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Los congresos VIH de Denver suelen ser lugares
pacíficos, en donde se reúnen empresarios
para hablar de tendencias de la tecnología de la
información y del futuro de la Internet. Pero el
clima comenzó alborotado la mañana del 15
de abril en el Centro de Convenciones Franklin
ubicado en el centro de Denver. ¿La razón?.
Información filtrada sobre el proyecto secreto
del gobierno norteamericano tendiente a controlar los
contenidos de la Web.
"Era de esperarse que en algún momento
pasaría algo como esto" comenta Charles
Wynorski, CEO de la Electronic Marketing and Services
- una empresa de Pasadena especializada en servicios
SEO -. "Lo que me resulta increíble es que
esta propuesta venga de la mano de un gobierno tan liberal
y ortodoxo como el del actual presidente". Wynorski
se refiere al proyecto Merlin, una iniciativa
del estado norteamericano orientada a controlar los
contenidos y el tráfico de información
de la Internet.
¿Pero Merlín es una realidad, o se
trata de la imaginación afiebrada de algún
escritor de Hollywood especializado en conspiraciones?.
Los rumores parecen ser ciertos. "La backbone
de Internet está en Norteamérica; y aunque
hay servidores en todas partes del mundo, el 80% del
tráfico está en nuestro patio trasero,
amén de que las principales empresas de la web
son estadounidenses", acota Morgan Bowman, editor
de la publicación electrónica Web Today.
Bowman cree que el límite de la libertad y la
privacidad puede haber llegado a la red de redes.
El tema está en cuáles son los verdaderos
propósitos del proyecto Merlín.
"Era lógico que tras los atentados del 11
de Setiembre de 2001, la seguridad de los Estados Unidos
quedó en el punto de la mira. - acota Wynorski
- Y cuando la gente entra en paranoia, resulta fácilmente
manipulable. Basta tirar los datos indicados a una masa
de individuos sorprendida y ávida de información,
que terminarán por comprar cualquier idea - por
loca que parezca -". Ello impulsó a la formación
de una comisión secreta por parte del gobierno
de George W. Bush, con miras a analizar la permeabilidad
del público norteamericano ante posibles campañas
de información tendenciosas que pusieran a la
población en estado de pánico. El principal
punto de su agenda fue Internet, con temáticas
que abarcaban desde una estampida de información
falsa hasta la posibilidad de un ataque masivo de terrorismo
informático.
Pero la comisión obtuvo resultados inquietantes;
Norteamérica está desprotegida
y, si bien las tecnologías IT no están
masivamente integradas como para provocar una caída
de todo el sistema, bien pueden provocar el colapso
de Internet además de manipular el grueso de
los medios electrónicos informativos. "Si
la televisión y la radio fueran interferidas
- lo que es potencialmente posible -, el único
medio de información restante es la red de redes."
observa Bowman. "Un ataque informático masivo
puede provocar caos y una gran cantidad de pérdidas
humanas. Imaginen que alguien publica en el único
medio de información on line una noticia falsa
acerca de un ataque terrorista masivo a su ciudad. La
estampida humana puede terminar en una catástrofe
inimaginable.".
"No son técnicas nuevas; desde la Segunda
Guerra Mundial - y en cada conflicto desde entonces
- los bandos han incursionado en campañas virales
de información para manipular a la población
civil. Antes era la radio; hoy puede ser Internet"
indica Amos Walker de la revista tecnológica
Amazing News de New Jersey. Con la llegada al
gobierno de Barack Obama, el nuevo presidente decidió
tomar los resultados de la investigación e ir
un paso más allá: en vez de la expectativa,
es necesario mantener una postura activa - que monitoree
y actúe en caso de ser necesario -. Así
nació Merlín - Management Enhanced
for the Research Level on Internet and Networks;
la administración "extendida" de las
búsquedas de nivel en Internet y redes -, que
es un megaproyecto secreto para controlar tráficos
y contenido de la web así como la seguridad de
acceso a otras redes informáticas esenciales.
