristine a los 4 años de matrimonio, pasando
tres veces mas por la vicaria con Jill Vandenberg, Lisa
Deutsch y Leslie Allen, respectivamente.
En los años 60, tubo la suerte de participar
en un film que, aunque marco, el final de su carrera
en el cine, la incluiría dentro de la historia
del séptimo arte.
El director Alfred Hitchcock, ya consolidado como el
maestro del suspense, quiso contar con ella para interpretar
un papel que aunque pequeño, era muy importante
para el desarrollo de la historia que iba a filmar.
La película tenia por titulo Psycho, protagonizada
por Anthony Perkins, John Gavin y Vera Miles. Su personaje
se llamaba Marion Crane, un oscura secretaria que se
marchaba con el dinero de sus jefes, pasando la noche
en el apartado motel Bates. La cinta, considerada una
de las joyas del cine de suspense, siempre será
recordada por la espeluznante escena de la ducha en
que Marion moría acuchillada, a manos de una
anciana, mientras se estaba bañando.
Ese mismo año, Janet participo junto a Frank
Sinatra en la película El Mensajero del miedo
(The Manchurian Candidate) de John Frankaheimer, pero
el resto de proyectos que le ofrecían estaban
demasiado vinculados al filme de Hitchcock, así
que se marchó hacia Italia, donde participo en
películas menores como Kid Rodelo, junto a Don
Murray y Broderick Crawford; o Diamantes a Go-Go, junto
a Robert Hoffman y Klaus Kinski.
En 1966, intervino en la película Harper, Investigador
Privado, junto a Paul Newman, Lauren Bacall, Robert
Wagner y Shelley Winters. Después de este film,
se dedicó principalmente a su familia, participando
esporádicamente en series de televisión
o en alguna que otra TV-Movie, siendo una de sus ultimas
apariciones en la pantalla, una pequeña intervención
en Hallowen H20, protagonizada por su hija Jamie Lee
Curtis, donde tenían una escena juntas.
La gente se muere, pero no se marcha, y mientras veamos
una sola de las películas de Janet Leigh, seguirá
estando viva en la memoria de cada cinéfilo,
un lugar donde la gente no muere jamás.
SALVADOR ISERT
(desde España)
NOTAS DE DATACRAFT : Janet Leigh ya era una
estrella reconocida cuando decidió filmar Psicosis,
considerado el primer psico-thriller de la era moderna.
Alli Hitchcock desarrolló cinematográficamente
el concepto de McGuffin : esto es, mostrar algo al público
que capte su atencion, envolverlo y hacerlo seguir a
dicho personaje o trama... para abandonarla inmediatamente
despues, saltando al verdadero tema principal (en este
caso, la historia de Norman Bates). Por ello, en su
tiempo, enorme fue la sorpresa cuando la gran estrella
femenina, al cual el publico seguia desde el comienzo
del metraje, desaparece, pereciendo en la inmortal escena
de la ducha.
Mucho se ha dicho sobre dicha escena: desde que Hitchcock
no la desarrolló ni dirigió (que fue Saul
Bass, su diseñador de titulos), que en ningun
momento se ve a Leigh desnuda, y que tampoco se ve en
ningun momento al cuchillo del asesino hundirse en el
cuerpo de la victima. Además, dispone de mas
de 60 planos en pocos segundos, tomados repetitivamente
desde el punto de vista temático (ella toma una
ducha, toma una ducha, toma una ducha... la cortina
se abre, se abre, se abre... ella grita, grita, grita...
etc), además de ser en su momento, una de las
escenas mas espeluznantes jamás filmadas (un
ser humano indefenso, desnudo, en la ducha, frente al
agresor que la apuñala incesantemente con un
gran cuchillo). Como suele suceder, Janet Leigh era
una actriz muy capaz, pero quedó eternamente
encadenada a su imborrable escena de Psicosis, lastrando
de algun modo su carrera posterior. |