Tecnología: análisis parlantes Philips SPA1305 2.1

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Son baratos y suenan bastante bien, pero llegan con lo justo y sólo se restringen a dar una experiencia acústica aceptable.

Tecnología: análisis parlantes Philips SPA1305 2.1

Por Alejandro Franco – contáctenos

3 estrellas: buenoEs difícil definir con palabras la experiencia acústica que brinda un equipo de sonido. En el fondo no difiere demasiado de comentar las bondades de un buen vino, en donde uno tiene que apelar a toda una galería de adjetivos coloridos – ahumado, consistente, aterciopelado, etc, etc – para intentar explicar las características de su sabor. Quizás un equipo de audio sea mas fácil de ilustrar, debido a que uno puede indicar sensaciones relacionadas con elementos que son públicamente conocidos y que puede haber experimentado el lector – por ejemplo, cómo suena la versión BluRay de Godzilla 2014, o cómo se escucha Ray of Light de Madonna -, lo cual (de alguna manera) establece un escenario común en donde puede comparar parámetros.

Después de despacharnos con semejante parrafada, paso a explicar cómo llegué a adquirir el equipo que ahora nos ocupa, un juego de parlantes 2.1 Philips SPA1305. Hace rato que vengo buscando algo para instalar en mi fondo, y poder escuchar música fuerte mientras hago un asado o estoy en la pileta durante el verano. Obviamente nada demasiado caro ni sofisticado, sino que fuera bastante resistente y me diera unos 10 Watts de salida RMS, lo cual es una potencia aceptable y puede ser escuchada desde 10 metros de distancia. Esto automáticamente descartaba los juegos de parlantes con conexión USB, los cuales son mas baratos pero cuya potencia no suele pasar de 4 o 6 Watts RMS de potencia máxima.

En mi casa abundan los juegos 2.1 – dos parlantes satelitales + un subwoofer -, los cuales se han convertido en un vicio personal. Los tengo en mis televisores y computadoras pero, honestamente, en esta ocasión buscaba algo mas simple, un juego 2.0 que fuera fácil de cargar, proteger y que no implicara una maraña de cables. El problema de base es que mi búsqueda comenzó con un presupuesto bastante modesto – no más de $ 400.– -, lo cual se convirtió en un imposible en cuanto a los precios que se manejan en el mercado argentino en estos momentos. Ok, hay parlantes USB baratos – y tengo el adaptador para conectarlos directamente a la corriente – pero no tienen potencia; y los que van directos a la corriente eléctrica se han disparado a $ 500.- o $ 600.-, poniéndose las cosas aún mas saladas si uno desea abonarlo en cuotas con tarjeta de crédito. Oh, sí, habrá promociones para televisores, heladeras y computadoras, pero los juegos de parlantes no son articulos de primera necesidad ni entran dentro de las prioridades de los planes de estímulo de consumo impulsados por el gobierno. Así es como la situación derivó dos escenarios radicalmente diferentes: las casas de computación que te arrancan la cabeza con los intereses, o las cadenas de electrodomésticos, las cuales o carecen de stock, o están saturadas de vendedores que no les interesa vender esta clase de artículos. Tanto en Garbarino como en Rodó me echaron flit, diciéndome que todo lo que tenían era mediocre y que tenía que irme a averiguar a una casa de computación. Honestamente, tener mercadería en los estantes y no ofrecerla porque es de “baja calidad” me parece una política estúpida – quien decide la compra es el cliente, no el vendedor – o, bien, una excusa altamente hipócrita de un vendedor que no quiere movilizarse por algo que cueste menos que un reproductor BluRay o un televisor alta gama… aún cuando pase el resto de la tarde de brazos cruzados debido a la fuerte recesión imperante.

