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La excelencia del servicio de atención al cliente
comienza con empleados buenos y calificados.
El tema está en el trato al cliente, el que
debe ser tratado siempre como un activo valioso de la
compañía y no simplemente como una masa
de compradores. Es más barato mantener un cliente
actual que lograr uno nuevo. Esto mismo puede aplicarse
a los empleados. Los empleados en muchos casos saben
más sobre los clientes que los propios empresarios.
Cuando un empleado deja una empresa su conocimiento
específico del cliente se puede perder o, peor,
puede ir a trabajar con un competidor.
El nuevo reclutamiento es un desperdicio de tiempo
y costos. Muchas empresas son inconscientes sobre la
posible pérdida de volumen de ventas causada
por la ausencia de un empleado, o por qué los
buenos empleados se van.
Los estudios han demostrado que puede costar hasta
6 meses sustituir un buen empleado, y hasta 18 meses
reemplazar a un buen profesional. Y no sólo hablamos
de tiempo de entrenamiento, sino también de tiempo
para recuperar la eficiencia operativa inicial.
Si usted entiende que estos números
suenan altos, considere todos los costes implicados:
- Costos administrativos relacionados
con la salida de un empleado y la entrada de uno nuevo.
- Gastos de publicidad para llamar
la atención del sustituto.
- Tiempo de la gerencia implicado
en el repaso y selección de los candidatos.
- Costo de oportunidad en que se
incurre mientras el puesto sigue vacante
- Tiempo y recursos necesarios para
la orientación, la formación y el entrenamiento
del nuevo empleado
- Escasa productividad mientras
que el empleado está en el proceso de aprendizaje
- Posibles errores que ocurren mientras
que el empleado está aprendiendo
Y éstas son algunas razones
por las que los empleados se van:
- Falta de reconocimiento al buen
trabajo. Muchos empresarios rechazan creer que ésta
sea una causa del descontento del empleado.
- Salario no adecuado ni justo.
La gente necesita ser reconocida y pagada adecuadamente.
¡Ésta es la mejor manera para que se
quede siempre!
- Escasas oportunidades para el
crecimiento personal. Nada contribuye más a
la baja moral del empleado que cuando la empresa emplea
alguien del exterior sin ver que el talento está
disponible dentro.
- Falta de formación interna
y de oportunidad para aprender nuevas destrezas. A
la buena gente no le gusta estancarse.
- Falta de innovación
- Problemas comunicacionales con
el resto del grupo, que muchas veces tiene que ver
con un perfil demasiado estricto de disciplina dictado
por la gerencia.
- Falta de participación
en las decisiones de su ámbito.
Estos aspectos que recomendamos tener muy en cuenta,
no cuestan dinero y el impacto puede ser muy significativo. |