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Soy Leyenda es la tercera adaptación de
la novela clásica de Richard Matheson del mismo
nombre. Anteriormente había llegado al cine en
una versión italiana con Vincent Price a la cabeza
(El Ultimo Hombre Vivo - 1964), y la más
conocida que es El Hombre Omega - 1971, con Charlton
Heston.
En un principio la obra de Matheson es extremadamente
simple; como el paroxismo del género de terror,
donde los seres humanos terminan por enfrentarse a un
monstruo, imaginen vivir en un mundo poblado de ellos.
Así mismo el trabajo de Matheson era intentar
darle un giro de tuerca al género de los vampiros,
explicando algunas de sus mitos usuales - la carencia
de reflejos en el espejo, como fruto de un trauma que
proviene de la misma enfermedad vampírica; el
rechazo al ajo como una reacción quimica del
cuerpo enfermo que puede ser letal; y así...
- por intermedio de explicaciones racionales científicas.
Pero de las dos adaptaciones anteriores de la novela,
ninguna dejó satisfecho a Matheson. El autor
mismo estuvo involucrado en El Ultimo Hombre Vivo,
pero su guión tuvo una ejecución muy pobre
por parte del director italiano a cargo. Y, por el contrario,
El Hombre Omega terminó por abandonar
cualquier reminiscencia de terror para convertirse en
un vehículo de acción para Charlton Heston,
además de transformar a los vampiros en una especie
de secta con anteojos negros. El film era muy mediocre
pero sin dudas es la adaptación más recordada
de la novela.
Después de ello, el proyecto volvió a
resucitar en los 80, con Arnold Schwarzenegger y Ridley
Scott atachados, pero numerosas idas y vueltas lo fueron
dilatando hasta el presente año, donde llega
de la mano de Francis Lawrence (Constantine).
Es una fantasía común la de imaginarse
solo en todo el planeta. La realidad, si fuera posible,
es que se trata de un escenario de pesadilla. Cuando
Matheson escribió Yo Soy Leyenda, lo que
intentaba explorar eran los aspectos más duros
de la soledad total. El aislamiento es algo que puede
conducir con suma facilidad a la demencia, aún
tomando los recaudos pertinentes. Allí es donde
reside el corazón de Soy Leyenda - el
tormento sicológico sufrido por el protagonista
-. Eso, y los vampiros.
La novela de Matheson ha sido comunmente citada como
la inspiración de las películas modernas
de zombies, empezando por La Noche de los Muertos
Vivos de George A. Romero (reemplazando cuerpos
revivivos en vez de chupasangres). Para aquellas audiencias
modernas, lo más parecido visto últimamente
es en realidad Exterminio (28 Days Later),
donde se presenta un escenario apocalíptico en
el que un virus afecta a todo el mundo y, aquellos que
no mueren, se transforman en salvajes monstruos.
Año 2012, ciudad de Nueva York, el lugar más
desolado del planeta. Gracias a los maravillosos efectos
especiales, la ciudad se ve fantasmagóricamente
despoblada. Ahora Nueva York tiene la población
de un habitante. Este es el Dr. Robert Neville (Will
Smith), un científico militar que tiene cierto
grado de culpa por lo que la ha pasado a la raza humana.
Inicialmente la enfermedad había aparecido como
una especie de cura para contrarrestar el cancer, pero
ha mutado y se ha convertido en un virus asesino. Los
seres infectados, cuando no mueren, terminan por transformarse
en criaturas furiosas sedientas de sangre. Durmiendo
de día y cazando de noche, solo las luces diurnas
le proveen paz a Robert y su perro Sam, que al anochecer
se acuartelan en su deparatamento. De día son
cazadores, y de noche fugitivos.
Robert está solo y su soledad le está afectando
su salud mental. Le habla a Sam como si fuera humano.
Le habla a los maniquies de las tiendas de ropa. Reproduce
DVDs de viejos shows, más que para entretenerse,
para escuchar voces humanas. Ha instalado una radio que
emite en una onda muy amplia, pero nadie contesta. Si
pudiera salvar a un vampiro, tan solo a uno, él
no estaría más solo. Y los fantasmas del
pasado lo torturan noche tras noche.
Los primeros dos tercios del film son superiores a
los finales 35 minutos, más orientados a la acción.
El climax es más rutinario de una aventura de
Hollywood, es diferente al del libro y suena muy conveniente
y fácil. Lo fascinante resulta toda la vision
del primer tramo, donde el film se basa fuertemente
en la construcción de Neville como caracter.
Hay algunas secuencias espectaculares de acción,
donde vampiros humanos y perros vampiros atacan a Sam
y hieren a Robert. A veces los efectos especiales se
ven algo toscos, y el desenlace final es menos excitante
de lo que debiera. Diera la impresión que las
escenas de acción están insertadas como
para atraer al público adolescente. Está
bien para un film que construye de manera inteligente
una premisa, y precisa algunos adornos para ser más
popular.
Will Smith está perfecto en su rol fronterizo
con la insanidad. Se atormenta con la culpa de la catastrofe,
con las pesadillas acerca de la suerte de su esposa
e hija. No será una perfomance para el Oscar,
pero es de lo mejor que se ha visto en el género
en los últimos tiempos. Acarrea el film él
solo con naturalidad, y le da la solidez que precisa
a una película inteligente como para que resulte
memorable. |