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Cuatro palabras sirven para resumir Shrek
3: más de lo mismo. El problema es que, lo que era fresco
y placentero en la primera instancia, empieza a sentirse agotado cuando
uno lo ha visto en tres ocasiones. La formula sigue siendo la misma:
tomar unos pocos pero carismáticos caracteres, rodearlos de
parodias de los cuentos infantiles favoritos, mezclarlo con algunas
bromas culturales y bonitas canciones, y mantener el tono de comedia
liviano. Mientras que en Shrek resultó fantástico,
todavía era interesante en Shrek 2. Pero para la tercera
entrega la cosa parece algo más aburrida. Los niños
igual seguirán amando al ogro verde y su molesto burro, pero
los adultos encontrarán que la formula hila cada vez más
fino. Shrek el Tercero es un ejemplo clásico de una
película que existe solamente porque su predecesora hizo un
montón de plata (en USA, 436 millones de dólares
para ser exactos). No hay otra razón creativa para que
este nuevo filme haya obtenido luz verde. Es un simple producto comercial
para las masas, prolijo y bien empaquetado. El
rey Harold (John Cleese) está muriendo. Y nombra a Shrek
(Mike Myers) como su heredero. Esto aterra al ogro, así que
comienza a buscar un reemplazo potable, y el único posible
es un chico llamado Arthur (Justin Timberlake). Shrek, el burro
(Eddie Murphy) y el gato con botas (Antonio Banderas) van a buscarlo.
Pero lo que encuentran no resulta tan prometedor. Mientras se encuentran
lejos del reino, el príncipe encantador (Ruper Everett) ha
dado un golpe y ha apresado a la pincesa Fiona (Cameron Diaz), la
reina Lilian (Julie Andrews), Cenicienta, Blanca Nieves y otros
personajes. Cuando Shrek regrese se encuentra con el desafío
de vencer al príncipe encantador y su séquito de villanos
de cuentos de hadas.
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La historia muestra poca energía y originalidad,
pero esto también se debe a que todas las variantes posibles
sobre este tipo de parodias ya se habían jugado en la primera
y segunda partes. De todos modos el guión no termina siendo
un sacrilegio ya que provee algunos momentos realmente graciosos.
También el libreto baja el tono y la cantidad de las referencias
pop, aunque hay varios, como homenajes a El Bebé de Rosemary
y El Hombre Nuclear, además de que Julie Andrews tararea
algunas líneas de Mis Cosas Favoritas de La Novicia
Rebelde. Shrek 3 es dirigida
por Chris Miller y Raman Hui, los que son veteranos en el equipo
creativo que ha dado vida al ogro. Visualmente el film es impresionante
y mucho más estilizado que las películas anteriores.
El tema es que ofrece poco de nuevo a quienes han venido siguiendo
la saga. Y mientras que en los anteriores films ofrecía espectáculo
de calidad para grandes y chicos, Shrek 3 es mucho más
diluído y tiene la misma calidad básica que otros
imitadores menores como La Loca Historia de Caperucita Roja.
En lo creativo el pozo parece estar secándose, pero eso no
significa que Shrek 3 no sea un éxito o que siquiera
no se filme un Shrek 4. Lo que precisaría la serie
es un fracaso, como para que los animadores comiencen a pensar seriamente
en tomar otros rumbos antes de repetir la formula hasta arruinarla. |