PARANOIA
ESTILO SIGLO XXI
Signs ( EUA 2003 ): Interpretes: Mel Gibson ,
Joaquin Phoenix, Cherry Jones , Rory Culkin . Dirigidos
por M. Night Shyamalan.
Si algo debe agradecérsele al director indio Night
Shyamalan, es que realiza cine fantástico a la
antigua, con el aporte justo de efectos especiales y centrando
la atención en el suspenso.
Shyamalan posee dos pesos pesados en su curriculum:
la impresionante El Sexto Sentido, y El Protegido. Y
a pesar de estar en condiciones de manejar abultados
presupuestos, prefiere apuntar a narrativas clasicas
en cuanto al abordaje del tema fantástico. Menos
es más, y el caso clásico es Tiburón
(1975), donde el elemento atemorizante (monstruo, marciano,
demonio, etc) es mostrado en pequeñas cuotas sobre el
final del film.
Como mencionamos antes, el film trata sobre extraterrestres.
Pero acá no hay otro Dia de la Independencia
ni otro ET. Acá la película resulta algo
así como una mezcla entre La Noche de los Muertos
Vivos y El Proyecto Blair Witch.
El film comienza mal dirigido, admitamoslo. Los primeros
cinco minutos uno ve situaciones mal hilvanadas (como
si fueran demasiados hechos seguidos), además
de ver a personajes parcos. Ciertamente Night S. adora
los silencios y los personajes de pocas palabras. Hay
un reverendo (Gibson) que se ha alejado de la religión
debido a la muerte de su esposa. Sus dos hijos también
han resultado afectados por la muerte de su madre. Súmese
a esto un hermano (Phoenix) que vive con ellos, y todos
juntos en un ambiente rural americano. Entre la parquedad
propia de la gente de campo y los recelos y acusaciones
cruzadas debidas al mencionado accidente, los intérpretes
apenas intercambian palabras entre sí. En este
ambiente aparecen las señales del título (círculos
y figuras trazados en los maizales de Gibson), y los
animales que actúan agresivamente, como si detectaran
un peligro que los rodea.
Una vez que superamos ese inicio (entrecortado, hasta
forzado), es cuando los actores realmente se hacen de
los papeles y Night S. toma apropiadamente el timón
de la dirección, llevándonos gradualmente
hacia donde él desea. Hay un clima de suspenso
creciente, la aparición de más signos
y de algunas presencias extrañas en un ambiente ideal
para ello (una granja totalmente aislada en el campo,
rodeada de maizales... que esconden cualquier cosa)
que Shyamalan apuro a explotar con la mejor maestría
posible. A pesar del espacio fisico, hay una perturbadora
sensación de agobio claustrofóbico. Acaso
ese aislamiento no es como vivir en una trampa?. Exploraciones
nocturnas a los maizales, linterna en mano... ruidos,
movimientos de hojas,... y una pierna que fugazmente
se ve, adentrandose entre las plantas.
Acá no hay ciencia ficción; no hay terror.
Hay suspenso y horror. Sobre todo, hay paranoia. La
situación (y el film) comienzan a escalar in
crescendo sobre la posibilidad de un contacto extraterrestre.
Será para bien o para mal?. Es un mensaje o una
invasión ?. Shyamalan no lo explica (y es mejor),
porque quiere perturbar al espectador. El público
puede congraciarse perfectamente con el personaje de
Phoenix, que pasa una noche entera sin dormir delante
del televisor, viendo canales de noticias, devorando
todo lo que puede sobre los acontecimientos, buscando
novedades... y encontrando algunas de ellas, aterrorizantes,
como la emisión de un video casero donde se ve,
acechante, un alienígena.
Hay algunas reflexiones sobre lo que representa estas
apariciones, las cuales no tienen demasiada profundidad.
Si en ese sentido, el director pretendia generar en el
espectador algún tipo de polémica o conclusión,
creo que erra el blanco. En cambio donde acierta plenamente
es en aterrorizar, en generar situaciones altamente inquietantes.
El film comienza a tomar velocidad y, esos personajes
antipáticos del principio, comienzan a contagiarnos
todo su pánico en su situación de asedio.
Acá es donde el film toma el mismo estilo (aunque
desarrollado de otra manera) que el clásico de
culto La Noche de los Muertos Vivientes de George Romero,
donde un grupo de personas es asediado en una casa por
una horda de zombies caníbales mientras ellos pelean
entre sí. Y, por el otro lado, hay una camara nerviosa,
que enfoca donde no debe, que queda fija mientras escuchamos
ruidos en un ambiente poco iluminado, que es muy similar
al Proyecto Blair Witch. La situación de la casa
por lejos, es lo más aterrorizante del filme, e
incluso es cuando nos tomamos de la mano del discurso
que Gibson le dá a su hijo para tranquilizarlo.
En cuanto a los ultimos diez minutos de la película,...
es donde baja el rendimiento. Los americanos le llaman
misfire a los que, podrían ser, disparos errados
o que no aciertan en el blanco. Y el ultimo tramo del
film es precisamente un misfire, donde evapora tanto
el ritmo como la angustia que nos había desarrollado,
generando una situación un tanto artificial.
Igualmente, no desmerece al film (los ultimos 10 minutos
de Tiburón son tambien terribles, con un final
artificial y viendo a un muñeco de goma, lo que no evita
que sea un clásico), y eleva la puntuación
de Night S. como uno de los más importantes directores
de suspense y fantastico de los últimos años.
Lo suyo es la construcción de climas, tal como
Hitchcock hacía, y como pocos (o ninguno) hacen
en estos días.
En cuanto a las actuaciones, Gibson luce ajustado y
creíble, así como Phoenix - que dijimos,
está para reaccionar como el público lo
haría - luce correcto, pero encarnan a personajes
sin carisma, no son simpáticos al espectador.
Sólo resultan atractivos y graciables cuando
compartimos todo el espanto que una situación
agobiante como esta los invade. A contramano del resto,
casi sin efectos, y sólo manejando tiempos, luces,
sonidos, Night S. construye una situación de
paranoia y persecución con total maestría.
Altamente recomendable para ver con las luces apagadas
un sábado a la noche. |