|
Los errores más comunes son los siguientes:
Perder la primera oportunidad
de dar una buena primera impresión
Los que hacemos e-commerce (venta directa) sabemos
el tiempo que hay que dedicar a la tarea. Y si uno no
está dispuesto a trabajar duro mejor no iniciar
ningun emprendimiento. Pero hay que saber que quienes
quieran triunfar en el futuro deben comenzar por trabajar
hoy.
Bien, imaginemos que usted tiene el producto o servicio
y el website funcionando e inscrito en los motores de
búsqueda. Ahora comienza el gran trabajo: QUE
LOS DEMAS SEPAN QUE USTED EXISTE y que lo que Ud.ofrece
es de necesidad para ellos.
Hay que colocar ANUNCIOS en clasificados, boletines,
newgroups y en todo sitio que lo podamos. GRATIS inicialmente
(cuando se gane dinero se pensará en pagar por
poner anuncios).
Lo primero es escribir el ANUNCIO con un TITULAR y
un texto vendedor. En ese anuncio de poco texto finaliza
diciendo, por ejemplo: "Solicite Más información
en sunombre@correointeligente.com"
La respuesta no esta a la
altura de lo que espera el receptor
Y esto es fundamental. El lector ACTÚA y pide
más información porque el titular del
aviso y el texto lo entusiasma, siente un deseo de saber
más, y eso lo quiere YA; la impaciencia le consume
y envía el e-mail pidiendo más información.
Eso es exactamente lo que hago yo ante algo que me interesa.
Suele suceder esta situación:
Quien puso el anuncio utiliza autoresponder y contesta
en 30 segundos diciendome: "Gracias por escribir.
Pronto nos comunicaremos con usted". Y si la demanda
de información es numerosa hay muchas posibilidades
que ese "pronto" sea "nunca" porque
manualmente es difícil cumplir el envío
de tantos e-mail. La frustración de quien ha
pedido esa información es grande y pierden no
solo interés por ese tema sino que es difícil
que visiten nuevamente su web.
Las personas y empresas que utilizan los beneficios
del Autoresponder Inteligente serán eficaces,
ganarán confianza y credibilidad al responder
TODA demanda de información en menos de un minuto.
Dicho de otra forma, un error comun es contestar manualmente;
puede suceder que pasan los días y no contestan
nunca o bien hacen una sola contestación a destiempo
cuando ya se ha olvidado el por qué solicitó
información.
Ningún seguimiento
La experiencia demuestra que se necesitan de cinco
a siete mensajes para que un potencial comprador tome
acción. Es decir, que en esos siete mensajes
hay que ir llevándolo poco a poco a tomar acción
porque se ha despertado su atención, interés
y deseo de poseerlo.
Trabajar manualmente, implica que se está trabajando
de la vieja manera porque pasa horas clasificando los
pedidos de informe y contesta manualmente, lo cual origina
quejas de quienes nunca reciben la información
solicitada.
Se pierden centenares de clientes potenciales debido
a falta de seguimiento inteligente.
Se pierden ventas y ganancias y por ello es urgente
automatizar el trabajo.
Una historia de ejemplo
Ahora, como los ejemplos son siempre insustituibles
ya que el hombre no puede juzgar más que por
medio de comparaciones, explicaremos nuestro pensamiento
valiéndonos de una máquina de vapor.
Supongamos que se entrega una poderosa locomotora a
un hombre que jamás vio una de esas máquinas.
Se le entregan con ella todas las herramientas precisas,
el carbón y el agua para alimentarla, el aceite
para la lubricación, etc.
¿Qué hará nuestro hombre con la
máquina?, ¿cómo podrá aprovechar
esa fuerza que está a su disposición?
Naturalmente, de ninguna manera. Se hallará
en las mismas condiciones de un ciego a quien se ordenase
disparar con un fusil a un blanco lejano.
Esto es, precisamente, lo que ocurre con los seres
menos evolucionados en la escala humana: desconocen
totalmente cómo aprovechar su energía
y hasta ignoran que la poseen. Pero si entregamos la
máquina a un aprendiz de maquinista, con toda
seguridad la hará marchar, aunque con dificultades
y expuesto a matarse. Se equivocará de modo lamentable,
tendrá mil tropiezos... pero la máquina,
aunque mal, marchará. Esto ya es algo: lo que
sucede exactamente a los que en la vida han abierto
los ojos y -aunque poco- ven.
Por último, es lógico decir que si entregamos
la locomotora a un experto ingeniero mecánico,
éste sabrá aprovechar toda su potencia,
sin desperdiciar carbón, sin correr riesgos,
sin desajustar el complicado mecanismo.
Es lo que sucede con los grandes maestros, con los
innovadores, con los que, al saber dirigir íntegramente
su fuerza interna, forman y formaron la pequeña
avanzada de privilegiados que abren camino.
Nosotros afirmamos, rotundamente, que todo aquel que
se lo proponga PUEDE llegar, si no a ser un maestro,
por lo menos a dirigir bien y sin peligro esa maravillosa
capacidad que tiene. Si no lo consigue, será
porque le falta fe en sí mismo, perseverancia,
orden, voluntad.
|