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Publicidad en Internet : un grave error de concepto
Desde su orígen, Internet ha intentado "ordeñar"
las posibilidades comerciales que ofrece un mercado
mundial y masivo. Considerando a las páginas
webs como equivalentes de medios gráficos pero
en presentación electrónica, se ha intentado
explotar el tema de la venta de avisos publicitarios,
pero los resultados son francamente inciertos.
El problema de base es la extensión de Internet
en sí, principalmente, y en segundo lugar su
crecimiento anárquico. La web está poblada
de millones de sitios, el crecimiento de la cantidad
de los mismos se acelera a niveles increíbles,
y existe una total desregulación de contenidos.
Por $ 10.- mensuales usted puede salir a competir contra
Yahoo, por ejemplo. Cualquier persona con medios
mínimos puede poner un sitio web on line e intentar
obtener réditos comerciales del mismo. Aún
en otros universos comerciales - por ejemplo, la TV
por cable - se precisa una inversión alta para
competir con los líderes del mercado. Acá
la inversión es irrisoria para ingresar en un
mercado de medios donde hay competidores de valor multimillonario.
Ya explicamos en nuestro artículo anterior que
Internet no sólo es un universo infinito y en
expansión, sino que posee sus propias reglas
que lo diferencian del mundo real. Por ejemplo, la mayoría
de su vasta extensión es abierta y gratuita (el
contenido de sitios web), y el navegante de internet
tiende a ser anárquico. Quizás pase por
una cualidad subjetiva del ser humano, de despreciar
y descartar con rapidez lo que resulta ser gratuito.
Por ello el navegante lee rápido y mal, hace
zapping de sitios webs a velocidades impresionantes,
y difícilmente se hace asiduo visitantes de no
más de un puñado de sitios.
El principal problema que posee el concepto actual
publicitario en Internet, es que no considera la naturaleza
anárquica del navegante promedio. En algún
momento a un grupo de pseudo genios se le ocurrieron
una serie de reglas de cómo debe ser la pauta
publicitaria en Internet. Pero, creyendo en la utopía
de volverse ricos en vista de los números de
tráfico, lo que han hecho es generalizar un concepto
que se encuentra errado de nacimiento. Y aquí
veremos por qué la publicidad en Internet, tal
como hoy está concebida, sirve de poco y de nada,
salvo por supuesto las contadas excepciones de siempre.
Las reglas actuales de la publicidad
En Internet, por mencionar un caso ejemplar, lo habitual
que encontramos como pauta publicitaria sería
contratar un banner (gif animado) de 468 x 60 pixels,
con un peso no mayor a 15 kb, y que puede ser alquilado
por cantidad de impresiones.
Sería de mal gusto ensañarse con quienes
han definido esto como un standard. Indudablemente cuando
existe un nuevo tipo de medio, alguien de algún
modo debe inventar una regla. El problema es que las
reglas deben ser adaptadas con el tiempo y con los cambios
que se dan en el mercado.
Hace 15 años en Argentina, vender publicidad
por millar de impresiones tenía un significado
enteramente distinto al de hoy. No todos poseían
acceso a internet, y los pocos que la tenían
poseían un nivel adquisitivo considerable. Pero
hoy, con la masividad de la conectividad, un millar
de impresiones (presentaciones en pantalla del banner
contratado) se consume en poco tiempo, dependiendo de
la popularidad del sitio. Además de que un
sitio web lo ve cualquiera desde Argentina, Francia
o Zambia, con lo cual de todo el tráfico de una
página web haya un 20% que le interese, y del
cual una mínima parte posará los ojos
en el banner que contrató (ni hablar de hacer
click en él, y mucho menos de visitar su web
y consultar / comprar algo).
No solo eso : las reglas básicas han quedado
obsoletas por la misma tecnología. Un banner
de 468 x 60 ya es chico e insuficiente (la gente navega
con resoluciones de 800x 600 o superior), 15 kb es un
peso demasiado pequeño para lograr meter gráficos
de buena calidad y textos de considerable extensión.
Con lo cual llegamos a la conclusión que un banner
contratado saldrá caro, se consumirá rápido,
y hay que hacer maravillas en cuanto a medios de comunicación
y marketing se refiere para transmitir un mensaje coherente
con escasos recursos impuestos por una regla obsoleta.
Pero también no se trata del problema del armado
del gif animado, o de la cantidad de exposiciones del
banner. El otro problema es el método en el que
el mismo es insertado en la web que realiza el anuncio.
En la inmensa mayoría de los portales - desarrollados
en PHP, ASP u otro lenguaje que permite una administración
centralizada basada en scripts - , los banners están
insertados por medio de scripts que redireccionan cuando
el navegante hace click, hacia la web final del publicitante.
Vale decir, no es un link directo, y esto se ha armado
así de modo que quien contrata banners pueda
obtener estadísticas. Informes que servirán
para ver lo decepcionante de los resultados obtenidos.
