Tecnología: historia de la PC

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Por Alejandro Franco – contáctenos

Cómo es que hoy en todos los hogares hay una PC, o al menos un usuario de computadoras (que las utilice aunque sea en la escuela, el trabajo o en un cibercafé, p.ej)?. Cómo la computación se volvió tan popular, parte de nuestras vidas, y en algunos casos, una herramienta imprescindible para realizar nuestras tareas más cotidianas?.

Algo ya hemos escrito en nuestro artículo Y Dios creó la PC , pero en este nuevo texto comenzaremos a profundizar en lo que fué la prehistoria de la era digital, que masificó lo que antes estaba reservado para unos pocos, para los centros de cómputos de grandes empresas y bancos, para las fuerzas militares y el gobierno, para las universidades, y para aquellos que tuvieran algunos millones de dolares para invertir, comprar o alquilar gigantescos mainframes… cuya capacidad – en algunos casos – ha sido superada por un PC común hogareña.

El nacimiento de la era digital

el Altair 8800 – la primera computadora personal

Si bien otras empresas habían realizado intentos (como French Micral o American Scelbi), no fué hasta 1975 que se puso en mercado una verdadera microcomputadora funcional. El resultado fué el Altair, una caja llena de luces, interruptores y cables, ideada por un ingeniero retirado de la fuerza aérea llamado Ed Roberts. El Altair era una pieza rudimentaria de tecnología que distaba años luz de lo que hoy consideramos como una computadora standart : no poseía teclado ni pantalla, el ingreso de datos se hacía vía interruptores, y los resultados obtenidos podían interpretarse desde un tablero de luces o, si se tenía, por un impresor de cinta. Para que la computadora resultara medianamente operativa, debían adquirirse otros periféricos (teclado, lector de papel perforado, memoria, etc), que no estaban incluídos en el precio básico de u$s 397.-. Para ese entonces, una verdadera ganga.

La fascinacion por las computadoras, para esa época, provenía de muy diversas fuentes : por un lado, la juventud norteamericana siempre había sido fanática de la ciencia ficción, y la serie televisiva Star Trek (1966-69) había disparado la fantasía de toda una generación, amén de la sci-fi literaria con obras de Robert Heinlein, Isaac Asimov y muchos otros autores. Por otro lado, los reciéntes viajes a la Luna, había demostrado que el futuro ya estaba aquí, y la juventud había quedado fascinada con las rudimentarias computadoras del modulo lunar y los adelantos tecnológicos de la NASA. Demás está por decir, que cuando apareció el aviso de ventas en Popular Mechanics en 1975 del Altair (cuyo nombre había sido tomado de un episodio de Star Trek), parecía que todo el mundo podía adquirir una porción del futuro por módicos 400 dolares.

El Altair era producido por la compañía que Roberts había fundado, MITS, y estaba construido sobre un procesador Intel 8080 de 8 bits. Los procesadores eran algo muy fácil de obtener para esa época : cualquier tienda de electrónica los tenía. O eran parte de computadores más grandes, o se usaban en elementos mucho mas corrientes, como p.ej. la sincronización de semáforos. Lo que nunca había hecho era tratar de construir una estructura que dialogara y operara con el procesador, en el modo que lo hacian las computadoras medianas y los mainframes de aquella época.

Para que el Altair fuera un éxito, debía realizar operaciones medianamente utiles, como sumas, restas y el resto de operaciones matematicas, y dar alguna interactividad al operador con dichos resultados. En este punto, entraron dos jóvenes, que abandonaron sus estudios universitarios de sistemas, y se ofrecieron a Roberts para hacer que Altair fuera una caja util y no una caja boba : Paul Allen y Bill Gates, fundadores de la entonces llamada Micro-Soft (años después quitarían el guión del nombre). Micro-Soft diseño tanto la rutina de arranque (lo que hoy sería el buteo de la computadora) así como una versión de Basic para la computadora. Sin conocerla, sin ni siquiera tocarla : simplemente basándose en planos técnicos y manuales del procesador que habían conseguido en la universidad, y simulando el funcionamiento del 8080 en la computadora de la institución (lo que valdría una represalia por parte de la misma, por abuso de las instalaciones).

