Tecnología: análisis PowerBank Noblex PBN-26

Volver al Indice – Análisis de Celulares y Smartphones

Esta pequeña batería portátil es ideal para estirar el tiempo de encendido de celulares y tablets durante viajes largos y casos de emergencia; buen precio y buena terminación, con un par de detalles menores que podrían mejorarse.

Informática: análisis PowerBank Noblex PBN-26

Por Alejandro Franco – contáctenos

5 estrellas: excelenteAmo mi tablet. No es ni la mas cara ni la mas moderna ni la mas poderosa del mercado, pero tiene un sonido barbaro y el chip gráfico es una maravilla: me pongo a ver películas HD en la cama, o la conecto a la TV para pasar videos a través de su port mini HDMI. Ni que hablar cuando paso archivos MP3 conectados a mi equipo de audio – y, como a la tablet se le puede instalar un ecualizador de 13 bandas completamente configurable, uno obtiene una calidad de sonido formidable y totalmente adaptado a mis gustos personales -. Es una Noblex T7014, la que anda muy bien para juegos y multimedia, aunque no tanto para navegar por la web (su placa WiFi es algo débil y tiende a desengancharse al rato e conectada).

La macana con la Noblex T7014 es que su batería es de mala calidad. Si bien es cierto que yo le doy un uso intensivo – 4 o 5 horas diarias entre música y películas, lo cual creo que excede sus expectativas; ¿acaso hay gente que la use para otra cosa que no sean unos minutos en Facebook, leer los diarios on line en el baño o jugar un par de turnos en el Candy Crush? -, al año comenzó a dar muestras de agotamiento. Ok, puede ser un problema de calibración – cuando se carga y descarga demasiadas veces, los parámetros de medición pueden chiflarse y (como me ocurre) la tablet se apaga con un supuesto 60% de batería remanente -, pero creo que se trata mas de una cuestión de mala calidad de materiales. Todo esto deviene en un tiempo de autonomía cada vez mas corto, el cual pasó de tres horas a 10 o 15 minutos. Y si bien la tablet funciona de 10 cuando está conectada a la corriente, tampoco ésa es su verdadera raison d’etre, lo que termina dando por el piso todas sus posibilidades de uso en un viaje o en cualquier otro sitio fuera de casa.

Las tablets no son como los celulares, en donde los repuestos son standard y abundan en las casas de telefonia. En Argentina hay una millonada de marcas y modelos distintos, y las cosas se complican cuando uno vive en una ciudad chica como San Nicolás de los Arroyos. En ese momento uno termina en una casa de computación o, en el peor de los casos, metiendo mano uno mismo e instalándole una batería alternativa adquirida a través de algún sitio de subastas on line. El tema es que, si bien las baterías no son caras – andan por los $ 300 -, por allí me han comentado que precisan ser polarizadas antes de instalarlas. A esto se le agrega el hermético diseño de las tablets, las cuales no son muy amigables a la hora de abrirlas. Hay instructivos en YouTube de cómo abrirlas con tarjetas de crédito o espátulas de albañil pero, considerando mi torpeza natural para casos delicados como éste, lo mas probable el aparato terminara estallando por los aires en un momento de presión sobre el punto estructural equivocado. Por otra parte dársela a un técnico para que la reemplace es una alternativa inviable: tengo conocidos que han recibido presupuestos de hasta $ 1.500.- para un recambio de batería en una Samsung Tab, lo que equivale al 40% del costo del aparato. Por ese dinero mas vale me compro otra tablet barata y cruzo los dedos para que me dure un año mas.

La solución alternativa es adquirir una batería portátil, lo que implica que – al momento de uso – uno debe barajar dos aparatos en la mano: la tablet y la batería externa. En su momento adquirí un ignoto PowerBank chino (en esos locales infestados de accesorios y dispositivos baratos de marca Noga y Seisa), el cual no llegó a durar ni tres días. ¿Qué pasó?. No resistió ser cargado con el transformador (directo a la corriente) de la tablet; al parecer la única manera era conectarlo al puerto USB de una computadora durante un montón de horas, algo que atenta contra su practicidad.

