| quiere
incluir nuestros artículos en su sitio ? Ahora puede
! : si encuentra interesante
este o alguno de nuestros artículos publicados, puede
incluirlos libremente en su sitio. Sólo debe respetar
el contenido, nombre del autor y email (si figura), y citar
como fuente a "Datacraft - tu revista digital", con
un link correspondiente a http://www.datacraft.com.ar/ Para
mayor información, contáctenos a info@datacraft.com.ar
con el asunto "incluir articulos" |
Por Alejandro Franco
/ e-mail: info@datacraft.com.ar
Ejemplo clásico : en un tradicional
kiosco atendido desde hace más de treinta años por
su dueño, llega un cliente acompañado con sus hijos.
Después de cobrarle los cigarrillos que adquirió,
el kiosquero le regala unos caramelos a los niños.
Sea cual sea su negocio, y salvo que usted
tenga un producto exclusivo o un monopolio, usted siempre se encuentra
ofreciendo productos y/o servicios que otros ya ofrecen, de forma
similar, a precio más barato o más caro. Si su kiosco
vende cigarrillos de la marca que me gustan (y que puedo comprar
en cualquiera de los millones de kioscos que existen en el país),
la pregunta es : por qué siempre voy a ESTE kiosco en especial
a comprarlos ?. Y la respuesta es: porque en ESTE kiosco me dan
algo más que el producto. Porque en ESTE kiosco me siento
mejor atendido como cliente.
Quienes han entendido mejor el tema siempre
han sido los americanos, que han desarrollado reglas y conductas
para pulir las relaciones B2C (del comerciante al cliente). Organizando
sus estructuras empresarias (y sus politicas) encaradas desde el
punto de vista del cliente. Ofreciendole más por el mismo
precio... No importa si su empresa o negocio es una gigantesca multinacional
o un simple kiosco: una de las principales razones por la cual su
empresa puede destacar y liderar en un mercado superpoblado (o altamente
competitivo) es... dándole valor agregado a lo que usted
vende : ofreciendo más por el mismo precio.
Las crisis suelen actuar como catalizadores
del mercado, convirtiendo a los consumidores en mejores compradores;
ahora el cliente es más selectivo y analítico y, en
un mercado que se achica, es necesario captarlo antes que la competencia.
Usted puede atraerlo con un envase más colorido, más
grande y con un menor precio. Pero el cliente definitivamente se
decidirá por usted, si además... le regala algo.
Lamentablemente en Argentina, este concepto
se presenta en contados casos en las políticas comerciales
empresarias. Fundamentalmente, porque la mayoría de las empresas
argentinas son Pymes familiares con poca o ninguna capacidad gerencial,
sin capacitación en estrategias para captar y retener clientes;
por otro lado, al tener una cadena de pagos rota o en crisis (sus
clientes pagan con alta morosidad sus cuentas, los consumos de los
mismos no varian sustancialmente o decrementan), ofrecer más
a quienes no cumplen con sus pagos parece un contrasentido. Pero,
usted se ha puesto a pensar que quizás ese cliente en crisis
puede, en algun momento, optar por comprarle a algún competidor
suyo que ofrezca más barato - aunque sea de peor calidad
?.
La base de la fidelización es la retención
del cliente; como efecto extra puede ser que su consumo aumente
con el tiempo. Sea buen o mal cliente, es alguien que adquiere nuestros
productos, y que puede pasar a adquirírselos a la competencia
en cualquier momento. Y, si hablamos de productos que se consiguen
en cualquier lado, más razones hay para retenerlo.
Usted puede adquirir nafta en cualquier lado;
incluso hay estaciones de servicio que le ofrecen la nafta más
barata. Pero a la que va usted siempre es porque le ofrece algo
más: le atienden unas chicas de provocativo uniforme, le
dan tickets para algun sorteo o promoción (aunque si gana,
usted deba abonar algo además, que prácticamente paga
el premio que ganó), tiene cafetería, le revisa el
aceite gratis, le hace algún descuento por cantidad de compra...
le da más por un precio más o menos similar.
EL PROBLEMA : LA FALTA DE EDUCACIÓN
COMERCIAL FRENTE AL CLIENTE
Ya hemos explicado algunas de las razones
por las cuales esta práctica no es generalizada. Pero la
fundamental es la falta de una educación y ética frente
al cliente, a la hora de atenderlo. Lamentablemente en nuestro país,
existe la creencia generalizada que el cliente es una especie de
vaca atada, que puede soportar esperas, desatenciones y nuestros
malos humores.
Fíjense en cambio, en las cadenas
americanas de comidas rápidas. Usted puede comer una hamburguesa
en cualquier otro lugar, inclusive bastante más barato que
en dichos locales. Pero en ellos encontramos a gente siempre dispuesta
atendernos (porque la empresa los capacitó en cómo
debían proveerle servicio a sus clientes), aún cuando
encontremos en cierto modo, que dicha disposición suena artificial.
Es tan así, o es porque estamos desacostumbrados a ser tratados
como clientes ?. Si nuestro pedido demora, nos regalan papas fritas;
si nuestra gaseosa se cae, nos la reponen sin cargo. Para qué
?. Para que nos sintamos satisfechos, atendidos... y para que regresemos.
Ese costo extra de papas y gaseosa es en realidad una inversión
en publicidad; le estamos anunciando a usted que nos preocupamos
por cómo se encuentra, y queremos que salga satisfecho de
nuestro local. Y fundamentalmente, queremos que regrese.
Por eso, replantéese su estrategia
comercial, sea un comercio de barrio o una empresa gigante. Ofrecer
su producto + algo más es darle un valor agregado que le
hace diferenciarse del resto, y eso pesa en las opciones de decisión
del cliente. Qué puede ofrecer ?. Regalos, muestras gratis,
más servicio... siendo éstos, inversiones para que
su cliente no escape y siga consumiendo productos de su empresa.
Y para que, incluso, lo recomiende a otros clientes (el famoso y
tan ansiado boca a boca), generando una cadena piramidal de potenciales
consumidores de sus articulos o servicios.
Considérelo y aplíquelo; evalúe
algunos costos, si desea, pero siempre terminarán por beneficiarle.
Premie al cliente por serle fiel, y el cliente se lo agradecerá.
Libere de ataduras su imaginación, y piense en extras y promociones
que brindar. Y recuerde que lo fundamental es que el cliente quede
satisfecho. Muchas veces eso se puede lograr con costo escaso o
nulo; porque también, una simple sonrisa a la hora de atenderlo,
es ya agregarle algo más al producto que el cliente adquiere
con usted. |