Nuevamente
recibimos una colaboracion del Lic. Ruiz que, con algun
retraso (de nuestra parte), estamos publicando. Lo prometido
es deuda; en esta ocasion con motivo de los 100 años
del nacimiento de Nini Marshall
por el Lic. Horacio E. Ruiz
; e-mail: horus1908@hotmail.com
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Nacida en el barrio porteño de San Telmo el 3 de
junio de 1903 con el nombre de Marina Esther Traverso,
formada culturalmente en la escuela pública (se
recibe en el Liceo NRO.1 de Señoritas), Niní
descubre el mundo del espéctaculo en la revista
femenina La Novela Semanal, donde redacta una serie de
"Alfilerazos" o críticas mordaces a artistas
del medio porteño, acompañados de caricaturas
hábilmente dibujadas por ella misma.
En 1937 comienza a trabajar en un programa femenino
de Radio El Mundo (El chalet de Pipita). Es aquí
donde comienza a elaborar sus personajes: en principio
redacta avisos publicitarios leídos al aire con
la voz de la mucama gallega Francisca; luego elabora,
a partir de este personaje su memorable Cándida.
Empezaba a reflejar, como ninguna, un vasto fresco demujeres
y con ellas, cada estrato de la sociedad argentina.
Niní llega al cine en 1938 (Mujeres que trabajan)
de la mano de Catita y bajo la dirección artesanal
de un director olvidado: Manuel Romero. A pesar de que
en Mis Memorias (1985) afirma que "nunca entendí
nada de política", es prohibida en radio en
1942 "por mal uso del idioma". Célebre
en América latina, a Niní no le resultó
difícil continuar su carrera, primero en México
y luego en Cuba, presentando una galería de personajes,
aún los extranjeros - Cándida, doña
Pola la judía o Frida la alemana - que perdían
su potencia primitiva lejos del contexto social argentino.A
la caída de Perón, vuelve a la radio argentina
con un personaje que es la caricatura de las vecinas de
Barrio Norte: Mónica Bedoya Hueyo de Picos Pardos
Sunsuet Crostonne. Ella misma la califica como "la
venganza de las Catitas". Con su clasificación
del mundo en lo "divertido" y lo "opio",
Mónica es el personaje surrealista de la gran Niní.
En los años 50, la TV. impulsó un cambio
de gustos. Su humor "inocente" no encuentra
allí lugar.Su verdadero testamento artístico
Y se nos fue redepente, se estrena en el café
concert en 1973. Allí revela la necrofilia y
la hipocresía de las diversas clases sociales
y se la puede relacionar con dos escritoras de la época:
Silvina Ocampo y Griselda Gambaro, con un tono paródico
y también patético. Cándida, Catita
o Belarmina son caras de una misma realidad; la cómica
- escritora que fue Niní utilizó el humor
para salvarse y para salvarnos de la mediocridad y del
tedio. Desde el día de su desaparición
física (un mero detalle que se produce en 1996)
podemos decir con el tango: "No habrá ninguna
igual, no habrá ninguna" |