LA PAIDOFILIA es una patología que puede manifestarse sin que
se observe ningún desorden de pensamiento, de afecto o de conducta
por parte de quienes la ejercen.
Su preferencia de amor, cuidados y compañía esta volcada
en los niños/as.
El paidofílico permanece fijado a una elección de un
objeto (...) en el cual no se ha establecido aún la primacía
de la zona genital. Sigmund Freud (3), en tres ensayos sobre
una teoría sexual infantil, describe el funcionamiento primitivamente
anárquico de las pulsiones parciales no genitales.
Las causas de la fijación pueden ser experiencias sexuales traumáticas,
pregenitales o excesiva estimulación derivada de una relación
significativa con un paidofílico.
Generalmente, estos pacientes sufren una gran privación afectiva
en la infancia.
Existen dos tipos de paidofílicos:
- PAIDOFÍLICO FIJADO.
- PAIDOFÍLICO DEPRESIVO.
El paidofílico fijado trata al niño/a con los intereses
del niño/a, es una relación narcisista (4). Los
abusadores fijados se sienten como niños/as y toda la vida consideran
que la relación sexual debe ser realizada con niños/as
y no con adultos. En cambio, los depresivos son reactivos (...) tratan
de rescatar al niño/a de las garras del mundo adulto, frío
y rechazante. Ejemplo: padrastros que abusan de sus hijas.
El paidofílico fijado encuentra compañeros que no se
quejan, y, por lo tanto, es muy difícil el tratamiento.
Los abusadores depresivos son personas que, por lo general, han sido
abusadas en su infancia. Este tipo de abusador se relaciona con el niño/a
como si éste fuese adulto, lo que busca es sentirse valorado
por un compañero/a más subordinado y menos amenazante.
En los sujetos paidofílicos el impulso aparece en forma abrupta,
como sin sentido (...).
En los abusadores, ocurren procesos disociativos, alternando la fuerte
idealización con la dependencia y la denigración con el
odio, cuyo núcleo está constituido por antecedentes de
trauma infantil, ligados a la angustia de castración, sean derivados
de abusos sexual padecido pasivamente u otras injurias corporales no
elaboradas psíquicamente.
Los profesionales estudiosos del tema tratan de no diferenciar la paidofilia
del incesto con menores, se estima que uno de cada cuatro (25%) niños/as
han sido o están siendo objeto de abusos sexuales y hay que destacar
que el 90% de los casos denunciados se dan en el seno del hogar, por
familiares, amigos íntimos de la familia o vecinos, en contra
de la creencia popular de que los adultos paidofílicos realizan
sus prácticas con desconocidos.
¿Cómo es posible que una persona sea capaz de cometer
abusos sexuales con niños/as?
Todas las investigaciones al respecto revelan que el paidofílico
suele ser:
- Hombre.
- Mediana edad.
- Solitario.
- Conservador en sus actitudes sexuales.
- Con creencias religiosas firmes.
- Con tendencia a la ingesta excesiva de alcohol.
Los padres que abusan de sus hijos aparecen tanto en las clases sociales
marginadas y en los extractos medios y altos. No son psicóticos,
criminales o enfermos mentales graves. Por el contrario, la mayoría
de los padres que abusan de sus hijos son intelectual y psicológicamente
normales, a excepción de su incapacidad para controlar el stress
y manejar sus necesidades emocionales en situaciones concretas.
Las personas que efectúan abusos sexuales en menores raramente
dañan físicamente a sus víctimas inocentes. El
adulto aprovecha el poder que le otorga la fuerza física y la
edad pero, por sobre todo la confianza y la dependencia afectiva del
niño/a. Por lo general, sólo trascienden a la opinión
pública cuando son seguidos de muerte o por denuncias judiciales.
Las investigaciones desarrolladas demuestran que:
- El abuso sexual de niños/as es mayor que el abuso físico
o los golpes.
- La edad promedio en la Argentina es de 11 años.
- El primer contacto se produce entre los 6 y los 9 años.
- El último contacto se da entre los 14 y los 16.
- Entre el 75% y el 90 % de los niños/as afectados no lo cuentan
a nadie.
- El 97% de los abusadores son hombres.
- El 92% de las abusadas son niñas.
- En el 40% de los casos el abusos fueron de una prolongada duración,
desde algunas semanas hasta 7 años.
- Para establecer la relación se utilizó la fuerza en
el 60% de los casos.
- El 11% de los niños/as afectados/as fueron incentivados con
dinero o regalos.
- En el 25% de los casos el señuelo para atraer al niño/a
se basó en la lealtad y en el afecto
de una relación muy cercana a su familia.
Un trabajo realizado en el Hospital Dr. Ricardo Gutiérrez
(5), entre 1988 y 1992, consigna que en el 76% de los casos de maltratos
a niños/as analizados el ranking de motivos fue el siguiente:
- 1º) ABUSO SEXUAL (37%).
- 2º) Abuso físico (23%).
- 3º) Negligencia de los adultos (19%).
- 4º) Causas combinadas (12%).
- 5º) Abuso emocional (9%).
En la Defensoría del Menor del Colegio Público
de Abogados de San Isidro (6), se reciben alrededor de 100 consultas
mensuales, y entre 11 y 20 corresponden a abusos a niños/as,
la mayoría de las veces por parte de familiares.
Las secuelas psíquicas sufridas en la infancia producen miedo,
vergüenza y culpa.
Las inmensa mayoría de las personas afectadas por el abuso sexual
guardarán toda la vida el secreto y sentirán un gran rechazo
a tener una vida sexual activa.
Muchas veces, el abuso sexual en los niños/as produce trastornos
esquizo-afectivos y personalidad bordeline en el adulto.
¿Qué debe hacerse con un niño/a que ha sido
objeto de abuso sexual?
- Hacerlo hablar para que pueda liberar todos los sentimientos de odio,
rabia, agresividad y confusión.
- Rodearlo/a de protección. Es fundamental que el niño/a
se siente protegido/a.
- Separarlo/a del abusador, inclusive en los casos de que sea el padre
o un miembro cercano de la familia.
- Reducirle los sentimiento de culpa.
- Buscar urgente ayuda profesional.
¿Cómo se previene el abuso sexual en los niños/as?
1. EDUCACIÓN DE LOS/LAS NIÑOS/AS. Es imprescindible
educar a los niños/as, desde edades muy tempranas (4 a 6 años),
se les debe explicar:
- QUÉ son los abusos sexuales.
- QUIÉNES pueden abusar sexualmente de ellos/as.
- QUÉ hacer cuando alguien pretenda abusar de ellos/as.
En todos los casos NO SE DEBE ASUSTAR A LOS NIÑOS/AS NI OFRECERLES
UNA VISIÓN NEGATIVA DE LA SEXUALIDAD.
2. EDUCACIÓN DE LOS PADRES. La mayor parte de los padres
no ofrecen una adecuada información y formación sexual
a sus hijos, menos aún les hablan de los posibles abusos sexuales.
Sin embargo, es fundamental que los padres sean conscientes de este
problema y soliciten ayuda profesional para saber cómo hablarles
de la sexualidad a sus hijos. La familia y la escuela son los lugares
ideales para ofrecer este tipo de educación.
3. CAPACITACIÓN DE LOS PROFESIONALES. Maestros, profesores
y otros profesionales de la educación, profesionales de la salud,
policías, funcionarios de la justicia, etc.., que estén
en contacto con menores, deben conocer la naturaleza del problema y
explicarlo a los niños/as.
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