|
Soportan todo el peso del cuerpo y lo transportan durante
toda la vida. A cambio los ahogamos con medias hechas
de texturas sintéticas, los apretamos y comprimimos
en zapatos puntiagudos, y los forzamos con calzado de
tacón demasiado alto.
Elija sus zapatos pensando en su comodidad, no en la
moda. El mejor momento para comprar zapatos es a última
hora de la tarde, cuando los pies están más
dilatados. El calzado debe servir bien de apoyo al arco
del pie y ha de dejar suficiente espacio para los dedos,
mientras que tiene que ajustar en el talón y
en el empeine.
Los zapatos que aprietan demasiado o ajustan mal son
los causantes de la mayoría de los problemas
de los pies.
Consejos generales
- Procure andar descalza, sobre
todo por la arena de la playa, césped... Haga
sus ejercicios de gimnasia descalza.
- Lleve siempre medias de fibras
naturales
- En verano utilice sandalias que
mantengan el pie descubierto
- Tome un baño de pies semanalmente
- Cámbiese de zapatos varias
veces al día, alternando diferentes alturas
de tacón.
Baños de pies
- Reblandezca sus pies en agua caliente
de 5 a 10 minutos. Agregue al agua una infusión
de flores de lavanda, salvia y romero para relajarlos
y tonificarlos, y de paso prevenir el exceso de sudor.
- Otra opción es agregar
al agua gotas de aceite de pachuli, que es antihongos
y tiene efectos calmantes y fortificantes.
- Para estimular la circulación
sanguínea, debe alternar baños de pies
en agua fría (1 minuto) y agua caliente (2
minutos). Añada a este baño unas gotas
de aceite de limón.
- Para prevenir los sabañones,
añada 2 cucharadas de mostaza al agua.
Pedicuría
Después del baño, elimine los restos
endurecidos del talón o del dedo gordo con una
escofina. Si las callosidades son blandas, utilice una
piedra pómez.
Corte las uñas rectas y límelas para
que no se encarnen. Termine el proceso con un suave
masaje con una crema hidratante o un aceite corporal.
Mientras realiza el proceso, aplique con fuerza sus
nudillos sobre la planta del pie, sobre todo en el arco. |