La oportunidad se presentó al descubrir que tenía puntos de fidelidad acumulados en mi tarjeta de crédito, los cuales pude canjear por el PowerBank Noblex PBN-26 en el sitio de Falabella (y cuyo costo de mercado era $ 289.-, valores a Julio 2015). La batería me llegó a los 10 días (debo admitir que la eficiencia de Falabella para los compras on line es impresionante; o te lo despachan en 24 horas con un costo adicional, o te lo mandan sin cargo via OCA para que uno lo retire varios dias mas tarde, dándote de antemano fecha de retiro y código de despacho, lo cual fue cumplido a rajatabla, algo totalmente inusual en el mercado argentino), y pronto la puse a cargar.

Ciertamente la Noblex PBN-26 es la mas chica de las baterías portatiles de la marca. La capacidad de las baterías se miden por microamperes; un celular tipo viene con una batería de 1.200 a 1.500 mAh, con lo cual los 2.600 mAh que trae la PBN-26 son mas que suficientes para duplicar su tiempo de encendido (piensen en un viaje de larga distancia, en donde los celulares no se bancan mas de 4 horas encendidos de corrido y con trabajo intenso como ejecutando juegos o reproduciendo peliculas). En cambio, para la tablet (que trae una batería de 3.400 mAh y la cual duraba 3 horas y media en su momento de esplendor), la PBN-26 es una leve panacea que extiende su utilidad un par de horas. Hay PowerBanks mas potentes y adecuados para el caso – Noblex ofrece una de 5.200 y otra de 6.000 mAh -, pero así va su costo.

La PowerBank Noblex PBN-26 es de construcción estilizada y sólida. Tiene un par de luces que indican cuando está cargando / descargando. Viene con un manualcito, un par de ports (USB / mini USB) los cuales se usan de manera alternativa: por el mini USB se carga (vía conector de pared – durante 3 horas y media – o conectado por cable al port USB de una computadora – lo que precisa 6 horas de conexión -), y por el USB se conecta el cable para abastecer al dispositivo de turno, sea smartphone, cámara digital, reproductor MP3, tablet etc.

Hasta ahora (y llevo varias semanas utilizándolo) el Noblex PBN-26 se banca de maravillas la conexión a la corriente mediante adaptador, que era el detalle que mas me preocupaba. Y si bien todo va bien, el detalle discutible es el cable de conexión que trae de fábrica: las uniones con los conectores USB / mini USB se ven frágiles, con algo de juego en las intersecciones y no parecieran ser muy resistentes si uno le diera un tirón accidental. Ok, el cable siempre es reemplazable, pero es un detalle que podrían haber mejorado.

Considerando precio y utilidad, el PowerBank Noblex PBN-26 es una buena opción a la hora de optar por una batería externa para nuestro celular. Anda bien, viene con garantía de 6 meses y su precio es mas que aceptable – mas si se considera que hay poca diferencia de precio con los PowerBank genéricos chinos (los cuales son descartables) -. Y, para mi caso, es una solución que me viene como anillo al dedo, extendiendo la vida útil de mi tablet sin caer en riesgos (ni costos) extremos.

Caracteristicas técnicas del PowerBank Noblex PBN-26

  • Batería portátil de 2600 mAh. Dependiendo de cada caso (y el consumo de cada dispositivo) puede brindar 2 horas de carga a una tablet o 4 horas de carga a un smartphone promedio.
  • Pre-carga inicial:
  • Batería: polímero de ion litio
  • Entrada: 5V 1A
  • Salida: 5V 1A
  • LED indicador del estado de carga:

Precio: U$s 23.- (o $ 289.-, valores a julio 2015)

Conclusión: Diseño sólido, buen precio, garantía de 6 meses. Una solución ideal para utilizar smartphones y tablets en viajes largos, o recargar dispositivos portátiles en lugares aislados. El detalle discutible es su cable de conexión, el cual se ve frágil. Por lo demás, es una compra ampliamente recomendable.