| Recibimos
la siguiente colaboración, donde se transcriben (y analizan)
los procedimientos de algunas de las dietas más conocidas
del mundo. Como siempre, se recomienda el asesoramiento médico
previo antes de seguir cualquiera de ellas.
Las curas de adelgazamiento actuan de distintas formas, pero todas
tienen una cosa en común: suponen la ingesta de menos calorias
de las que el cuerpo necesita, de modo que para funcionar éste
recurre a las reservas de grasa y se produce una pérdida
de peso.
Sin el consejo médico una dieta no debe hacerse más
de una semana y siempre partiendo de un perfecto estado de salud.
1. Dieta de la sopa de tomate
Esta dieta, es la que siguen los enfermos del corazón del
Secret Memorial Hospital de EEUU antes de una operación.
Se trata de un plan de una semana que limpia impurezas y quema grasas
muy rápido.
Que se puede comer y que no :La base de esta dieta es una
sopa que se debe de comer todos los días y en la cantidad
que se desee, porque apenas tiene calorias.
Para hacerla, hervir 6 cebollas, 2 pimientos verdes, un ramillete
de apio y una cabeza de repollo. Añadir 2 latas grandes de
tomate, salpimentar y pasar por la batidora.
Además se puede consumir frutas, verduras, arroz integral,
un poco de carne de vacuno, leche descremada, jugos, té sin
azúcar y café. Todo lo demás está terminantemente
prohibido.
Menú tipo:
Durante el primer día se puede tomar toda la sopa y la fruta
que se desee.
El segundo día se sustituye la fruta por verdura.
El tercero: sopa, verdura y fruta.
El cuarto: platanos y leche descremada
El quinto: sopa, carne de vaca y tomate y así hasta 7 días.
Sus defensores aseguran que así se pierden de 4 a 7 kilos.
Opinion de los especialistas: Es una dieta monótona
que rompe los hábitos alimentarios y lleva a comer muy poco
porque la sopa llega a hartar y se deja de comer. Al no ser una
dieta variada, se cae en deficiencias de proteinas, vitaminas y
minerales.
Como los alimentos que componen la sopa poseen un escaso valor calórico,
su aporte energético es bajo. Además no proporciona
suficientes aminoácidosy ácidos grasos esenciales,
calcio, hierro y vitaminas A,D,E y K.
Al abandonar esta dieta, la persona no ha aprendido a comer y vuelve
a las costumbres que le han hecho engordar.
2. Dieta de la Clinica Mayo
Antes que nada, hay que aclarar que no tiene nada que ver con el
prestigioso centro hospitalario de Rochester. Se trata de un régimen
de 2 semanas de duración y muy bajo en calorias ( de 600
a 900 diarias ) que se compone en un 50% de proteinas.
Que se puede comer y que no:
Los huevos son el alimento principal de esta dieta; se pueden comer
entre 4 y 6 diarios.
Otros alimentos que componen el menú son pescados, aves,
carnes, verduras, frutas, frutos secos y productos integrales. Todos
ellos coconados sin grasas. El té y el café son las
únicas bebidas autorizadas, y quedan excluidos los productos
lácteos.
Menú tipo: para desayunar café o té,
pan integral con margarina light, queso fresco, y dos huevos pasados
por agua; en la comida pollo con arroz integral o truha a la plancha
con patatas, y para cenar 2 huevos a la plancha y ensalada de gangrejo.
La pérdida de peso en la primera semana oscila entre 2.5
y 4 kilos, mientras que en la segunda, en la que ya han disminuido
las reservas de glucógeno ( azúcar ) y agua, por cada
gramo de azúcar que el cuerpo retira de sus depósitos
hay 4 de agua, sólo se pierde entre medio kilo y uno.
Opinion de los especialistas: Al aportar tan pocas calorias-
1200 díarias, es el mínimo que exige un índice
metabólico razonable-, el riesgo para la salud es grande,
ya que la grasa se quema muy rápido y pueden producirse cuadros
de acidosis y cetosis. La exclusión de lácteos supone
deficiencias de calcio y, en consecuencia, osteoporosis e hipertensión.
Según otros especialistas, el contenido proteico de esta
dieta es superior al doble de lo recomendado, lo que puede suponer,
además de una sobrecarga renal, una ingesta insuficiente
de otros nutrientes esenciales.
Si se tiene en cuenta que la yema de huevo contiene alrededor de
250 mg de colesterol, el elevado consumo de huevos, puede ser prejudicial.
3. Dieta De Montignac
Fue desarrollada por un médico francés. Se la incluye
dentro de las dietas disociadas porque su máxima es no consumir
juntos alimentos que contengan grasas y carbohidratos. Según
su creador, en este régimen no hay que tener en cuenta las
calorías consumidas y se puede seguir durante un tiempo ilimitado.
