OTRA
SAGA QUE TERMINA FLOJA
La última aventura de
Jack Sparrow y sus amigos se puede resumir en una sola
palabra: excesiva. Exceso de efectos especiales, exceso
en su duración, exceso en sus numerosos argumentos.
Y muy poca magia.
por Alejandro Franco ; e-mail
: info@datacraft.com.ar
Pirates of the Caribbean 3:
At World's End (EUA - 2007): Intérpretes: Orlando
Bloom, Keira Knightley, Johnny Depp. Dirigidos por Gore
Verbinski
Los piratas muertos no cuentan cuentos pero si lo hicieran,
seguramente tendrían más sentido que todas
las secuelas juntas de Piratas del Caribe.
Si pensaba ud. que Piratas del Caribe 2: El Tesoro
del Hombre Muerto fue un desastre narrativo de colosales
proporciones, entonces es porque no estaba preparado
para Piratas del Caribe 3: En El Fin del Mundo.
Lo que realmente importa poco, porque mas allá
de lo que diga la crítica la secuela anterior
surcó los mares de la taquilla llevándose
el codiciado podio del billón de dolares de recaudación
que sólo unos pocos (Titanic, El Señor
de los Anillos: El Regreso del Rey) han obtenido.
Y la tercera entrega bien puede lograr los mismos resultados.
Es que en realidad Piratas del Caribe 3: En El Fin
del Mundo es más de lo mismo - bastante más
de lo mismo, rondando las 2 horas y 47 minutos de duración
-. Es el capítulo más largo de la saga,
pero a su vez el más confuso, desde el momento
que hay tantas subtramas que aturden, además
de perder mucho del sentido de diversión que
tenía el filme original La Maldición
del Perla Negra. Como resultado, no importa la cantidad
impresionante de acrobacias, FX, y costosa producción,
el tema es que no pueden disfrazar que Piratas del
Caribe 3 está perdida en medio del océano.
La última vez que vimos al Capitán Jack
Sparrow (Johnny Depp), estaba siendo empujado a los
abismos marinos por el monstruoso Kraken. Para poder
salvarlo, Will Turner (Orlando Bloom), Elizabeth Swann
(Keira Knightley) y el resurrecto Capitán Barbossa
(Geoffrey Rush) viajan a Singapur para formar una improbable
alianza con el pirata chino Sao Feng (Chow Yun Fat).
Ellos deberán enfrentárselas con el malvado
almirante Norrington (Jack Davenport), que ahora tiene
la tarea de destruir naves piratas a bordo del Holandés
Errante. Con su futuro en debacle, Will, Elizabeth,
Barbossa y el amado Jack deberán pelear por el
control del alta mar y el mantenimiento de su estilo
de vida.
Sería fácil referirse a En El
Fin del Mundo como Piratas del Caribe 3, pero
en realidad no es más que Piratas del Caribe
2: parte 2. Y esto es porque el director Gore Verbinski
una vez más se apoya en un nivel descomunal de
saturación de efectos especiales, lo que imposibilita
que Orlando Bloom, Keira Knightley y el resto de los actores
puedan brillar (o hacer algo) entre semejante desborde
técnico. Tampoco sirve que los tradicionales guionistas
de la saga - Ted Elliott y Terry Rossio - acumulen vueltas
y vueltas de tuerca a la trama. Todo esto contribuye a
cierto caos generalizado.
Al menos Johnny Depp viene al rescate, aunque tarda
30 minutos en hacer su primera entrada. Su maravillosa
perfomance como Jack Sparrow es la gracia que salva
al film, y por suerte está también el
guitarrista de los Rolling Stones Keith Richards
en un festejado cameo como el padre del pirata favorito
de todos.
No hay duda que Piratas del Caribe 3: En El Fin
del Mundo terminará por saquear el tesoro
de la taquilla, pero no es una alta nota para terminar
la saga sino mas bien todo lo contrario. Lo único
potable es Jack y la hora final que, aunque algo hueca,
recupera algo del sabor del entretenimiento que tenía
la serie. De todos modos, la puerta queda abierta y,
si usted es paciente durante los 7 minutos que dura
los títulos finales, podrá ver alguna
secuencia extra que puede dar pie a una futura Piratas
4.
Si la Disney decide despacharse con una nueva
entrega, es de esperar que realice un filme más
coherente. Alguno que no deje a los piratas náufragos
en un mar de confusión. |