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Alejandro Franco : info@datacraft.com.ar
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izq. a der.: Anne Sprinkle, Veronica Hart, el director
Gerard Damiano y Georgina Spelvin en la actualidad |
La pornografía es un género efímero.
Lo son sus películas y sus intérpretes.
Sin embargo, hubo una época en que sus figuras
tenían brillo de leyenda; simplemente porque eran
los próceres de una nueva etapa - la de la libertad
de expresión, la de la caída de los tabúes
de la censura - que terminaría por marcar el signo
de los tiempos modernos.
Desde los comienzos del cine siempre existieron películas
pornográficas, filmadas de modo underground
y exhibidas en reductos privados. Pero en los años
sesenta comenzaba una lenta y silenciosa revolución
- la de su estructuración y reconocimiento como
industria legal - que terminaría por dar sus
frutos a principios de los setenta. Y curiosamente habría
un puñado de directores que tomarían -
durante algún tiempo -el cine pornográfico
y lo llevarían a un nivel cuasi artístico.
En esa época de cambios fundamentales, se generó
una trilogía que haría historia: Mas
allá de la Puerta Verde, Garganta Profunda
y El Diablo en Miss Jones, todas de 1972. Con
la excepción de Garganta Profunda (que
era en tono de comedia), las otras dos estarían
impregnadas de ideas y estilos que lo asemejan a cine
arte. Sí, hay gente teniendo sexo, pero
en contextos casi apocalípticos o definitivamente
fantásticos.
Cada una de las actrices principales de dichos filmes
adquirieron status de leyenda de la noche a la mañana.
Y entre ellas, la más recordada sin dudas es
Georgina Spelvin.
Orígenes
Michelle Graham nació el 1º de Marzo de
1936 en Texas. Sufrió un ataque de polio en su
niñez y, en el proceso de recuperación,
se decantó por la danza. Se desempeñó
como bailarina en diversas producciones en Broadway
como Sweet Charity y Guys and Dolls. Pero
en 1957 se aproximaría al cine de adultos, trabajando
en el filme softcore The Twilight Girls.
Durante los sesenta trabajaría en varios filmes
exploitation, pero a principios de los años
70 su amigo - el también actor porno Harry Reems
- la introdujo en la industria pornográfica.
Y su primer papel sería el que la lanzaría
a la fama: el protagónico en El Diablo en
la Señorita Jones (1973). Allí adoptaría
el seudónimo de Georgina Spelvin (George Spelvin
es el alias que algunos intérpretes toman cuando
deciden aceptar papeles que no desean ser reconocidos
o que son bochornosos). Rodaría 70 filmes hasta
su retiro en 1982 - en donde, a los 46 años,
obtendría trabajo como diseñadora gráfica
en la empresa privada -, aunque seguiría participando
con papeles menores y cameos en películas mainstream
y series.
Después del retiro
Spelvin se transformaría en diseñadora
gráfica, labor de la cual se jubilaría
en el 2001. Después de años de mantener
una relación de pareja con su ex compañera
de reparto Judith Hamilton, terminaría por casarse
con el actor John Welsh. Y en el 2008 lanzaría
su autobiografía The Devil Made Me Do It
(El Diablo Me Hizo Hacerlo), publicada con su
propio capital, la cual se convirtió en un éxito
de ventas.
Las Entrevistas
Lo que sigue a continuación es un mix de las
entrevistas dadas por Spelvin en dos momentos de su
vida: en 1998, con el periodista del género adulto
Luke Ford, y en el blog de Mr. Skin - dedicado al cine
exploitation - a mediados del 2007.
- ¿Por qué aceptó el papel
en El Diablo en Miss Jones, una película
claramente pornográfica?
- En esa época tenía 36 años
y, si bien tenía una carrera aceptable, mi
vida personal era un desastre. Eran mis años
de alcoholismo, y a principios de los setenta estaba
muy mal económicamente. Vi que había
mucha demanda de actrices para papeles en filmes exploitation
- la pornografía aún era algo nuevo,
no hacía un año que se había
legalizado -. En ese entonces fui a varias entrevistas
con otras intenciones, realmente. Les decía
a la gente si precisaban alguien que limpiara los
pisos, cargara los micrófonos, escribiera libretos
o simplemente que llevara café al set. Yo sabía
que mi perfil de actriz no era lo que realmente ellos
buscaban. A la tercera entrevista, uno de ellos me
ofreció el papel de madam en un film
exploitation de muy bajo presupuesto. Al menos
con ese salario pude pagar un mes de renta.
"Pero al terminar el trabajo, yo había
hecho amistad con uno de los técnicos quien
me dijo que estaban buscando a alguien para una película
hardcore llamada Parental Guidance.
Quería saber qué opinaba sobre el hecho
de tener sexo delante de cámaras. Yo les dije
que eso dependería de cómo fuera mi
compañero de escena, que debería encontrarme
con él antes para saber lo que sentiría.
Así pues que me encontré con él,
tomé el trabajo y estuve fornicando
como una veterana justo en frente de cámara."
"A través de Marc Stevens conocía
a mi amigo Harry Reems. A él le dije lo necesitada
que estaba de trabajo. Harry me contó que Gerard
Damiano iba a rodar el fin de semana una película
en locaciones exteriores. Precisaban una cocinera
y acepté el trabajo por 500 dólares
- los cuales, además de mi paga, incluían
la compra de la comida -. Tenía que cocinar
para 27 personas. Y terminé por aceptarlo."
"Yo me encontraba en mitad del proceso, eligiendo
qué cocinar y dónde podría encontrar
los mejores precios de comida, cuando Harry apareció
y me dijo si podía leer algunas líneas.
