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Todos nosotros hemos estado alguna vez en una fiesta de
casamiento, o en alguna reunión social, donde algún
animador entusiasta y bien intencionado, hace ingentes
esfuerzos por inducir a la gente a que salga a bailar.
Es más se lo propone como un juego.
La tradición dice que en algunos países
ésto se hace con una pequeña campanilla.
Y comienza por atraer a una pareja. La campanilla vuelve
a sonar, y cada uno busca una pareja, doblando así
el número de participantes. Es así que
cuando la campanilla ha sonado siete u ocho veces, todos
los concurrentes están involucrados en el baile.
Simple, ¿no? 1, 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256,
etc. Alguien calculó que si una simple hoja de
papel fuese doblada en mitades, y apilada sólo
50 veces, la pila podría llegar teóricamente
a la Luna. Pero, ¿a qué queremos llegar
con todo esto?
Si por ejemplo un médico hubiera comenzado
su práctica en 1963 con sólo un paciente,
digamos que su madre, y si ella recomendaba un paciente
durante ese año, y si cada uno de estos pacientes
a su vez referían un paciente cada uno por año,
y así sucesivamente,en 1980 el médico
hubiera tenido más de 130.000 pacientes activos.
No está mal, aunque eso es sólo una parte,
es decir el comienzo. En 1991, ese médico estaría
atendiendo a toda la población de Argentina y
del Brasil. Y para el año 2000 estaría
atendiendo a todo el mundo.
¿Absurdo? Por supuesto. Es cierto que la recomendación
de un cliente por año por persona no aparece
como una cosa alocada . Pero, qué hay de malo
en este razonamiento?
En cada práctica hay un punto crítico.
Cualquiera, aún los ricos y famosos, llegan a
un punto donde deben detenerse por alguna razón.
Cuanto más largo sea el período hasta
llegar al punto crítico, más exitoso será
su negocio.
Si Ud. dice: "Estoy trabajando tan duro como puedo",
entonces su objetivo es la eficiencia.
Si Ud. dice: "Aunque a mi me gusta lo que estoy
haciendo ahora", esto sí que es malo, y
Ud. ha llegado a su objetivo.
Si Ud. dice: "Me gusta lo que estoy haciendo,
pero quizá algunos cambios me ayudarían
a obtener más de las cosas que yo quiero",
Ud. está listo para replantearse sus metas.Recordemos
que un grupo satisfecho de clientes son nuestra mejor
fuente de publicidad.
Los servicios excelentes son los que hacen que nuestros
clientes tengan fidelidad. Recordemos que cuesta muchísimo
más atraer un cliente nuevo que retener a los
que ya nos tienen confianza.
Desarrollemos siempre estrategias activas para satisfacer
sus expectativas.
Cinco características esenciales para retener
clientes:
- Confiabilidad: siempre mantengamos, y cumplamos
con nuestras promesas.
- Responsabilidad: un servicio rápido y una
actitud de servicio siempre van de la mano.
- Seguridad: empleados capacitados y corteses son
importantes en cualquier organización que quiera
ser exitosa.
- Empatía: Son esenciales una atención
individualiza a y mostrar una imagen de que siempre
estantos con las "antenas" paradas para
atender las necesidades de nuestros clientes.
- Tangibilidad: buenas facilidades físicas
y equipamiento a la vista, con personal bien predispuesto
y "bien vestido". El servicio sólo
comienza con una buena primera impresión. Es
condición necesaria pero no suficiente.
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