Aún caminando mucho y encontrando a vendedores dispuestos – casi siempre, en las costosas casas de computación, que son las que sufren mas las crisis e intentan remar como pueden las ventas -, pronto me dí cuenta que el costo de un par de parlantes mínimamente potenciados estaba sobreinflado y excedía a mis expectativas. Por ejemplo, lo más parecido a lo que buscaba (en precio y prestaciones) eran los Genius HF360a, los cuales son unos 2.0 de madera que andan en $ 450.- aproximadamente (y se van mucho mas caro con tarjeta). Yo tuve hace unos años un par de parlantes Genius de madera, de color negro, y los HF360a serían la versión modernizada de los mismos. Y, siendo honesto, no me gustaban demasiado como se escuchaban – tanto aquellos como éstos -. Probé los Genius HF360a en una casa de computación y, si bien tenían potencia, no tenían claridad. Ok, tienen un control de bajos, pero siento que le faltaban 50 centavos para el peso. Y habiendo sido propietario de varios parlantes económicos Genius a lo largo de mi vida, ya me he desencantado tanto de ellos que dudo que vuelva a adquirir algo de la marca (hablo de parlantes, porque los teclados y los mouses Genius son excepcionales).

El otro problema que se presentaba en la búsqueda, es que la mayoría de negocios consultados carecía de stock. Era muy frecuente ver estanterias vacías o llenas de productos básicos y repetidos como para que no se notaran espacios en blanco. Esto generaba situaciones incómodas en las que uno encontraba un producto interesante en un catálogo y era imposible hallarlo físicamente en alguna de las sucursales de una cadena de electrodomésticos determinada.

Viendo los precios y la escasa oferta de mercado terminé en Musimundo en donde, al menos esta vez, me atendieron como la gente. Como oferta tenían los Philips SPA1035, los cuales se ofrecían a $ 345.- (valores a setiembre 2014), entraban en mi presupuesto y eran mas económicos que el 90% de parlantes 2.0 que había visto en mi larga recorrida. Como con Philips tuve una excelente experiencia con otros 2.1 – los SPA2335 -, terminé comprando los SPA1035 a ojos cerrados. Daban 10 Watts RMS, tenían buen precio e iban directos a la corriente.

Parafraseando a los comentaristas de smartphones, éste es un 2.1 de entrada de nivel. Es bien básico y de prestaciones modestas, y está pensado para usarse como parlantes de escritorio – conectados a una notebook o una PC -. Los testeé con un televisor y, francamente, se quedan cortos. Con el volumen al máximo tienen potencia y no distorsionan, pero el subwoofer es muy modesto – a las explosiones le falta estruendo – y a los parlantes satelitales les falta claridad. Ciertamente dependen mucho del contexto físico en donde se instalan: en un mueble abierto pierden efectividad, y la ganan cuando están en un rincón o dentro de un mueble cerrado, ya que la cercanía de las paredes les da mas acústica. Trasladándolo del televisor de la sala al del dormitorio de mi nena – empotrado en un rincón – la experiencia acústica mejoraba bastante, aunque sin ser excepcional. Es posible que, instalados en un escritorio y enfocados directamente al usuario, suenen mejor que en un espacio abierto.

Los parlantes satelitales son estandar, bocinas empotradas en un chasis de plástico y recubiertas de tela. No son bass reflexno tienen un agujero de respiracion, el cual mejora la perfomance de los bajos ya que cada bocina funciona como un “pulmón” que contrae aire y lo potencia con los graves – y, supuestamente, tienen la característica “bajos dinamicos”, la cual me suena mas a patraña de marketing que a otra cosa. En mi televisor el “contraste dinámico” es un dispositivo por el cual el contraste no funciona todo el tiempo sino que lo decide la TV cuando cree que es necesario mejorarlo. Como acá la circuitería es básica, dudo que haya un microchip que monitoree si los parlantes satelitales deben mejorar los graves, por ejemplo, cuando paso una versión de 1812 de Tchaikovsky en un reproductor de MP3 conectado a los SPA1035.

Con el correr del tiempo me he dado cuenta que los juegos de parlantes, dependiendo de su construcción, son mas propensos a desempeñarse mejor en un área que en otra. A excepción de los parlantes de alta gama, no hay bocinas que sean excelentes en todo. Por ejemplo, los Panacom SP 1785 son formidables para escuchar música, mientras que el fuerte de los Philips SPA2335 son los filmes y videojuegos – reproducen de maravilla explosiones y sonidos ambientales -. Siguiendo con dicho razonamiento, uno podría afirmar que el mejor desempeño de los Philips SPA1035 se encuentra en la arena musical, ya que suenan bien con temas pop o tecno – melodías que hacen uso de ritmos y efectos acústicos y los cuales descollan en el subwoofer -. De todos modos hay que reconocer que se debe toquetear bastante el ecualizador para optimizar la perfomance, sea elevando al máximo las dos primeras barras (que son las que se corresponden a los graves) y/o poniendo bien fuerte el volumen del equipo. Como suele ocurrir con los 2.1, existe una graduación a partir de la cual el subwoofer se despierta y comienza a operar en toda su gloria. Mientras que en el SPA2335 los bajos iban bárbaro con el volumen al 50% (y mejoraba muchisimo en el incremento), la única manera de apreciar el subwoofer del Philips SPA1035 es con el volumen al 90 o al 100%, dependiendo del caso. Para colmo, al ser un modelo básico, no posee un regulador de bajos; sólo posee botón de encendido y control de volumen, así que no hay manera de alterar la perfomance de los graves, a menos que no sea tocando el ecualizador del dispositivo conectado a los parlantes.

