Salud y medicina: cómo combatir la compulsión por comer o “los ataques de hambre”

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Ansiedad, stress… hay tantos factores que nos llevan a comer de manera exagerada y reiterada, aún cuando nuestro organismo ya haya satisfecho sus niveles de necesidad. Aqui brindamos una lista de consejos que nos ayudarán a llevarnos mejor con la comida sin caer ni en sacrificios ni en abstinencia.

El hambre es la necesidad fisiológica normal que nos indica el requerimiento de ingresar alimentos en el organismo. Cuando se trata de una sensación exagerada se convierte en una compulsión, que es la necesidad incontenible de comer. Para prevenirla basta una serie de cambios en la rutina diaria de alimentación: Coma con frecuencias

Realizar varias comidas en el día evita sentir la sensación de hambre. Se recomiendan 4 comidas diarias y 2 colaciones (a media mañana y a media tarde), y evitar el “picoteo”. Esto estabiliza los niveles de insulina y reduce el nivel de cortisol, la hormona responsable de la grasa abdominal

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Elija alimentos naturales y/o integrales

Desde la leche, el yogur, las frutas, las verduras hasta las barras de cereales, el pan de salvado, etc, sacían sin producir plenitud. Esto se debe a que contienen sus propios saciógenos, sustancias que sirven para que el organismo sepa que han recibido alimento suficiente.

Elija alimentos ricos en vitaminas y minerales

Alimentos ricos en vitaminas B1, B2, B6, D, ácido fólico y selenio le dan al cerebro la capacidad de producir más serotonina, dopamina y otros neurotransmisores supresores del apetito desmedido. Recomendado: germen de trigo, cereales, semillas, huevos, frutas secas, carne, etc.

Disminuya las grasas

Una dieta con exceso de grasas no sólo aumenta la obesidad sino también el apetito. La grelina (la hormona del hambre) sólo decae un 50% con alimentos con alto contenido graso, mientras que con otros (ricos en proteinas o azúcares) decae hasta el 70%

Evite la comida chatarra

Sacían de manera insuficiente y son de corta duración. Muchos de ellos tienen glutamato monosódico, un aditivo que tiene el efecto colateral de provocar hasta un 40% más de hambre.

Controle el azúcar en el desayuno

El consumo de alimentos ricos en azúcares simples (como facturas, bizcochitos, etc) aumenta el nivel de insulina en la sangre pero, por contra, bajan rápidamente y acostumbran al cuerpo a pedir más. Por ello es que se recomiendan los cereales integrales.