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Este es el clásico prólogo de la inmortal
obra de H.G. Wells La Guerra de los Mundos. Es
un hito en la literatura de ciencia ficción, ya
que fue el primer libro en abordar el tema de una invasión
extraterrestre a la Tierra, temática que sería
explotada hasta la saciedad en otras novelas y cuentos
del género así como en el cine con sus múltiples
variaciones.
En general La Guerra de los Mundos ha servido
de espejo para mostrar el temor de diferentes generaciones;
desde su adaptación filmica de 1953 (la guerra
fría) hasta la versión 2005 de Steven
Spielberg (el terrorismo). Incluso la sensacional versión
de radio de 1938 orquestada por Orson Welles sirvió
para explotar el miedo de los americanos en la época
previa a la Segunda Guerra Mundial (y la paranoia sobre
una posible invasión nazi). Es una obra que está
marcada por por un nivel excelencia infrecuente en todas
sus adaptaciones: siempre hechas por artistas geniales,
siempre haciendo historia. Y hoy es el turno de hablar
de una adaptación muy popular en su tiempo (1978),
pero que con el paso de los años ha quedado en
el olvido al menos en el mundo de habla hispana. Me
refiero a la versión musical de Jeff Wayne.
La historia del album
Jeffrey "Jeff" Wayne nació en Norteamérica
pero se crió en Inglaterra. Su padre Jerry era
actor, compositor y productor teatral, actividades que
terminaron por influir en el joven Jeff. Ya en 1966
colaboraría con su padre en la versión
musical de Historia de Dos Ciudades, la obra
clásica de Charles Dickens. Y pronto se volcaría
como productor musical, participando en el album Rock
On de David Essex. En esos años comenzaría
a experimentar con el rock sinfónico.
Alternando entre la producción musical, y la
composición de jingles publicitarios,
a mediados de los 70 Jeff y su padre se dedicaron a
la tarea de montar una dramatización musical
de una obra literaria conocida. Las alternativas iban
desde dramas griegos hasta novelas como la de Aldous
Huxley Brave New World, o incluso la base literaria
del film de ciencia ficción The Day of The
Triffids de John Wyndham. Fue Doreen Wayne (la madre
de Jerry) quien, husmeando en una librería, se
le ocurrió pensar en la más grande historia
de ciencia ficción jamás contada. Y era,
por supuesto, La Guerra de los Mundos de Wells.
Los Wayne llegaron a un arreglo con los familiares
del hermano de H.G Wells (que era los únicos
herederos y poseedores de los derechos de autor), quienes
le dieron el visto bueno. Doreen Wayne sería
quien se encargaría de los primeros pasos de
la adaptación de la obra, y Jerry Wayne haría
de editor del libreto, trabajando sobre los puntos que
había destacado Jeff. Mientras éste se
dedicaba a contactar a ejecutivos de la CBS UK,
en especial Dick Asher, quien sería el que les
brindara el apoyo total durante los tres años
que duró el proceso de elaboración de
la obra. Inicialmente presupuestada en un costo de 34.000
libras esterlinas, con el paso del tiempo el proyecto
crecería ... y los costos también, hasta
llegar a la cifra de 240.000 libras. Incluso hubo cambios
en el formato; debido a las dimensiones de la obra,
pasó a ser un album doble. Pero los resultados
sobrepasaron las expectativas, y cuando el album fue
lanzado en 1978, superó el millon de ejemplares
en sólo 6 semanas. Permaneció en los charts
por más de 6 años y se convirtió
en la banda de sonido más vendida en el Reino
Unido, a pesar de que no fuera el soundtrack
de un film ni se tratara de una opera rock puesta en
escena en ese momento. Recién en el 2004 firmaría
un acuerdo con la Paramount, quien le proveería
numerosas escenas animadas en CGI y montaría
un espectáculo músical itinerante, obra
que continúa en cartel hasta el presente año.
El álbum, las estrellas, la música
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| Jeff
Wayne |
La versión original de Jeff Wayne contaba con Richard
Burton como narrador y protagonista de la obra; y en vocales
tenía la participación de Justin Hayward
(de The Moody Blues), Phil Lynott y David Essex.
A su vez el album contaba con numerosas ilustraciones
de Peter Goodfellow, Geoff Taylor y Michael Trim que servían
para seguir el avance de la historia.
Las canciones del álbum son :
"The Eve of the War" 9:06
"Horsell Common and the Heat Ray"
11:36
"The Artilleryman and the Fighting Machine"
10:36
"Forever Autumn" 7:43
"Thunder Child" 6:10
"The Red Weed (Part 1)" 5:55
"Parson Nathaniel" 1:55
"The Spirit of Man" 9:46
"The Red Weed (Part 2)" 6:51
"Brave New World" 12:13
"Dead London" 8:37
"Epilogue (Part 1)" 2:42
"Epilogue (Part 2) (NASA)" 2:02
El álbum sigue con absoluta fidelidad a la obra
de Wells; ambientada en la Inglaterra Victoriana del
Siglo XIX, tanto el narrador como los protagonistas
recrean las escenas más importantes de la novela.
Desde el aterrizaje marciano hasta los primeros encuentros
entre la artillería y los invasores; la desesperación
y locura de los pobladores, entre los que se encuentra
un artillero que planea atacar a los alienigenas emergiendo
desde debajo de la tierra; el éxodo de la población
y el ataque al carguero Thunder Child que transporta
a los exiliados... Wayne incluso incorpora cierta personalidad
musical a los invasores, ya que los mismos aullan un
grito de guerra (el famoso Ulla !) que les da
protagonismo en la obra. Y, jugando con los hechos de
la época, aporta un epílogo en donde la
misión Viking a Marte (que data de aquellos
años) se posa en el planeta rojo... y la comunicación
es interrumpida.
Varios de los temas escalaron posiciones individualmente
en los charts, en especial "Thunder Child","The
Spirit of Man" y "Forever Autumn",
siendo la última el single más exitoso
del álbum. A su vez la repercusión a nivel
internacional no se hizo esperar, y surgieron versiones
en alemán (con Curt Jurgens) y en español
(con Anthony Quinn) como los narradores centrales.
Jeff Wayne´s War of the Worlds es una
obra excepcional; tiene cierto sabor a serial radial,
donde la música y la narración dejan volar
la imaginación; y se trata además, de
la producción más fiel a la obra de H.
G. Wells hasta el momento. Hay una gran cantidad de
momentos musicales "pegadizos", y tiene
una construcción épica privilegiada. Pero
de algún modo el éxito descomunal de la
obra terminarían por opacar al mismo Wayne. Su
producción musical continuó pero con mayores
intervalos, y sólo hubo un intento de generar
una nueva obra a gran escala con la versión musical
de Spartacus (con Anthony Hopkins y Catherine
Zeta Jones) pero sin alcanzar el impacto de este album.
Y actualmente se encuentra dedicado a la puesta en escena
intinerante que tiene una gira proyectada durante todo
el 2007 |