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Vladimir Petrovich Demikhov (1916 - 1998) era un científico
ruso conocido por sus trabajos pioneros en el transplante de organos.
Sus primeras pruebas consistieron en los transplantes de corazón
y pulmones en animales, pero sin dudas su fase experimental más
conocida es la que se sucedió entre 1930 y 1950, donde consiguió
realizar el transplante de cabezas en perros.
En 1952 logró transplantarle exitosamente un corazón
a un perro (adelantándose varios años al transplante
del doctor Barnard), y obteniendo los que se considera el mayor
éxito de la historia de la medicina rusa.
Sin embargo, su experimento más notorio fue el transplante
de cabeza que realizó en 1953, Demikhov logró insertar
la cabeza de un cachorro al cuerpo de un mastín adulto. Despues
de la operacion, los médicos observaron como el perro anfitrión
sufría incluso un rejuvenecimiento. Tambien se llegó
a observar a ambos perros salivar y tener sed al mismo tiempo, pero
finalmente el animal murió varios días después
del transplante. El video muestra un fragmento de la operacion quirurgica,
y el perro con dos cabezas, bebiendo agua por ambas de ellas y paseando.
Durante los siguientes 15 años, Demikhov realizo otras 24
intervenciones similares, creando todo un ejercito de perros bicefalos,
pero ninguno de ellos vivio mas de un mes. Todos murieron por problemas
de rechazo de tejidos. Demikhov sentaría precedentes: el
Dr. Robert White realizaría, años mas tarde, similares
trabajos con el transplante de cabezas en monos.
Si bien los sujetos se encontraban vivos después del experimento,
lo cierto es que la cabeza transplantada sufriera de trastornos
cuadraplégicos, ya que no se ha podido lograr desarrollar
con éxito un método de reunir la espina dorsal en
el cuerpo del huesped.
Si bien estos trabajos resultaron pioneros en el tema de los transplantes
de organos (como base de investigación) también han
planteado severos debates éticos. En el caso de que se desarrolle
una tecnología capaz de realizar exitosamente la conexión
de la espina dorsal con la cabeza transplantada, ¿es correcto?.
En el caso de individuos, p.ej., que tuvieran cancer con metastasis
en lo largo de su cuerpo (siempre que no afectara el cerebro) o
en individuos con problemas motores, podrían reemplazar su
cuerpo por otro sano y continuar viviendo con una mejor calidad
de vida. Un punto que, hasta ahora, no ha podido ser resuelto. |