LA
CAIDA DE ANAKIN, EL NACIMIENTO DE VADER, LA REDENCIÓN
DE LUCAS
En la tercera y última precuela de la
Guerra de las Galaxias, George Lucas parece haber terminado
de quitarse las telarañas y ponerse en gran forma.
ESTA es la película que los fans de Star Wars
estaban esperando desde hace años.
por Alejandro Franco ; e-mail :
info@datacraft.com.ar
Director: George Lucas ; Intérpretes:
Ewan McGregor, Hayden Christensen, Natalie Portman,
Ian McDiarmid, Samuel L. Jackson, Jimmy Smits, Frank
Oz, Anthony Daniels, Christopher Lee, Kenny Baker, Peter
Mayhew, James Earl-Jones (voz)
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El círculo se ha completado.
Somos demasiados en el mundo, quienes hemos quedado
desencantados con las primeras entregas de la nueva
serie de la Guerra de las Galaxias. Mientras
que La Amenaza Fantasma era un catálogo
de novedades técnicas con pésimo guión,
flojos personajes y actuaciones de madera, El Ataque
de los Clones era algo mejor. En buena parte gracias
a Hayden Christensen, que sin ser un buen actor, ponía
algo de nervio sobre un elenco que parecía en
piloto automático. Por supuesto, había
incongruencias (bastantes, como la persecución
del atacante de Padme en los coches voladores); y en
buena parte por irse aproximando en estética
a la clásica Guerra de las Galaxias (visiones
de antiguos Storm Troopers, los destructores Imperiales,
etc). Para comenzar a redimirse, Lucas tuvo que aproximarse
a lo que todos ya conocíamos y gustábamos.
El mayor problema de la nueva saga fué el mismo
Lucas. Su tozudez para comandar semejante proyecto después
de años sin filmar. Al contrario de la saga original,
donde hubo 3 directores (y 3 puntos de vista), Lucas
se despachó solito con toda la nueva serie. Nadie
puede decir que el creador sepa menos que nadie sobre
su creación. Pero hubo cierta falta de control
de calidad en cuanto a guiones, y a nivel de dirección
de actores.
Mucho se ha criticado a El Regreso del Jedi
(la película final de la serie original), en
buena parte por incluir elementos de último momento
que bien podrían haber salido de un culebrón
venezolano. Que Leia y Luke fueran hermanos, la paternidad
de Vader sobre Luke... el soso final con Luke quitandole
la máscara, y viendo que el tipo más malo
del universo era un dulce anciano. Esos golpes de efecto
desvirtuaron la historia, fueron cambios sobre la marcha,
y fueron los mayores obstáculos que enfrentó
Lucas en la nueva serie. Como hacer coherente la historia
con lo que se había explicado en El Regreso
... ?.
Pero Lucas se tomó dos películas para
llegar a ésta, y armar algo más razonable.
Un rompecabezas compatible con sus partes. Y mientras
que Episodio I y II fueron flojos preámbulos,
Episodio III tiene toda la fuerza de una tragedia
griega. La de un hombre que ambiciona desmedidamente
el poder y sacrifica a todo el resto : su nación,
sus afectos, sus seres queridos ... su alma.
Episodio III exhibe todas las virtudes y defectos
de los filmes de Lucas : bastantes líneas ridículas,
flojas actuaciones, situaciones de romance demasiado artificiales.
Pero mientras la interacción de los personajes
es débil, la sucesión de los hechos es definitivamente
certera. Es cierto : hay complicidad en los espectadores.
Uno sabe la historia, vió el final, vió
los dos primeros prólogos. Uno sabe que Padmé
dará a luz a Leia y Luke, que Anakin será
Vader, que Palpatine será el Emperador... pero
lo que uno desea ver es el cómo.
Anakin y Obi-Wan ahora se encuentran en misión
de rescate : el Canciller Palpatine ha sido secuestrado
por el Conde Dooku. Y si bien todos sabemos que es una
trampa, es interesante ver cómo se desarrolla.
Especialmente porque es el comienzo del acercamiento
de Anakin a Palpatine (en realidad, es el sith Lord
Sidious, que está atentando contra la república).
Hay sospechas de todos, en especial del consejo Jedi
donde tanto Mace Windu como Yoda ven a Anakin cambiado,
demasiado ambicioso, más cercano al lado oscuro
de la fuerza. Y la fuerza de los hechos (el final de
las Guerras Clónicas se aproxima) desencadenará
en una traición por parte de Anakin, culminando
en una pelea mano a mano con su mentor Obi-Wan, cuyo
desenlace ya todos conocemos.
Darth Vader vuelve a aparecer; pero las circunstancias
son muy diferentes a todas las antes vistas en la serie
clásica. En un momento de profunda tristeza,
el uniforme y casco negros vuelven a figurar en pantalla,
pero si bien volver a escuchar la voz impactante de
James Earl Jones eriza los pelos a cualquiera, es una
escena de profundo dolor. Más que el nacimiento
de Vader, vemos el final de los restos de humanidad
de Anakin Skywalker. Es una escena shockeante, como
nunca se había visto en la serie (nueva o vieja)
previamente.
En el aspecto técnico, Episodio III supera
todo lo antes visto. No hay film actual que técnicamente
pueda superar los impresionantes efectos visuales de
La Venganza del Sith. A nivel estético,
el film ya casi entra a rozar los preámbulos
de Episodio IV (la Star Wars original).
Los cazas Tie y X-Wing se perfilan, en versiones algo
remodeladas. Moff Tarkin y Chewbacca tienen cameos.
Las acciones se desarrollan en corredores blancos, tal
como en los pasillos de la Estrella de la Muerte. Todo
aproxima la nueva serie a la vieja.
A nivel de actuaciones, Lucas consigue mejorar las perfomances.
Los actores se ven más comodos en sus personajes.
Pero quienes destacan es precisamente Christensen, que
sin ser brillante, juega su personaje en tono introspectivo,
exhibe su tortura interna de debatirse entre el poder
y la traición; y el otro que se luce es Ian McDiarmid,
que se transforma en la maldad pura, y realiza destacados
contrapuntos contra su opuesto (Yoda) en algunas buenas
escenas.
Mientras que la primera hora del film es algo frenética,
plena de acción, es en su segunda parte donde
comienza una montaña rusa que no decae en ningún
momento. Y donde Lucas exhibe toda su mejor artillería
como director, haciéndonos permanecer en el borde
de la butaca hasta el amargo final. Todo el tono del
film es oscuro, y si bien hay algun flash de esperanza
al final, éste es muy triste. Un lujo que solo
Lucas puede darse. Un final sin esperanza... donde muchos
se verán obligados a sacar el sabor de su boca,
alquilando la vieja serie para sentir una sensación
de justicia. Es casi como una necesidad. Además,
el enfoque de la nueva serie ha humanizado a Anakin
/ Vader. La vieja serie ya nunca podrá verse
igual. Y nuestro punto de vista será distinto
cuando re-veamos El Regreso del Jedi, donde ahora
el breve fragmento de la muerte de Vader / Anakin tendrá
otro significado : la redención, la consagración
como el elegido que traerá el balance a la fuerza. |