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| Arañita
estrena traje y enemigos en su última (y definitiva?)
entrega |
No tengan miedo, amigos: el fantástico
Hombre Araña está de regreso por tercera vez,
y es la más grande y excitante aventura de Arañita.
La última secuela es inmensamente entretenida, emocionalmente
satisfactoria y visualmente impactante. Todo
esto resulta ser una fantástica calificación, teniendo
en cuenta que las trilogías del celuloide tienden a desmoronarse
antes que terminar con una alta nota (Matrix Revoluciones,
o la tercera parte de X-Men). Pero a pesar de un enorme presupuesto
(rumoreado en más de 300 millones de dólares), una
larga duración (dos horas y 20 minutos), y una historia muy
ambiciosa (con tres super villanos), Sam Raimi y su elenco han completado
exitosamente la excepcional serie que la acerca al nivel de suceso
de El Señor de los Anillos: El Regreso del Rey.
Spider-Man 3 continúa donde
Spider-Man 2 había quedado. Peter Parker (Tobey Maguire)
continúa en la Universidad, manteniendo una excelente relación
con el amor de su vida, Mary Jane Watson (Kristen Dunst), y finalmente
siendo amado por la mayoría de los neoyorkinos - con obvias
excepciones como J. Jonah Jameson (J.K. Simmons, que continúa
robándose todas las escenas) -.
Pero el paraíso dura poco tiempo,
cuando comienza a tener roces con Mary Jane y su cada vez más
exitosa carrera actoral. A esto se suma el arrogante fotógrafo
Eddie Brock (Topher Grace), que intenta robarle el trabajo. Por
si fuera poco, un nuevo super villano llamado Sandman (el
Hombre de Arena, interpretado por Thomas Haden Church) comienza
a aterrorizar a la ciudad y, en una nota más personal, está
relacionado con la muerte de Ben, el amado tío de Peter.
Y se suma al cóctel Harry Osborn (James Franco), que aún
persigue a Peter y lo culpa por la muerte de su padre, el Duende
Verde original.
Como si las complicaciones no bastaran, una
misteriosa substancia alienígena se apodera del traje del
Hombre Araña, cambiando su color tradicional a negro. La
substancia le dá mayor poder a Arañita, pero
también afecta su caracter, haciéndolo más
sombrío y violento. Con el tiempo, Spiderman deberá
también lidiar una batalla interior para evitar ser dominado
por la naturaleza malévola del ser.
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| Sandman
y el Hombre Araña, cara a cara |
Obviamente hay mucho para narrar en Spiderman
3, pero la brillantez de la historia - que combina acción,
drama, romance, profundidad y humor en dosis adecuadas - muestra
su habilidad en converger las distintas tramas hacia el final, el
que cierra no sólo el film sino también la serie.
Los nuevos elementos añadidos a la saga son efectivos, mezclados
con las premisas tradicionales de los dos filmes anteriores.
De los nuevos personajes, ninguno ha sido
más anticipado que Venom - la substancia alienígena
que, de Arañita, pasa a poseer a Eddie Brock, transformándolo
en uno de los enemigos más mortales de Spiderman -. Si bien
es cierto que hay algunos cambios respecto del origen narrado en
los comics, el resultado sigue siendo apasionante, especialmente
cuando Venom aparece en pantalla.
Lamentablemente no hay demasiado de él,
debido a lo complejo del guión y la enorme cantidad de caracteres
que debe mostrar en pantalla en tan limitado tiempo. Mientras que
la película toma su tiempo para establecer los inicios de
Sandman (el alter ego de Flint Marko) - un villano
que resulta carismático para la platea -, resulta algo escueto
el tiempo de pantalla dedicado a Gwen Stacy - un interés
amoroso de Peter Parker, que rivaliza con Mary Jane - y este personaje
termina por permanecer en las sombras. El papel resulta pobremente
desarrollado, con lo cual Bryce Dallas Howard hace lo que puede.
A pesar de esto, El Hombre Araña
3 sigue siendo una fabulosa película que no podría
haber terminado la serie con mejor nota. Las escenas de acción
son magníficas, pero curiosamente en la mayoría de
ellas Peter permanece con el rostro parcial o totalmente descubierto
- quizás para darle más protagonismo a Peter Parker
que al superhéroe -. Para un personaje que idealiza que con
un gran poder se acarrea una gran responsabilidad, la misma se ve
materializada en la gran calidad final del filme. |