Se deben restringir al máximo los alimentos ricos en hidratos
de carbono- excepto los que aporten mucha fibra- en consecuencia
están prohibidos el pan, la pasta, el arroz, las patatas,
legumbres, dulces y azúcar. En cuanto a los lácteos,
sólo se puede tomar leche descremada. La fruta tomada al
final de las comidas es considerada "veneno" porque da
lugar a fermentaciones en las que pierden sus vitaminas y alteran
el metabolismo de las proteinas. Admite cierta permisividad con
las bebidas alcohólicas.
Menu tipo : Para desayunar, café descafeinado o té
ligero, fruta, un yogur desnatado y pan integral con mermelada sin
azúcar; para comer, una ensalada aliñada con aceite
de oliva y vinagre, y un filete con hortalizas de guarnición
o un pescado a la plancha con verduras; y de cena, crema de champiñones
o de tomate o un plato de pasta integral con una salsa sin grasas.
Montignac asegura que si se sigue su dieta fielmente, se debe perder
un kilo por semana. Además gracias a él se adquieren
ciertos hábitos que ayudan a mantener el peso toda la vida.
Opinion de los especialistas: La posible pérdida
de peso no se debe al consumo separado de los alimentos, sino a
las limitaciones calóricas que establece. Indicar que la
fruta al final de la comida es peligrosa es una afirmación
sin fundamento cientifico y un gran error nutritivo y sanitario.
Las limitaciones de productos lácteos, pueden provocar deficiencias
de calcio.
Otros doctores afirman que no tener en cuenta las calorias puede
dar lugar a casos de sobrealimentación o subalimentación.
Prohibe el azucar cuando una dieta equilibrada ha de contener entre
el 10 y el 15% de su energía en forma de azúcares
simples. Esta dieta es pobre en hidratos de carbono y se compone
de alimentos con un mayor contenido graso y proteico, lo que hace
que el organismo queme grasas y se produzca una cetosis que disminuye
la sensación de apetito. La ingesta excesiva de colesterol
y grasas saturadas puede tenere efectos negativos sobre el aparato
cardiovascular. En cuanto a la prohibición de tomar fruta
después de comer, hay que tener en cuenta que la fruta aporta
fibra y acelera el tránsito intestinal, por lo que se la
considera un factor anticáncer.
4. Dieta scarsdale
Inventada por el cardiólogo Hermann Tarnower, de Scarsdale,
en el Estado de Nueva York, es un régimen de proteinas típico
en el que se permite una pequeña cantidad de grasas. Sin
embargo es pobre en hidratos de carbono, lo que no la hace adecuada
para personas que hacen mucho ejercicio físico. Aporta de
800 a 1200 calorías diarias y está pensada para seguirse
2 semanas.
Para el aporte dominante de proteinas se debe comer carne, pescado,
aves, queso, verduras, fruta y frutos secos. Quedan excluidos de
la dieta alimentos ricos en carbohidratos, como pan, pasta, patatas,
arroz, dulces y azúcar.
También se prohibe la leche, el aceite y las bebidas alcohólicas.
Entre horas se puede tomar zanahoria y apio en la cantidad que se
desee.
Menu tipo: De desayuno café o té sin azúcar
y dos piezas de fruta; para comer filete de pavo con ensalada o
filete de ternera con guisantes y una pieza de fruta, y para cenar
huevos revueltos y queso fresco.
Se pueden perder de 3 a 5 kilos en 2 semanas, pero hay que tener
en cuenta que con esta dieta, como sucede con todas las dietas hipoproteicas,
lo primero que se moviliza es el glucógeno (hidratos de carbono)
de las reservas, lo que produce una mayor eliminación de
agua, ya que los hidratos de carbono de reserva están unidos
al agua de las células del cuerpo.
Opinion de los especialistas : Moderar el consumo de alimentos
ricos en hidratos de carbono es negativo tanto desde el punto de
vista nutricional como en el control de peso. Recomendar el consumo
de zanahoria y apio entre horas no es malo, pero hay que tener en
cuenta que estos alimentos también aportan calorias. Además
es una dieta que sólo tolera frutas y verduras de muy bajo
aporte calórico y alimentos fundamentalmente proteicos, lo
que supone un déficit en calcio y vitaminas liposolubles.
5. Antidieta
Fue creada por un matrimonio de médicos de EEUU y está
pensada para seguirse durante 4 semanas y sin limitación
de calorias.