La explosión no tardó demasiado : gente de todo el país realizó pedidos, enviando incluso cheques por correo, y soportando esperas de meses y meses en recibir la micro computadora. Por exceso de demanda, MITS terminaba enviando modelos a medio armar o con faltantes de materiales. Y la explosión sacudió algunos cimientos, removió cielo y tierra, y comenzaron a germinar algunas otras empresas dispuestas a explotar el incipiente mercado, probando otras clases de procesadores. Pronto surgieron firmas tales como TRS (Radio Shack – que era una tienda de electronica que fabricó su propia computadora), Commodore, Apple (diseñada por dos estudiantes de ingenieria en un garage – y de ahí el término la era de la computacion del garage -), y un largo etcétera, que con productos de mayor calidad y seriedad, terminaron por devorar a MITS en poco tiempo.

La mirada despectiva de IBM

la primera Apple

Mientras cada vez más empresas se sumaban a la oferta (Texas Instruments, Sinclair, etc), IBM miraba con indiferencia al nuevo mercado, que consideraban de “computadoras juguete”. IBM era el gigante de la computación, el que establecía las reglas, la corporación más poderosa del planeta en el área de sistemas y computación. Sus ingresos provenian de la venta y alquiler de software y mainframes, un mercado de cientos de millones de dolares, y era lo que se consideraba “computación seria”.

Pero IBM subestimaba lo que el nuevo mercado podía generar a nivel de ganancias. Tiendas enormes como Macy agotaban el stock de sus computadoras semanas antes de navidad, lo cual indicaba que la demanda iba en aumento y que no era golondrina de un solo verano. Lo que sí IBM notaba era la gigantesca torre de Babel que era el mercado. No había dos computadoras iguales. Aunque habian unas pocas clases de chips (Intel, Motorola, Zilog), computadoras basadas en chips identicos eran radicalmente diferentes en comportamiento y estructura interna, y el software de uno no funcionaba en otro, y los sistemas operativos como el CP/M – uno de los más populares – precisaba adaptaciones para uno y otro modelo. Es decir, no existía la compatibilidad.

Por otro lado, y causa y efecto de todo ello, era que las empresas mantenían celosamente las exclusividades de diseño. El hard de Osborne no podia usarse en una Radio Shack o en otras computadoras. Cada empresa, presa de su estupidez, reclamó diseños exclusivos de hardware, intentando crear su propio nicho y mantener al mercado esclavizado para sí. Y, quienes comenzaban a emerger como triunfantes, eran visionarios como Apple, cuyas computadoras eran de diseño abierto. Se podía conseguir partes de hardware de otras marcas y, lo más importantes, se podía renovar el hardware viejo con nuevas partes gracias a una estructura de slots que permanece hasta nuestros días. El resto, mantenía todo soldado a lo que sería la placa madre, y actualizarla implicaba o comprar accesorios de la marca, o simplemente comprar otra computadora mas nueva.

Apple estableció algunas normas que serían recicladas para el incipiente mercado de la PC : estructura abierta con uso de slots y compatible con otros periféricos de otras marcas, sistema operativo robusto, buen precio y, especialmente, un paquete de soft realmente util, figurando entre ellos, la primera planilla de cálculo moderna llamada VisiCalc. VisiCalc demostró que, más que el hardware, un excelente software puede ser un potenciador de ventas. La gente adquiría Apple solo por poder utilizar, con él, a VisiCalc.

Apple debería haber sido la computadora personal que usamos hoy en día : con software y prestaciones avanzadas para su época, planificada de otra forma, una computadora robusta y bien pensada, y basada en un chip muy potente. Pero lo que ocurrió después, fue parte de una mezcla entre egoísmo y exclusividad de Apple, y de la estupidez y burocracia de IBM.

Por qué hoy no todos usamos Apple

Quien hoy no utilice una PC de marca, seguramente usará un clon. Pero los primeros clones no fueron de PCs; fueron de Apple.