El manejo del Philips SPA1035 no es muy práctico que digamos. Tanto el botón de encendido como el control del volumen están ubicados en la parte trasera del subwoofer, que es de donde brota la maraña de cables y conectores. Es bastante molesto regular el volumen, y uno se pregunta por qué el control no está en el frente del aparato – ya no pido un control satelital que, entiendo, encarece el producto -. El subwoofer es cúbico, un detalle que aprecio ya que creo que, cuando las carcasas son cuadradas, la perfomance es mejor que la de los subwoofers oblongos (como el Eurocase LeMans II).

Si tuviera que evaluarlo, diría que se escucha bastante mejor que el Genius HF360a, pero su calidad llega a apenas pasable. El único equipo que tengo en casa y que resulta parecido es el Panacom SP 1785, que es un 2.1 mas chico físicamente pero está hecho todo en madera y tiene la misma potencia (10W RMS). Y, ciertamente, el SP 1785 le pasa el trapo al Philips SPA1305; es notablemente superior en calidad, claridad y resonancia, aunque quizás no llena tanto la habitación como este 2.1 de Philips. Actualmente el Panacom SP 1785 cotiza mas caro que el Philips (cerca de $ 475.- en el último negocio consultado) y, francamente, la diferencia de precio lo vale.

Como parlante barato, medianamente potente y con calidad de sonido aceptable, el Philips SPA1305 llena la marca con lo justo. Sigo prefiriendo Philips a cualquier parlante Genius, por lo menos en cuanto a gama media y baja. Para parlantes de escritorio están bien, o como recreativos para engancharle un reproductor MP3 / celular / tablet para pasar música, pero definitivamente son cortos para atacharlos a una TV. Si tiene unos pesos extra, estírese a los Philips SPA2335 que son notablemente superiores en todo, y sólo salen $ 200.- extra, lo cual no es una diferencia inalcanzable, especialmente cuando uno piensa en adquirir algo para disfrutar y que le dure toda la vida.

Características de los parlantes Philips SPA1305

  • Sistema de audio 2.1
  • Dimensiones (AxPxH): 19 x 20.5 x 17.3 (subwoofer)
  • Potencia de salida (total): 10 W RMS, repartidos en dos parlantes satelitales de 2.5 W + un subwoofer de 5 Watts
  • Potencia musical: 20 W
  • Ancho de banda de respuesta: 140 – 15000 Hz
  • Controles: de volumen y encendido, emplazados en la parte trasera del subwoofer
  • Altavoces incluidos: 2 satélites de caja plástica, c/u de 2.5 vatios y 2.5″ de bocina; subwoofer de 5 vatios con bocina de 4″
  • Conector: miniplug stereo de 3.5 mm (incluye adaptador a dos fichas RCA)
  • Cable de conexión entre parlantes de 1.3 metros
  • Indicador LED verde de encendido
  • Conexión a 220 V.
  • Consumo: 10 W

Precio: u$s 28.- aproximadamente ($ 345.- a setiembre 2014)

Conclusión: tienen buen precio y son mejores que la mayoría de parlantes baratos por debajo del rango de los $ 400.-, pero no les da como equipo de sonido para una TV. Les falta potencia y claridad para peliculas y videogames, y son adecuados para reproducir música. Los controles ubicados en la parte trasera del subwoofer son incómodos de operar. Están ok como parlantes de escritorio pero, francamente, si dispone de unos pesos extra (o puede estirarse unas cuotas mas), intente acceder a modelos superiores de Philips, o algún modelo de Panacom o Logitech, los cuales poseen una calidad de sonido claramente superior.