| Un
sitio web exitoso posee popularidad y prestigio; pero pocos conocen
que esa fama tiene un costo. Aquí describimos algunos de
los efectos colaterales de poseer una web popular en su rubro.
| quiere
incluir nuestros artículos en su sitio ? Ahora puede
! : si encuentra interesante
este o alguno de nuestros artículos publicados, puede
incluirlos libremente en su sitio. Sólo debe respetar
el contenido, nombre del autor y email (si figura), y citar
como fuente a "Datacraft - tu revista digital", con
un link correspondiente a http://www.datacraft.com.ar/ Para
mayor información, contáctenos a info@datacraft.com.ar
con el asunto "incluir articulos" |
Por Alejandro Franco : mail : info@datacraft.com.ar
; webmaster de Datacraft,
Datahouse Company
y Drivers Argentina
Un sitio web tranquilo es un sitio web muerto.
Si tiene poco o nada de tráfico, directamente se encuentra
en coma y nunca aspirará a figurar primero en los rankings
de buscadores.
Pero si usted se toma la molestia de aplicar criterios
técnicos para optimizar su página web y posicionarla
entre los primeros puestos de resultados, usted ya posee un sitio
exitoso. No precisa tener millones de visitas; basta con que figure
primero en su rubro (sea popular o no). Y también deberá
prepararse para los efectos colaterales. Una web bien posicionada
genera contactos y visitantes, y con el tiempo termina por construir
una marca (la gente ya la conoce por el nombre), dejando de ser
una página más, perdida en el anonimato de billones
de sitios que pululan en Internet. Pero así como sucede en
la vida real, el éxito tiene un costo y usted deberá
estar listo para poder afrontarlo.
El costo del éxito 1: el robo de imágenes
(y el tráfico inflado)
El primer efecto colateral de tener un sitio web bien posicionado
es el abuso de las imágenes del mismo. Como usted ya debe
saber, Google (y el resto de los buscadores secundarios
como Yahoo y MSN, por ejemplo)
posicionan páginas web así como las imágenes
que contienen las mismas. Lo usual (hasta hace poco) es que las
posiciones de sitios coincidieran con las de sus imágenes;
si usted buscaba el término "club deportivo ZZ"
y encontraba la página de José Perez dedicada al tema
en primer lugar, al buscar imágenes del "club deportivo
ZZ" encontraría las fotos del sitio de Jose Perez
en los primeros puestos. (ahora puede encontrar una vaca, juguetes
porno y fotos de gente haciendo monigotadas en Google,
simplemente porque el buscador numero 1 del mundo ha castrado su
buscador de imagenes por diversas razones: 1) para evitar problemas
legales sobre derechos de imagenes 2) para intentar vender esas
posiciones a sitios gigantes de venta de fotos de stock y 3) porque
el código fuente de Google cada vez es más
ineficiente cuando existe un interés comercial de por medio).
Pero aún con la enorme ineficiencia de Google
para posicionar imagenes que coincidan con los términos que
pretende buscar, es posible hallar dichas fotos. ¿Quiénes
buscan esas fotos?. No conozco las cifras exactas, pero podría
vaticinar con un mínimo margen de error que el 10% de quienes
realizan la búsqueda lo hacen para obtener imágenes
para trabajos de oficina y diversas presentaciones; un 20% son webmasters
que están a la caza de fotografías para utilizar en
sus sitios web; y el 70% es gente que participa en foros
y desea ilustrar una idea, hacer un chiste o poner un avatar
(icono que los representa al publicar los posts) que parezca pintoresco.
