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DVD :
ZORRO MUTILADO
La Leyenda del Zorro es la secuela del
hit de 1998. Sin embargo, da la impresión de llegar demasiado
tarde, sin mucho entusiasmo y con graves problemas de edición
que transforman a la historia en un rompecabezas incoherente. Por
lo visto, ha perdido el pelo y las mañas.
Por Alejandro Franco -
info@datacraft.com.ar
La Leyenda del Zorro (EUA
2005); Intérpretes: Antonio Banderas, Catherine Zeta-Jones,
Adrian Alonso, Nick Chinlund, Rufus Sewell. Dirigidos por Martin
Campbell
Sin duda, el personaje de El Zorro es
el abuelo de muchos super héroes modernos (sin ir mas lejos,
Batman). La idea de un justiciero encapotado trabajando en
las sombras, llevando una doble vida y derrotando a sus enemigos en
base a su ingenio y habilidades físicas, es fácilmente
comparable con la de otros personajes contemporáneos, cuya
traslación al cine hubiera resultado más costosa. Después
de todo, Zorro no es más que un Western (el género más
popular y económico del cine), y basta con incluir un disfrazado
en capa negra para que un film de vaqueros se transforme en una aventura
al estilo comic. Posiblemente esa
sea la premisa que haya rondado la cabeza de los productores para
filmar esta secuela en la era de pleno auge de Spidermans,
Hombres X, Batmans y Supermans. El problema
está en que, aún a pesar de reunir el equipo original,
el clima para el Zorro es frío comparado con la posibilidad
de filmar esta película años atras, cuando el recuerdo
del primer film aún estaba fresco.
Eso no sería un inconveniente si la
cinta fuera realmente buena. De hecho, muchas escenas están
filmadas con nervio y buen gusto, pero el segundo obstáculo
que lastra a La Leyenda del Zorro es la historia. No sólo
es muy genérica; existe baches en todos lados. Y ni siquiera
cuenta con una galería de villanos decentes como para olvidar
el detalle.
En general, no estoy de acuerdo con lo que
muchos críticos denominan agujeros de guión. La mayor
parte de los films más populares y exitosos de la historia
del cine poseen argumentos que, examinados con una lupa, resultan
incoherentes, con subtramas descolgadas o truncas, o con serios
errores de lógica - aunque sea interna -, mas allá
de lo disparatado de su concepto. Pero nunca mejor aplicado el rótulo
para este film. Veamos por qué.
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Alejandro De La Vega ahora es un acaudalado
hacendado, casado con Elena y que tienen un hijo, el travieso Joaquin.
Alejandro continúa llevando su doble vida, apareciendo cuando
el momento lo amerita como el enmascarado Zorro. En esta ocasión,
California se encuentra en proceso de incorporarse a los Estados
Unidos, pero existen fuerzas contrarias que desean atentar contra
la unión. Mientras combate a la oposición armada al
proceso, la vida hogareña de De La Vega se debate en una
crisis, donde Elena le exige que abandone la doble vida y se dedique
a la familia. Alejandro abandona a Elena, asumiendo que este es
un momento crucial en la historia de California y que es cuando
más lo necesitan. Por otro lado, un par de misteriosos personajes
se acercan y extorsionan a Elena, diciéndole que conocen
la identidad secreta de su marido.
Pasan tres meses. Elena ahora flirtea con
un conde francés (Armand, interpretado por Rufus Sewell),
quien va a instalar viñedos y bodegas en California. Alejandro
se entera y monta en cólera. Y en el proceso de investigación
de Armand, Alejandro se enterará de que el conde no es realmente
lo que aparenta.
Existen en el medio algunas subtramas como
por ejemplo, la historia de Alejandro con su hijo, como éste
admira y emula al Zorro, y termina metiéndose en un montón
de problemas. Los errores comienzan a aparecer a mitad del film;
si bien el comienzo es lento, con mucha charla familiar de los De
La Vega, pareciera que alguien le avisó al director que ya
había pasado mucho tiempo con cosas triviales y tenía
que apurar el tranco para contar todo el grueso de la historia y
meterla en 2 horas de duración. Y lo mismo parece suceder
con el guión, que parece, cuando menos, un borrador más
que un libreto definitivo.
Entonces se comienzan a suceder escenas bizarras,
como una súbita explosión en pleno pueblo mientras
Alejandro se emborracha (después de enterarse que su ex anda
con otro), Joaquin subiendose a una carreta de los villanos sin
ningún motivo valedero, o personajes que hablan de cosas
que no tenemos ni idea de cómo se han enterado. Aparecen
personajes de la nada en escenas que no tienen nada que ver, y en
general la historia avanza con horribles y tremendos saltos. Mas
allá de algunas buenas interpretaciones y de la buena factura
técnica, el espectador termina odiando al film, porque da
la impresión de vivir cometiendo trampa con tal de llegar
al final y a completar la historia en el lapso de dos horas. Simplemente
es incoherente, y el mencionado tema del tiempo parece ser el factor
principal de este desbarajuste :si uno chequea las escenas suprimidas
del DVD, notará que hay un par que eran esenciales para mejorar
- en algo - la claridad de la historia. Pero aún así,
parece que faltaran muchos metros más de rodaje que quedaron
en el cuarto de edición.
Es una lástima que un film así
termine por dar sepultura a una saga que podría resultar
interesante. La culpa la tiene el editor y el guionista, y posiblemente
el director Campbell en gran medida, por no haberse preocupado de
chequear la carnicería final que salió del cuarto
de edición. |