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El Esperanto es el más popular de los lenguajes
internacionales construídos intelectualmente. El
nombre proviene del seudónimo Doktoro Esperanto,
que solía utilizar L.L. Zamenhof para publicar
sus obras, entre ellas el Unua Libro en 1887, que
es el primer libro donde lo menciona. Su nombre significa
"Esperanza", y el propósito de Zamenhof
fue el de crear un lenguaje fácil y flexible que
pudiera adoptarse como lengua universal en las relaciones
internacionales.
A pesar de que esto pueda resultar una excentricidad,
el Esperanto ha sobrevivido hasta nuestros días,
y tuvo seria participación en algunos momentos
claves de la historia.
Historia del Esperanto
El lenguaje fue desarrollado entre 1870 y 1880 por
el Dr. Ludovicus Lazarus Zamenhof, un oftalmólogo
polaco. Además de construir las bases del lenguaje,
dedicó su vida a la traslación de numerosas
obras al idioma recién creado. El primer diccionario
de Esperanto fue publicado en Varsovia en Julio
de 1887. Y el número de adeptos creció
rápidamente en las primeras décadas de
vida.
Sin embargo, el lenguaje jamás fué adoptado
oficialmente por ningún estado, quedando restringido
a algunos círculos intelectuales. En 1911 la
revolución Xinhai pretendía reemplazar
al idioma chino con el Esperanto, como una forma de
de insertar a China en el siglo XX, pero no pasó
de ser un intento. Algunas comunidades, como por ejemplo
la Liga de Radio Aficionados de America adoptaron
en 1924 al Esperanto como un lenguaje auxiliar, pero
el proyecto tampoco prosperó. La Asociación
Mundial de Esperanto fue asesor oficial de la UNESCO
y las Naciones Unidas, pero a mero título
informativo; y el ejército americano publicó
libros de frases en el idioma, como para el entendimiento
de posibles transmisiones enemigas en lenguajes no tradicionales.
Pero como se ve, nunca pasó de ser una rareza.
Algunos ejemplos de Esperanto
- Hola: Saluton
- ¿Cuál es su nombre?:
¿Kiel vi nomigas?
- Mi nombre es... : Mi nomigas ...
- ¿Usted habla Esperanto?:
¿Cu vi parolas Esperanton?
- Yo no le entiendo: Mi ne komprenas
vin
- Me gusta este: Mi satas tiun ci
- Gracias: Dankon
- Es usted bienvenido: Ne dankinde
- Por favor: Bonvolu
- Bendito sea!: Sanon!
- Ok: Bone
- Es un bello día: Estas
bela tago
- Yo te amo: Mi amas vin
- Adiós: Gis (la) revido
- Paz: Pacon
- Me gustaría una cerveza:
Unu bieron, mi petas
- ¿Qué es eso?: ¿Kio
estas tio?
- Eso es...: Tio estas...
El Esperanto, Hoy
La comunidad mas extendida reside en Europa, aunque existen
practicantes del idioma dispersos por el mundo. No existen
cifras exactas, pero se cree que entre 100.000 y 2 millones
de personas hablan Esperanto en el planeta. Pero la dispersión
habla del mismo como una rareza intelectual. Un sondeo
realizado en la ciudad alemana de Colonia, donde se esperaba
encontrar 180 personas que hablaran Esperanto (de acuerdo
a las proyecciones) terminó con la desilusionante
cifra de 30.
Existen más de 25.000 obras traducidas al Esperanto;
la WikiPedia incluye una versión en dicho
idioma, y existen innumerables publicaciones lingüisticas
(libros de gramática, diccionarios, etc). Pero
donde increíblemente el idioma ha resultado popular
es en la ciencia ficción. En filmes de culto
como Angoroj e Incubus (de 1965) los parlamentos
están dichos íntegramente en Esperanto.
Y otras películas recientes lo utilizan como
muestras de culturas del futuro, como el caso de Gattaca,
la serie animada Danny Phantom, episodios de
la serie Firefly, Blade Trinity, e incluso
en el clásico El Gran Dictador de Chaplin,
se utilizan términos y nomenclatura del Esperanto
para carteles, signos y otros mensajes exhibidos en
sus escenas.
El mayor problema del Esperanto es que sus raíces
son centro europeas; el propósito del lenguaje
universal construído artificialmente fue el de
diseñarlo sobre bases fonéticas y culturales
comunes, de modo que resulta de fácil aprendizaje
y rápida adopción. Pero el uso de acentos
especiales lo distancia de innumerables idiomas de otras
partes del mundo y dificulta su posible popularización.
Hoy en día, el idioma ingles ha terminado por
ocupar el lugar que pretendía Zamenhof para el
Esperanto como lengua para las relaciones internacionales. |