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La relación empresa-consultoría es una relación
(en ocasiones incomprendida) de amor-odio. La consultoría,
por un lado es un servicio teóricamente muy interesante
pero infrautilizado por parte de las empresas. Por otro
lado hay muchos casos de empresas insatisfechas ….
En ese artículo intentamos guiar a una organización
de la manera más objetiva posible a través
del proceso de valoración de una consultoría.
¿Por qué las
empresas necesitan consultoría?
La consultoría es un servicio de alto valor
añadido que consiste en ayudar a sus clientes
a mejorar sus resultados.
Quizá las ventajas de la consultoría
se pueden resumir en cinco puntos:
- Disponer de expertos en un área
(o varias): Una consultoría dispone de una
serie de profesionales expertos en determinadas áreas
con conocimientos y experiencia contrastadas.
- Objetividad y claridad ya que
aportan una visión externa a la empresa. Muchas
veces ser parte de la situación (o del problema)
hace que no se vea la realidad con la suficiente claridad.
Sólo con tener una visión externa hace
que un consultor aporte valor.
- Poder afrontar importantes cambios
en un corto período de tiempo. Debido a que
los equipos de consultores pueden estar formados con
importantes recursos y su habilidad para gestión
del cambio hace que se puedan afrontar grandes proyectos
en un período limitado de tiempo.
- Habilidades de gestión
del cambio. Los consultores deben tener habilidades
para gestionar el cambio organizacional. Sin embargo
es habitual que en el interior de una organización,
las personas propias de la organización no
tengan esta competencia debido a que no es habitual
el cambio en el día a día de una organización.
- Visión global: haber participado
en diversos sectores y organizaciones permite aportar
una visión global de las mejores prácticas
tanto sectoriales como de otros sectores.
¿En qué tenemos
que basarnos para valorar los servicios de consultoría?
Es habitual que todos, cuando valoramos algo por primera
vez, no tengamos el suficiente conocimiento de los distintos
parámetros para hacerlo correctamente. La primera
vez que compramos un coche no lo compramos del todo
bien: a unos se nos olvidó mirar el maletero,
a otros mirar los asientos traseros, a otros el consumo…
pero siempre que se compra un producto/servicio complejo
por primera vez, es complejo.
Por ello, intentamos en este artículo darle
una guía para evaluar sus potenciales “socios”
en un proyecto de consultoría.
Una consultoría, ¿podría
ayudarme a mejorar?
Cuando se están evaluando servicios de distintas
consultorías para un proyecto, en el proceso
de evaluación parece que todas las ofertas son
parecidas y además en muchas ocasiones tienen
honorarios muy distintos. Esto es debido a que en el
mercado existen consultorías de muy distintos
perfiles y también en muchas ocasiones se comparan
“peras con manzanas”, es decir, que se comparan
ofertas con alcances distintos.
Para aclarar la situación,
los elementos que le aconsejamos que evalúe son:
- Equipo. El equipo de una consultoría
es el elemento clave para el éxito de los proyectos.
En consultoría no se venden máquinas,
es un negocio de personas. Es habitual encontrar casos
en los que básicamente se valora la marca o
la “imagen” pero no nos equivoquemos…
el parámetro clave para el desarrollo de un
proyecto es el equipo. Por ello, conocer exactamente
la calidad del equipo es un elemento clave. Para ello,
profundizar y conocer qué personas van a estar
asignadas al proyecto es una práctica muy interesante.
- Compromiso. Actualmente, una
consultoría debe ser un “socio”
de su organización para alcanzar el éxito
del proyecto y no un proveedor más. Por ello,
los integrantes de la consultoría deberán
tener un compromiso total con el desarrollo y éxito
del proyecto teniendo –incluso- una parte de
sus honorarios ligados al éxito del proyecto.
- Conocimiento en profundidad del
problema en cuestión y casos de éxito
en proyectos similares. Obviamente –y como se
ha comentado anteriormente- uno de los valores más
importantes que aporta una consultoría es el
conocimiento, por lo que comprobar el conocimiento
real del equipo que se va a asignar al proyecto es
una buena práctica.
- El alcance del proyecto. Es habitual
que se comparen dos proyectos en el que se están
comparando distintos alcances, es decir, exija a la
consultoría que especifique perfectamente cual
es el alcance del proyecto y qué actividades
y funciones va a asumir y cuales no.
- Metodología. Una compañía
de consultoría ha de tener una metodología
sólida y contrastada ya que es la única
manera de conseguir llevar al éxito el proyecto
tanto en generación de valor para el cliente
como en plazos. También es interesante que
pida la metodología a la consultoría
para ver su grado de desarrollo y calidad.
Otros elementos que se suelen “sobrevalorar”
son:
- La marca. El éxito del
proyecto no tiene nada que ver con la marca. El éxito
del proyecto lo conseguirá el equipo de trabajo
(su compromiso, su conocimiento y experiencia) y la
metodología. Ser una firma muy grande, ser
cara, etc. no son –en absoluto- garantías
de éxito en un proyecto de consultoría.
- El precio. Este parámetro
se suele sobrevalorar. Hay que tener en cuenta que
en consultoría, los proyectos deben alcanzar
proyectos que mejoren radicalmente los resultados
de negocio por lo que, en ese caso, el precio de los
servicios no es significativo para los resultados
que aporta. Por ello, lo mejor es que antes de entrar
al proyecto se analice la rentabilidad del proyecto,
es decir qué resultados va a alcanzar y qué
recursos (humanos y económicos) se deberán
asignar.
¿Por qué a muchas
empresas les cuesta comprar consultoría?
La respuesta es sencilla. En numerosas ocasiones las
empresas entienden que la consultoría es cara
para los resultados que aporta.
Cuando el mercado no estaba maduro, ha habido muchos
casos de “explotación del cliente”
con lo que el mercado está un poco “quemado”
de contratar consultores con grandes palabras pero con
muy pocos resultados.
Por ello, lo que debe exigir a su
firma de consultoría es:
- Resultados. Debe obtener resultados
tangibles de las acciones de consultoría realizadas.
No se deje llevar por resultados intangibles y de
difícil valoración. Un trabajo bien
hecho tiene unos claros resultados asociados.
- Compromiso. Debe ver la empresa
de consultoría como un “socio”
que se comprometa con usted para conseguir los resultados
anteriormente comentados llegando incluso a tener
parte de los honorarios ligados a los resultados del
proyecto.
- Un equipo con garantías
y asignado a su proyecto.
- Una metodología contrastada
¿Hacia donde va el mundo
de la consultoría?
Para aportar valor al cliente, está claro que
el mundo de la consultoría va hacia una convergencia
total entre el negocio de la consultoría y el
de las nuevas Tecnologías de la Información
(ERP, CRM, SCM, BI …). Las nuevas Tecnologías
de la Información pueden contribuir a mejorar
los resultados de las empresas de una manera radical
pero para ello se necesita tener una visión tanto
desde el punto de vista de negocio (estrategia, procesos
y personas) como de tecnología, para poder valorar
qué herramientas tecnológicas nos pueden
ayudar a conseguir los resultados de negocio deseados.
Sólo las consultorías que puedan ofrecer
un servicio integral en ambas áreas – de
una manera real- podrán aportar el suficiente
valor a sus clientes.
Como conclusión de este artículo, evalúe
en profundidad las posibilidades que se le ofrece en
cada caso e invierta tiempo en el proceso de valoración
y elección de una consultoría ya que debe
ser un “socio” que le aporte mejoras radicales
de resultados en su organización. |