La publicidad, concebida en términos cibertécnicos
Así como está concebida actualmente la publicidad
en Internet, los resultados que se obtienen proporcionalmente
a la inversión realizada son magros. Publicitar
contratando cantidad de impresiones en un portal popular
de temas generales (un buscador, un diario on line, etc)
es tirar el dinero a la basura. Primero por la generalidad
de temas tratados que hace que cualquiera pueda hacer
click en el banner por simple curiosidad (contratar la
misma publicidad pero en un sitio web especializado -
por ejemplo, donde haya un publico ABC, caso de los de
informes de mercado de valores - es más caro pero
puede resultar más efectivo y acotado en términos
geográficos). El rango adquisitivo de los navegantes
es muy dispar, y el tráfico es tan intenso en la
web, que la cantidad de impresiones será devorada
antes que el público al cual usted apunta pueda
visitar la web. Y segundo, refiriéndonos al
articulo anterior, la gente busca en Internet cuando
precisa algo. Especialmente en el caso de la web,
la gente no memoriza URLs. Si usted publicó un
banner impresionante un día en un gran medio on
line, solo acertará a captar el tráfico
de ese día. Si alguien lo vió y no lo visitó,
usted perdió la oportunidad de captarlo.
Otro reparo que se puede hacer a la publicidad de
Internet como está concebida actualmente, es
que, en terminos de posicionamiento web, no aportan
nada. Su banner está incluido en un script,
y para los buscadores, es imposible adivinar cual es
la web final a la cual apunta el aviso. Intentaré
explicar esto : usted publica un banner en un sitio
web que posee un PageRank 9. Pero no obtiene un incremento
del Pagerank de su propia web, simplemente porque el
script intermediario entre el sitio del banner y su
sitio filtra y camufla el link real. Amén de
que usted debería hacer una campaña suficientemente
larga en el portal o medio on line como para que el
robot del buscador lo visite, lea el link y le traspase
algo de popularidad (PageRank) del mismo a su web.
Por todo esto es que publicitar en Internet es un negocio
chino, al menos hasta este momento. En términos
cibertécnicos, la publicidad en el ciberespacio
debería estar concebida de un modo totalmente
diferente :
- primero, debería reglarse como la publicidad
tradicional en medios gráficos. Usted contrata
publicidad en un sitio web por día - y usted
está informado de la tirada / trafico diario
del sitio web - . Por ejemplo, publicidad en un diario.
Si traspasamos el ejemplo de la web a un diario real,
sería lo mismo que su aviso salga en 1000 ejemplares
al azar de una tirada de 200.000 ejemplares que el
diario emite, lo cual es un absurdo. Su publicidad
debería aparecer en toda la tirada de ese día.
- segundo, los tamaños de los banners deberían
ser superiores. Casi nadie navega a 56 kb hoy
en día, por lo cual tamaños y pesos
mayores deberían ser posibles. Por suerte hoy
en día, la mayoría de las webs comerciales
inventan sus propios tamaños de banners (en
especial, la ultima tendencia es que los banners más
grandes sea los encabezados de una web - 780 x 100
o más grandes -).
- tercero, los banners deberían ser gifs
animados, tener links directos a las webs que apuntan,
no poseer scripts intermediarios y tener texto alternativo.
De este modo, un banner contribuiría realmente
al posicionamiento web de un sitio. Y para reemplazar
las estadísticas, bien podría ubicarse
contadores en las páginas del sitio donde el
banner aparece publicado (tráfico de las secciones
donde se hace publicidad)
- cuarto, debería evitarse los banners flash.
El flash es un medio ideal para impresionar navegantes,
pero desde el punto de vista del posicionamiento web
- el mundo de los buscadores es de HTML puro - no
aportan nada.
- quinto : deberían inventarse nuevos formatos
de aviso, como cuadros con puro texto linkeado, que
sirvan al posicionamiento web de la pagina principal
que se desea publicitar.
- sexto : usted para convencer al navegante / lector
precisa tanto texto y espacio como un aviso tradicional
en medio gráfico, algo imposible de lograr
con un banner 468x60 y de 15 kb de peso.
- y septimo : a falta de sitios webs que ofrezcan
este tipo de condiciones, lo más económico
y efectivo es que usted construya su propio portal.
Un sitio web de apoyo publicitario a la pagina web
principal que usted intenta promocionar, y que se
guíe por estas mismas reglas.
En próximos artículos hablaremos más
sobre estos temas. Veremos que armar un portal propio
solo requiere tiempo y creatividad, además de
generarle una alternativa comercial accesoria a su actividad
principal. Es un esquema que deriva, en cierto modo,
del tradicional concepto de granjas de sitios.
Pero mientras las granjas de sitios tienen el problema
de la tendencia al exceso y de falta de substancia -
terminan resultando disparos al aire con desperdicio
de recursos y penalizadas por los buscadores -, la construcción
de un portal le permite generar prestigio, ranking web,
posicionamiento y, fundamentalmente, un medio publicitario
barato y estable donde dar a conocer las bondades de
su empresa o emprendimiento en la web. En los términos
militares habituales en la mercadotecnia, usted está
armando un grupo especializado comando que le sirve
para abrir brechas a su ejército principal. Y
esto le permitirá generar numerosas oportunidades
de negocio (y aumento de tráfico) en un ciberespacio
de ilimitado tamaño, y saturado de webs de contenido
inocuo. |