Y el reciente reclutamiento masivo de hackers
y programadores por parte del gobierno - un hecho palpable,
según Walker - es una clara señal de que
Merlín está en vías de implementarse.
"Hoy por hoy la Internet es una comunidad viviente
dejada a su libre albedrío" agrega Amos Walker.
"Aún siendo liberales, a este gobierno no
les gusta para nada ese aspecto. Es necesario controlar
y anticipar posibles amenazas a la seguridad norteamericana".
Por ello el megaproyecto Merlín tiende
a establecer puntos de control sobre la información
en diversas áreas. "El primer punto es el
correo electrónico, con la utilización
de software inteligente que espíe y detecte contenidos
que puedan resultar críticos. - continua Walker
-. Las agencias gubernamentales se encuentran trabajando
para establecer peajes informáticos, por afuera
de los puntos tradicionales de ingreso, de manera de
chequear millones de emails y ubicar tanto a destinatarios
de mensajes cifrados como a propagadores de información
falsa". Por si esto no resultara suficiente, también
tienen previsto desarrollar robots que rastreen contenidos
de la web en busca de potenciales amenazas. Desde los
foros de hackers hasta las publicaciones de orden
religioso caen bajo el mismo escrutinio.
"Es una invasión a la privacidad - menciona
Charles Wynorski -. Si bien soy americano y vivo en
suelo americano, con el temor al terrorismo presente
en todos mis días, tampoco estoy seguro de querer
aceptar medidas extremas para garantizar mi seguridad.
En el futuro, esas mismas herramientas pueden ser utilizadas
contra mí, o terminar en una cacería de
brujas". Pero Merlin no se restringiría
sólo a espiar sitios web y emails; también
observaría tendencias en sitios de opinión
como los llamados marcadores sociales. "Es un derivado
del programa secreto que actualmente mantiene el FBI
con el sistema de bibliotecas americano" agrega
Walker. "Cuando usted saca de la biblioteca un
título que figura en una lista especial del FBI,
su nombre pasa a un registro de eventuales sospechosos.
Obras como Mein Kampf de Adolf Hitler son consideradas
como material de lectura de posibles terroristas; pero
existen otros títulos menos obvios y también
monitoreados por el FBI, como libros acerca de
química, biología y mecánica, por
ejemplo, que podrían servir de base para armar
bombas y dispositivos contaminantes de fabricación
casera". En el caso de los marcadores sociales,
tanto los publicadores como los votantes de determinados
contenidos estarían bajo la lupa del gobierno.
"E incluso contemplan la opción de generar
falsas noticias con el sólo propósito
de ver quién las mira y quien las vota".
Además de la cacería de sospechosos,
Merlin tiene previsto mecanismos de contrataque.
"Si los buscadores, los medios electrónicos
de información y las fuentes de noticias cayeran
o fueran manipulados por un ataque masivo de hackers,
un equipo especializado desarrollaría una acción
de contraataque en menos de 24 horas. Esto implicaría
la reconstrucción o suspensión de contenidos,
y la detección masiva de responsables. Por ello
el gobierno está estableciendo redes cifradas
paralelas de alta velocidad para comunicarse con bases
militares norteamericanas y fuerzas de seguridad de
los principales puntos del globo, provocando una movilización
masiva de agentes propios y aliados." cita Walker.
"Es obvio que los ataques provendrán de
distintas fuentes fuera del suelo americano. E incluso
la opción final -si la capacidad resulta desbordada
- es apagar completamente Internet".
"Es una idea demencial... pero posible" comenta
Wynorski. "Mi mayor temor es que todo esto resulta
en demasiado poder en pocas manos y que, más
que temer a los terroristas, termino por tener miedo
a mi propio gobierno. Cuando por mi trabajo genero una
gran cantidad de actividad en Internet - posicionando
sitios web, desarrollando campañas de marketing
electrónico -, sé que voy a terminar bajo
la lupa de alguna agencia federal. Basta con que llegue
un individuo desequilibrado al sillón presidencial
de la Casa Blanca para que todo esto se transforme en
una dictadura".
Fuente: The Squid Bulletin |