Para 1980, Apple se destacaba sobre la competencia, aunque todos convivían en el mercado de micro computadores que IBM tanto despreciaba. Pronto comenzaron a surgir copias en Taiwan, que tuvieron rápido éxito. Los clones Apple no sólo eran idénticos en hardware (cosa que no era difícil, ya que el hard de Apple no era exclusivo), sino tambien en software. Por ejemplo, sistema operativo, el sistema BIOS (el soft que administra arranque y perifércos de la computadora) e incluso las aplicaciones excelentes como VisiCalc. A esa altura Apple solo había licenciado a un par de fábricas a construir similares a su computadora estrella, pero pronto se vió compitiendo con copias ilegales de sí mismo. Un ejército de abogados pronto daría por terminado las operaciones taiwanesas, y Apple quitaría las licencias otorgadas, manteniendo la exclusividad de sus productos hasta hoy en día.

En la otra punta, IBM comenzó a interesarse en el mercado de micro computadores cuando comenzaron a verse los resultados financieros de las ventas que obtenían estas pequeñas empresas. Y decidió participar… pero cómo?.

Desde la presidencia, se estableció que crear un micro computador IBM era una necesidad estratégica. Y se encomendó a Don Estridge (considerado el padre de la computadora personal actual) desarrollar una en el plazo de 1 año.

la primera Computadora Personal (PC)

En 1975 IBM hizo un experimento desarrollado integramente con hard de la compañía, pero resultaba de escasa utilidad y excesivo precio. Lo que inteligentemente hizo Estridge, fue tomar el camino contrario : armó un equipo de muchachos “de garage”, y les encomendó construir una computadora con partes de terceras marcas. Y el modelo de estructura que siguieron fue precisamente el de Apple (la arquitectura abierta de slots). Eligieron al Intel 8088 como procesador, y rápidamente se pusieron en negociaciones con los popes del software para micro computadoras, para que desarrollaran aplicaciones para el nuevo niño mimado de IBM.

Esto implicaba negociar con gente de Micro-Soft, quienes proveían el Basic y otros lenguajes muy populares, adaptados de lenguajes utilizados en computadoras superiores y mainframes. Además, IBM decidió no seguir a Apple con el tema de exclusividades, haciendo que el soft BIOS fuera abierto y conocido por cualquiera. Y por otro lado, buscó que las especificaciones y compatibilidades de hard con la nueva computadora fueran lo más barato posible.

Con esas directivas, en Agosto de 1981 salió a la venta la IBM PC. Entre su estructura, y el aval que suponía el nombre IBM, resultó en un gran éxito de ventas. Y lo que es fundamental, era abierta, libre de derechos (podía imitarse) y funcional por poco precio. Y pronto terminó por establecerse como el standart de la industria.

Lo que sucedió después

Muchas empresas se dedicaron a fabricar clones de la IBM PC, agregando cosas de su propio diseño. Compaq, Dell y muchos otros entraron en mercado, y las prestaciones así como el costo de mantenimiento hicieron que la PC comenzará a desplazar rápidamente a otras marcas de micro computadoras, exceptuando a Apple, quien ya se había armado un nicho para ese entonces (que continúa hasta nuestros días), basado en potencia de prestaciones. Mientras la PC se había convertido en el Renault 12 de las computadoras, Apple optó por diferenciarse y transformarse en la Ferrari del mercado : algo que todos quieren tener, al que todos aspiran, pero que muy pocos pueden acceder, y que nadie puede imitar.

Pero en 1987, IBM metió la pata. Considerando que dominaba el mercado y los standarts, introdujo la IBM PS/2, y olvidó todo lo que había aprendido. La PS/2 era mucho más potente que la PC, pero tenía un defecto : era 100% IBM. Conectores, buses… toda la arquitectura era exclusiva. Y si bien eran compatible a nivel software con la PC, a nivel hard no lo era. IBM tambien selló su suerte cuando hizo que el codigo de la BIOS de la PS/2 fuera secreto, por una cuestión de “preservación” de la calidad.

Pronto, la legión de fabricantes de clones emergió con independencia. Primero fué Compaq, que proclamó que la licencia de realizar clones era libre, y lanzó un nuevo modelo de bus (EISA) y lo hizo también free royalty. Y pronto, muchos otros comenzaron a construir y perfeccionar la arquitectura de la IBM PC, mientras que IBM veía cómo PS/2 – destinado a ser el nuevo standart – perdía copiosamente a nivel de ventas contra su vieja IBM PC – antigua, lenta… pero más barata y expandible -, y ahora en un mercado dominado por terceros.

Y la historia recién comenzaba …