|
Los aceites aromáticos son primordiales en muchas
recetas de cosméticos caseros, a las que aportan
un toque final muy especial. Aunque se pueden comprar
ya elaborados, su preparación es muy fácil
y divertida.
Los aceites elaborados en casa no serán tan
concentrados como los que se adquieren en el mercado,
pero son de muy buena calidad y considerablemente más
baratos que los industriales, por lo que se pueden usar
con generosidad sin tener que pagar un alto precio.
La elaboración
En líneas generales los pasos a seguir son los
siguientes:
- Lave y seque con papel de cocina
las hierbas que vaya a usar, pulverícelas e
introdúzcalas en una botella de cuello ancho
de cristal marrón con capacidad para medio
litro. Asegúrese de que la botella está
limpia y seca.
- Vierta en la botella el aceite
indicado. Si son varios, mézclelos primero.
Si es necesario apriete las hierbas para que el aceite
las cubra totalmente.
- Cierre herméticamente la
botella y guárdela en un lugar calido y oscuro
durante 21 días.
- Una vez pasado ese tiempo, filtre
el preparado.
Algunos trucos
Para conseguir aceites más concentrados, añada
otra vez hierbas y deje reposar otros 21 días.
Puede repetir el proceso las veces que quiera.
No olvide etiquetar los frascos; es sorprendente lo
fácil que resulta olvidar lo que hay adentro.
Guarde las hierbas, pues aunque gran parte de su perfume
haya sido absorbido por el aceite, todavían pueden
utilizarse para aromatizar el baño.
Use el aceite de hierbas como aditivo para el baño
y como aceite corporal; su piel quedará suave
y sedosa. Para revitalizar la piel use, después
del baño, aceites de almendra, maní, coco
u oliva.
Si añade los aceites esenciales al aceite de
masaje se beneficiará de sus diferentes cualidades.
Aceites de flores
Son algo más trabajosos de preparar, pero no
presentan demasiadas dificultades. Use las flores más
aromáticas y frescas.
Ponga una cazuela resistente al baño maría
dentro de otra más grande. Vierta medio litro
de aceite de girasol o de almendras en la cazuela pequeña,
y caliéntelo hasta que el aceite esté
templado. Eche flores suficientes como para llenar la
cazuela, cubra con una tapa ajustada y manténgalo
caliente, procurando que no llegue a alcanzar en ningún
momento temperaturas elevadas. Después de dos
horas saque las flores y llene el recipiente con más
flores frescas. Repita el proceso hasta que el aceite
tenga la intensidad deseada. Deje hervir entonces el
aceite con todos los capullos hasta que las flores queden
crujientes.
Separe las flores, filtre el aceite con un colador
de tela (o una gasa), añada una cucharadita de
benjuí y enváselo.
Algunos aceites esenciales y sus
propiedades
- albahaca: estimulante mental
- cedro: diurético y tónico
- eucalipto: revitalizador, anti
inflamatorio y antibiótico
- jazmín: reactivador, estimulante
y afrodisíaco
- lavanda: antibiótico, anti
vírico, anti fúngico y tónico
- limón: diurético,
estimulante y refrescante
- manzanilla: tranquilizante, calmante,
antibiótico natural
- menta: revitalizante, refrescante
y relajante
- pino: estimulante y fortificantes
- rosas: tranquilizante, fortificante
y relajante.
|