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Con cada acontecimiento, atentado, guerra o muerte de
alguna personalidad mundial, surge siempre un movimiento
revisionista de las profecías. El más popular
de los profetas suele ser Nostradamus, y es usual
referirse a sus manuscritos, aunque hay también
otros profetas menos conocidos que no trataron sobre las
historia posible de la humanidad, sino que se acotaron
a un solo tema, como es el caso de los 111 Papas predecidos
por San Malaquías.
En mi opinión personal, la inmensa mayoría
de profecías carece de su verdadera utilidad,
que es la de anticipar el futuro. Muchos pueden leer
códigos secretos en la Biblia y encontrar datos
sobre la muerte de John Fitzgerald Kennedy; o
revisar los manuscritos de Nostradamus, y hallar
la referencia a Hitler y la segunda guerra...
todos, hechos pasados. Siempre uno puede intentar interpretar
textos que no son explícitos (en especial Nostradamus,
que utilizaba imagenes y parábolas poco precisas)
y darle el significado que uno desee otorgarle. Leer
una profecía y decir que es perfecta porque allí
hay hechos históricos, cosas que ya han pasado,
subyacentes en el subtexto, no es útil. Util
es leer lo que está por venir... y ver si realmente
sucede.
Nostradamus, por ejemplo, profetizó el
atentado contra el Papa... y su muerte a raíz
del mismo, cosa que no sucedió. Por otro
lado, Nostradamus prevee que después de
Juan Pablo II, se sucederá un Papa negro
(el único que hoy cumple esa condición
es el cardenal Francis Arinze, el único
africano entre los papables. Arinze es nigeriano
y dirige el Consejo Pontificio por el Diálogo
entre Religiones).
Por otro lado, quien ha resultado más certero,
especializando su proyecciones sobre el área
de la Iglesia, es San Malaquías, (Malachy
O' Morgair (1094-1148)), quien predijo una lista
de 111 Papas antes del fin de los tiempos. Mientras
que Nostradamus habla de un Papa negro y que
un pontífice abandonará el Vaticano y
huirá de Roma durante una guerra, generando un
cisma entre los cardenales, San Malaquías
habla que el lema del próximo pontifice será
"Gloria Olivae" (de la gloria del olivo
u olivo glorioso) y finaliza diciendo que "En la
última persecución de la Santa Iglesia
Romana se sentará Pedro Romano, que apacentará
las ovejas entre muchas tribulaciones; pasadas estas
cosas, la Ciudad de las Siete Colinas será destruida
y el Juez Terrible juzgará al pueblo".
Las opciones quedan abiertas : Pedro el Romano sería
el último Papa. Su lema, el olivo, puede
interpretarse tanto como el símbolo de la paz
(con lo que se cruza con Nostradamus, si el elegido
es el nigeriano Arinze, ya que el Consejo Pontificio
por el Diálogo entre Religiones tiene de emblema
un olivo), así como que el próximo Papa
sea un judío converso (la rama de olivo es un
símbolo antiguo del judaísmo). Aquí
todos miran a Jean Marie Lustiger, quien proviene
de familia judía afincada en Alemania y actualmente
es el Arzobispo de París, en Francia. Nacido
hace 78 años en el seno de una familia judía
de origen polaco (su madre murió en Auschwitz),
Lustiger se bautizó a los catorce años.
Entre otras cosas, su ministerio se ha caracterizado
por la promoción del diálogo con los judíos.
Fue nombrado arzobispo de París por Juan Pablo
II en 1981, después de haber sido obispo
de Orleáns, y ordenado cardenal en 1983.
Fin del mundo, llegada del Anticristo, regreso de
Jesus a juzgar a la humanidad... o simplemente un cambio
global a nivel de la religión?. Quizás
las profecías apunten a iluminarnos sobre un
cambio radical en el Papado y en el gobierno del catolicismo
(el último Papa conocido como tal), antes que
una predicción realmente funesta para la humanidad.
Lo cierto es que, circunscribiéndose sólo
a enunciar una lista de Papas, San Malaquías
ha resultado mucho más certero que Nostradamus
(quien, posiblemente, haya basado una parte de sus profecías
en los escritos del santo). Aquí hay una lista
de los aciertos de San Malaquías :
A cada Papa le puso un "lema", y en 800 años
se han cumplido muy bien :
- Así, el número 1
era "Ex Castro Tiberis": ¨de un Castillo
del Tíber", y correspondió al Papa
Celestino II que había nacido en la
ciudad de Castillo sobre el río Tíber.
- El lema del número 2 era
"Inimicus Expulsus" ("Expulsador de
Enemigos"), que correspondió al Papa Lucio
II, y su nombre de familia era "Caccianemici"
que significa "Expulsador de Enemigos".
- El número 35, "De
Suttore Osseo" (Del Remendón de Ossa),
el Papa Juan XII (1316-24), que era hijo de
un zapatero remendón nacido en Ossa.
- Así se han ido cumpliendo
los "lemas" con increíble exactitud...
en los ultimos tiempos:
- El Papa número 106, "Pastor
Angélicus" correspondió a Pío
XII, que tenía en su escudo un Angel, y
es considerado como el más angélico
de todos los Papas.
- El número 107, "Pastor
et Nauta" ("Pastor y Navegante"), correspondió
a Juan XXIII, cuyo tema preferido era el "Buen
Pastor", y nació en Venecia, la ciudad
entre las aguas.
- El número 108, "Flos
Florum" ("Flor de las Flores"), Pablo
VI, que tiene en su escudo de armas el "lirio",
la "flor de las flores".
- El número 109, "De
Mediate Luna" ("De la Media Luna"),
Juan Pablo I, que fue elegido en una Media
Luna y falleció en la siguiente Media Luna.
- El número 110, "De
Labore Solis", Juan Pablo II. Interpretada
como el Papa que viene del este, o como
el Papa capaz de un gran y prolongado trabajo,
resultó casi calcada con la realidad.
- "Pedro Romano",
según San Malaquías, sería
el 111, pero a Pedro Romano no le da "número",
solo dice que será el único Papa llamado
"Pedro", como el primero. Y en verdad esta
profecía también se ha cumplido, porque
en 800 años desde que se hicieron estas profecías,
ningún Papa se ha llamado "Pedro".
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