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Un baño, por sus mismas características,
relaja y tonifica el cuerpo, además de tranquilizar
la mente y poner punto y aparte a las jornadas más
duras.
Un baño se puede aporvechar para impregnar el
cuerpo de deliciosos olores que se convierten en un
perfume natural. Para este fin son ideales las flores:
rosa, lavanda, reina de los prados, azahar, jazmin,
alelí, clavel o madreselva.
Aromas con intención
Además de aromatizar la piel delicadamente,
los siguientes aceites esenciales aportan algunos beneficios
extras:
- El romero, el pino carrasco y
la flor de heno activan la circulación
- La menta desentumece los nudos
musculares y refresca
- El tomillo puede hacer frente
a los primeros síntomas de un resfriado.
- La lavanda calma los nervios y
tonifica
- El eucalipto revitaliza
- El limón refresca
- La mandarina refresca, fortalece
y tonifica
- El incienso inspira y purifica.
Baño de aceite de jazmín
- 400 cl de aceite de ricino no
comestible
- 1/4 litro de alcohol
- 3 o 4 cucharadas de aceite de
jazmín
Haga una mezcla con los ingredientes y envásela.
utilice una cucharada de este preparado en cada baño.
Baño verde
- 100 gramos de menta peperina
- 100 gramos de hojas de romero
- 100 gramos de tomillo
- 100 gramos de hojas de salvia
- 100 gramos de flor de manzanilla
- 4 litros de agua hirviendo
Prepare una infusión con las hierbas. Filtrela
y añada al agua del baño.
Baño refrescante de naranjas
Es tan sencillo como incorporar el juego de las naranjas
recién exprimidas al agua caliente. Además
de aromatizar el cuerpo, es excelente para refrescar
la piel, en especial las más envejecidas.
Baño de limones
Corte en rodajas los limones con su piel, y déjelos
en remojo en agua fría durante unas horas. Exprima
ligeramente las rodajas de limon, filtre el líquido
con un colador, y añada el extracto al agua del
baño. |