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El sol es necesario y beneficioso para el organismo ya
que le da vigor, favorece la absorción de determinadas
vitaminas y minerales, combate ciertas afecciones de la
piel como el acné y la soriasis, y atenúa
las cicatrices.
Sin embargo, debe tomarse con moderación. No
hay nada más saludable que una piel suavemente
bronceada, peor los excesos de sol pueden provocar envejecimiento
prematuro, sequedad, graves quemaduras y, la larga,
cáncer.
Crédito Solar
Cada persona tiene determinado genéticamente
un crédito solar, según el color de su
piel, ojos y cabello. Este crédito contempla
la relación entre la cantidad de melanina y la
facultad de reparación de las células.
Es importante proteger a los niños del sol adecuadamente
porque, en esos primeros años, es cuando su piel
es más sensible y pueden utilizar ese capital.
De una correcta protección depende la salud futura
de su piel.
Tenga en cuenta que los individuos peor dotados son
los pelirrojos y pecosos, así como las personas
de piel y ojos claros, y pelo rubio.
Consejos para un bronceado sano
- Tome el sol en movimiento; su
bronceado será uniforme.
- Tome el sol entre las 8 y las
11, o bien después de las 17 horas
- Aumente progresivamente el tiempo
de exposición. Si su piel es clara, expongase
5 minutos el primer día. Si su piel es de tono
medio, expóngase 30 minutos. Apliíquese
un protector con factor elevado.
- Extreme las precauciones en el
caso de piel blanca o sensible. Una persona de tez
blanca puede permancer sólo 10 minutos al sol
sin protección. Con un protector de factor
4, puede tomar hasta 40 minutos de sol
- Tenga especial cuidado con la
nariz, pómulos, hombros, frente y senos
- No lleve maquillaje ni perfumes,
ya que generan manchas
- Beba abundante agua para hidratar
desde adentro su cuerpo
- Después de asolearse, tome
una ducha y aplíquese abundante crema hidratante.
Tipos de bronceadores
- Lechosos: de color blanco y textura
ligera, de fácil absorción. Las pieles
muy secas necesitan hidratación extra.
- Aceites: tienen índices
de protección muy bajos. Sólo en caso
de pieles muy habituadas al sol.
- Cremas: indicadas para el rostro,
ya que son ricas e hidratantes,
- Geles: una opción intermedia
entre las cremas y el aceite; fáciles de extender
y de absorber
- Aerosoles: de textura muy ligera,
como aceites, aguas y tambien leches muy livianas.
Bajo factor de protección
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