| EN
CINE ACTUALMENTE :
EL RETORNO DE LA
MAGIA
El Retorno del Rey promete y cumple su
cometido (con creces) de gran espectáculo; pero pierde parte
de su esplendor en un final excesivamente largo e innecesario.
El Retorno del Rey (The Lord of the Rings:
The Return of The King) (EUA / Nueva
Zelandia); Intérpretes: Elijah Wood, Ian McKellen, Viggo
Mortensen, Sean Astin, Billy Boyd, Liv Tyler, John Rhys-Davies,
Dominic Monaghan, Christopher Lee, Miranda Otto, Brad Dourif, Orlando
Bloom, Bernard Hill, Cate Blanchett. Dirección: Peter Jackson
Si hay algo que nos ha enseñado el cine
en estos ultimos tiempos, es que no siempre la conclusión de
las trilogías resultan tan satisfactorias como debieran. Vean
sino la saga de Matrix, o la insípida nueva serie de la Guerra
de las Galaxias. LOTR 3 (El Retorno
del Rey), afortunadamente, no cae en el mismo saco. Por una parte,
el exceso de personajes, nombres y sobrenombres raros, puede resultar
mareante, pero Peter Jackson se ingenia para refrescarnos la memoria
y, sobre todo, hacer una asociacion visual para quienes no somos
fans a ultranza de Tolkien. Por otra parte, ud. debe saber un poco
de la historia de la saga, ya que el prologo no es tan explicativo
como para hacer de ésta, en sí, una pelicula independiente.
Lo que sí Jackson se encarga de pulir
y de cargar, es en sentimiento y épica. Desde la Guerra de
las Galaxias original, que el espectador no se sentia tan compenetrado
y entusiasmado con los personajes, tan enganchado a las aventuras
y desventuras del equipo. Por un lado tanto guionistas y actores
han hecho crecer a sus criaturas (nunca mejor dicho en el caso del
Gollum que caracteriza Andy Serkis). Destilan carisma y heroísmo
por todos sus poros, y uno disfruta con gran placer tanto las situaciones,
las actuaciones como los dialogos - que respiran un aire shakespereano
light - , y especialmente, el sentimiento de camaradería
y honor. Eso, en un film de estos tiempos, es más que meritorio.
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Por el otro lado, hay una falencia que se
resiente un poco en el film, y es la cara de un villano conocido.
Habiendo seguido a Christopher Lee en dos films, su ausencia pesa
(era el villano que nos explicaba sus planes, paso a paso). Los
malos, por ello, no dejan de ser malos y sombríos, pero el
nuevo general que comanda las fuerzas de Sauron resulta o un impostor,
o al menos, un improvisado a ultimo momento en la historia. El cómo
Saruman el Blanco desaparece de la narración suena como una
amputación sucedida entre las dos películas. Acaso
semejante villano no merecía un final a pura explosión?
Dejando de lado este lapsus, el relato lleva
un pulso firme con tension in crescendo. El filme trabaja en dos
áreas: la épica, guiada por Aragorn (Viggo Mortensen),
que en esta ocasión retoma su destino de Rey y lidera los
ejércitos; y por el otro lado, la aventura, encarnada por
Frodo, Sam y el Gollum (Elijah Wood, Sean Astin y la digitalizacion
de Andy Serkis), más intima pero no por ello menos espectacular.
Las batallas son más espectaculares,
y el ritmo es incesante. Uno no puede quejarse que haya morosidad
en el relato. Pero, por un lado, la batalla de Minas Tirith, si
bien es gigantesca, resulta de similar grado o un poco menor a la
del Abismo de Helm del segundo film. Será que la segunda
pelicula era la que primero mostró una batalla tan espectacular
y nos hemos mal acostumbrado, que ya no nos sorprende ?. por supuesto,
hay miles y miles de nuevas legiones, y más personajes demoníacos,
pero el Abismo de Helm me resultaba más impresionante.
Por otro lado, está la extensión
del libro. Este es el último film, asi que hay que meter
sí o sí todo. Por primera vez en la trilogía
se notan algunos saltos narrativos, y situaciones que son resueltas
de apuro (como la de los ejercitos fantasma)... Y allí es
donde radica el defecto del film. Porque, una vez sucedidas las
acciones principales, con un final muy al de la Guerra de las Galaxias
I, Jackson se toma 40 minutos más para terminar de atar cabos
de los personajes, en un epílogo intimista y excesivamente
largo. No está mal, pero el espectador se siente en el aire,
después de tanta violencia y energía, pasar a un relato
sereno y tranquilo. Quizás hubiera sido mejor que un narrador
concluyera con 10 minutos (acompañado de imagenes) dicha
parte, y utilizar los 30 restantes para haber desarrollado algo
más la primera parte del relato.
Eso no hace que LOTR3 sea un film malo; es
un excelente film, pero mientras la segunda parte era 5 estrellas,
la conclusion de la trilogía merece 4 y media. Porque quedaban
detalles por pulir; porque los villanos están más
en un segundo plano (donde quedó el poder omnipresente de
Sauron ??) y, porque de ser esta la factura final del film, le sobran
30 minutos al epílogo. Igual es altamente recomendable, ya
que la serie en sí marcará un hito en la historia
del cine, en cuanto a calidad de factura e ingenio en adaptar una
obra tan basta, y en brindarnos mas de 9 horas de autentico cine
a pura adrenalina, con la mejor historia épica en muchos,
muchos años. |