Se basa en el principio de que lo importante no es sólo lo
que se come, sino también en que momento y en que combinaciones,
por lo que pertenece al tipo de dietas disociativas, en las que
los hidratos de carbono y las proteinas no se consumen juntas y
la grasa se utiliza con sobriedad. Además considera que el
cuerpo acumula toxinas a partir de los alimentos que no se digieren
bien y que éstas son las responsables de la obesidad.
La dieta debe estar constituida en un 70 % por alimentos ricos en
agua, como frutas y verduras, y el 30% restante debe estar cubierto
por alimentos concentrados, como pan, carne, lácteos, pasta
integral y legumbres. Tampoco se pueden olvidar las siguientes normas:
Sólo ingerir frutas 3 horas después de la comida
o 3 horas después de la cena.
No beber agua durante las comidas, pues esta impide que la digestión
se realice correctamente.
Evitar el vinagre, azúcar, aditivos y conservantes y moderar
el consumo de lácteos.
Para cocinar sólo puede utilizarse aceite vegetal
Y para beber sólo puede utilizarse jugos de frutas o infusiones.
Menu tipo : En el desayuno, fruta fresca o jugo recién
exprimido; en la comida, verduras en abundancia o ensalada, y para
cenar pollo asado con setas a la plancha, pasta integral con verduras
o filete de pescado.
Sus defensores afirman que se pueden perder de 5 a 10 kilos aproximadamente
durante el mes que dura el régimen, pero, dado que no se
tiene en cuenta el aporte calórico, es probable que la reducción
de peso sea bastante más lenta.
Opinion de los especialistas : Al igual que el método
de Montignac, la antidieta está basada en las premisas falsas
que propugnan las dietas disociadas; es decir, es falso que el aparato
digestivo humano sólo está capacitado para digerir
un tipo de alimento cada vez y que tomar agua con las comidas perjudique
el proceso digestivo.
Tampoco tiene ningún sentido limitar el consumo de fruta,
porque ésta es rica en vitaminas y minerales y aporta muy
pocas calorías.
Otros especialistas opinan que el afirmar que los hidratos de carbono
y las proteinas no pueden ser digeridos y asimilados juntos en la
misma comida es insostenible desde el punto de vista científico,
ya que los fermentos digestivos son específicos para cada
nutriente y unos no interieren la actuación de otros. Así
mismo se trata de una separación que no es real, porque frutas,
verduras, legumbres y hortalizas contienen, además de hidratos
de carbono y proteinas, cantidades variables de grasa.
El único alimento puro en carbohidratos es el azúcar,
y el que sólo contiene grasas es el aceite.
6. Dieta de la banana
Esta dieta de C.Lefort, se basa principalmente en el consumo de
bananas a los que atribuye propiedades casi mágicas; por
tanto es un régimen rico en glúcidos, algo escaso
en proteinas, pero no demasiado, y un poco pobre en lipidos esenciales.
Está pensada para seguirse durante 15 días y no tiene
en cuenta el aporte energético.
Se deben ingerir al menos 5 bananas al día, acompañados
de leche descremada, verduras, queso, ensaladas, pan integral, huevos
y carnes de aves.
Menu tipo: en el desayuno, un vaso de leche descremada,
una tostada con queso fresco y uno o dos bananas; para comer, una
pechuga de pollo con ensalada y 1 o 2 bananas; y como cena, un huevo
pasado por agua, un plato de verduras y 1 o 2 bananas.
Con esta dieta es posible perder de 2 a 3 kilos semanales, sobre
todo durante la 1ª semana. No hay que olvidar que se trata
de un plan de adelgazamiento monótono y, por tanto, no es
aconsejable seguirlo durante más de 2 semanas, pues se corre
el riesgo de empezar a saltarse las normas y de aumentar la ingesta
de calorias.
Opinion de los especialistas : Los especialistas dicen que
al basar la dieta en el consumo de bananas, no cabe duda de que
se puede perder peso, ya que la ingesta de calorías suele
ser bastante menor que una dieta que incluye variedad de alimentos,
pero a largo plazo, no es ni mucho menos la mejor forma para perder
peso. Como en otras dietas de este tipo, si se prolongan, el riesgo
de caer en deficiencias nutricionales es muy grande.
Se trata de una dieta hipocalórica que contiene carbohidratos
y proteinas, pero está exenta de grasas. Y las grasas son
imprescindibles para el organismo: una dieta debe contener un 30
por 100 de su valor calórico en forma de grasas, por que
éstas son entre otras cosas, el vehículo para ingerir
vitaminas liposolubles A, D y E. Esta dieta se basa en que 5 bananas
contienen de 250 a 300 calorías aproximadamente y un gran
poder saciante. |