En ese momento en el lugar eran todos hombres, y Harry
estaba leyendo los parlamentos de la protagonista
pero no le iba muy bien con el libreto. Así
que acepté, y me puse a recitarlos con naturalidad.
El elenco me aplaudía; considerando que la
industria porno estaba en pañales - y que yo
era la única persona con cierta experiencia
teatral en el set -, terminaron por verme como si
fuera Helen Hayes."
"De ese modo es que el libreto fue reescrito,
para pasar a la adolescente Miss Jones de 19 años
a convertirla en una veterana desgastada de 36 años
de edad. ¡No sabes cómo estaba!.
Nunca fui una vampiresa, pero siempre me gustó
el sexo y cuando era adolescente era algo promiscua.
Inflada por el prestigio que me daba esta gente, ejercí
mi opción de elegir a mis partners. Tenían
que ser hombres que tuvieran algo atractivo para mí."
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Y como Justine Jones, el éxito se le vino encima
a Georgina Spelvin. Algunos autores como Anthony Petkovich
la tomaron como inspiración. La historia de una
mujer madura y virgen, que en su suicidio desciende a
los infiernos para dar rienda suelta a toda su lujuria
reprimida, la convirtieron en una figura épica.
- Pero para esa época usted ya había
participado en otros filmes exploitation y de hecho
se encontraba casi retirada. Sin embargo el impulso
de El Diablo en Miss Jones le dió un
nuevo capítulo a su trabajo. ¿Cuando
cayó en la cuenta de que el filme funcionaba
como un cuento moralista?
- Yo pienso que Gerard Damiano tenía en mente
algunos puntos críticos cuando estaba elaborando
el guión. Precisamente mientras me encontraba
desarrollando mi autobiografía pensaba en lo
orgulloso que se podría haber encontrado Jean
Paul Sartre al ver el filme. Hace poco volví
a verlo y me sorprendió tanto la calidad como
su intensidad.
- El filme funciona porque usted sabe actuar y
porque usted no parece la típica actriz porno.
Es creíble como una mujer común atrapada
en el Infierno.
- Nuevamente le doy el crédito a Damiano.
Muchos estaban en desacuerdo por elegirme para el
papel - querían ver a una muñeca
de carne estremeciendo la pantalla -, pero él
quería una persona real; y en realidad Justine
Jones es alguien parecido a mi persona, con lo cual
mi interpretación resulta natural.
- Según usted, eso es algo que no pasaría
ahora. Las reinas del porno no son ni remotamente
parecidas a las vecinas de la próxima puerta.
- En realidad no estoy segura si la vecina de al
lado no se está queriendo parecer a una reina
del porno.
- ¿Por qué hubo una larga demora
hasta la llegada de El Diablo en Miss Jones II?
- Hubieron algunos intentos. El de Ron Sullivan fue
tan radical, que tenía poco que ver con el
infierno. Después Paul Thomas - ex actor y
ahora director de películas pornográficas
- me llamó para tomar parte en la remake.
¿Por qué? me pregunté, pero el
tenía una visión. La versión
de 1973 pertenece a su época.
- La debe haber sorprendido el llamado.
- En realidad pensé que querían mi
nombre en el cartel con un simple propósito
publicitario - me sorprendió de que tuviera
aun algún valor promocional -. Realmente no
quería hacerlo. En realidad a mi edad, ya hay
pocas cosas que quiero hacer. Pero Paul me volvió
a llamar a los meses, diciéndome que sólo
haría un par de líneas y ofreciéndome
una cifra irresistible. Y allí no pude negarme.
Hice un par de escenas, algunos diálogos, pero
ni siquiera estoy segura de que mi personaje tuviera
nombre.
- Además de actuar en filmes hardcore,
usted hizo otros trabajos.
- Sí, aparecí en Locademia de Policía
como prostituta.
- Y fue una asesina impresionante en I Spit
on Your Corpse!
- Pero eso no es cine mainstream. Era igual
o peor que los filmes porno. Recuerdo haber improvisado
casi todos mis diálogos, ya que no tenían
libreto y rodaban todo el tiempo hasta quedarse sin
cinta. En realidad Hollywood no vino nunca a golpear
mis puertas, ni yo tampoco lo quise.
- Y en los 90 apareció en varias producciones
independientes.
- Hice Next Year in Jerusalem. Eran producciones
muy pequeñas, casi caseras. No eran papeles
que yo buscara - era por gente que me conocía
o quería conocerme -. Incluso en la época
del cine porno, nunca hice audiciones.
- ¿Considera usted que estaba haciendo
algún tipo de campaña en los años
70 al participar en esas películas?. Después
de todo, ustedes estaban lidiando con la censura...
- De ningún modo me considero que estaba haciendo
campaña. Lo mío era hacer algo divertido
algunas veces al mes, conseguir unos dolares y pagar
la renta.
- En la misma vena, usted nunca quiso comercializar
con su pasado.
- ¡No podría!. ¿Sentarme a cobrar
5 dolares por una foto autografiada? Jamás.
Ni siquiera explotar un sitio web con mi nombre. No
me gustan los negocios, sea que venda algo propio
o ajeno.
- Usted después pasó a ser diseñadora
gráfica. Hizo cameos en la remake de El
Diablo en la Señorita Jones y en Still
Insatiable con Marilyn Chambers. ¿Cómo
es su vida en el retiro?
- Trabajé lo suficiente en empleos regulares
como para cobrar una jubilación, cosa que hice
a mis 65. Simplemente me siento con mi amado esposo
en esta parte de Hollywood, preocupándome por
hacia donde va el mundo.
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