El problema de los posteadores de foros (o diseñadores de
blogs, que suelen tener el mismo vicio) es que no descargan la imagen
en su PC y la vuelven a subir al foro donde desean publicarla, sino
que lo hacen a traves de un link directo a su página. Por
ejemplo www.deportivozz.com/futbol.jpg . Así
que cada vez que estos genios deciden escribir una tontería
memorable (y tienen el link de una imagen de su sitio web como rehen,
apareciendo en cada post que redactan) le consume a usted tráfico
web. El trafico web se lee por dos datos: visitas y megabytes
consumidos (por ejemplo, el peso total del documento +
las imagenes y adornos que usted haya incluido, y que cada visitante
descarga en su PC a través del navegador cada vez que ingresa
en su página). Con cada nuevo post que realiza el
ladrón de imágenes, se suma una visita y una cantidad
de MB que consume a su costilla. Además, cada visitante
de dicho foro que lea el dichoso post volverá a realizar
un consumo de su cuenta (la imagen debe volver a aparecer y a cargarse
desde el sitio web original).
Existen dos maneras para combatir esto: una, reemplace
las imagenes de su sitio web por representaciones en Flash (son
más difíciles de linkear directamente y no todos los
foros y blogs las admiten); la segunda, utilice la cantidad mínima
e indispensable de imagenes en su sitio web.
El costo del éxito 2: el robo de textos
Otra de los abusos más corrientes es el robo de textos.
En otra medición a ojo, me atrevería a decir que sólo
el 30% de los contenidos totales de Internet son originales y el
resto es pura copia. Mucha gente copia y pega párrafos
(e incluso páginas enteras) de su sitio web para volcarlas
en foros, blogs y portales. Esto va desde chistes, frases celebres
hasta textos institucionales de sitios empresariales. El
problema de todo esto es que, cuando Google y otros buscadores detectan
sitios con contenidos calcados, tiende a restar ranking a todos
ellos (bajan posiciones en los resultados). La teoría
indica que Google sabe cuál es el sitio
donde se encontraba primero el contenido (memoriza su antiguedad),
pero en la práctica muy poco de esto sucede. Y, lo que es
peor, cuando la cantidad de contenidos coincide en exceso entre
dos o más sitios, la penalización es más severa
(bajan a últimos lugares o son baneados por los buscadores).
Usted puede intentar implementar scripts insertados en
el código fuente de su sitio para bloquear el uso del boton
izquierdo del ratón (que impide seleccionar, copiar y pegar),
pero un webmaster experto sabe cómo saltearse estos impedimentos.
Lo que le resta es chequear los buscadores periódicamente,
poniendo frases enteras que haya escrito como contenido de su sitio
y fijarse si alguien más las está reproduciendo. Y
amablemente pedirle a dicho webmaster que lo altere o quite, o bien
usted deberá proceder a escribir un nuevo texto original.
El costo del éxito 3: los robots spammers
El spam ya ha dejado de ser una tecnología restringida al
email. Mientras que antes se tomaba una lista de correo electrónicos
y se despachaban miles de emails basura a los destinatarios a través
de un cliente masivo, ahora existen mecanismos más sofisticados
y difíciles de controlar.
Existen webmasters que desarrollan robots propios, capaces
de navegar sitios web e ir saltando de una página a la otra.
Esto ya de por sí le aumenta artificialmente el
tráfico; ¿pero con qué propósito?.
Hasta ahora los robots spammers tienen dos objetivos:
1 - completar automáticamente los formularios de
contacto de su página web. Usualmente esto es una
idiotez mayúscula (se envía constantemente spam al
webmaster sobre venta de Viagra, por ejemplo), pero puede tener
un costado más peligroso que es el abuso de scripts para
beneficio propio. Mientras que la mayoría de sitios web posee
al menos un formulario de contacto, si el script que utiliza para
ejecutarlo es un CGI al menos puede dormir tranquilo el webmaster,
sabiendo de que sólo el spam será recibido por él.
Pero, en cambio, si se trata de un script de correo hecho
en PHP, ¡póngase en alerta!. El PHP es un lenguaje
con muchas vulnerabilidades; una de ellas pasa porque los formularios
de correo no contemplan la anulación de la posible función
de CC (carbon copy) cuando realizan un despacho de email.
Intentaré explicárselo en términos sencillos:
el robot "explota" la debilidad del CC del formulario
de correo y empieza a despachar spam desde su sitio web a cualquier
destinatario (no sólo el webmaster, que es el que recibe
la primera copia). O sea que terminan haciendo su negocio y a usted
lo ponen en la lista negra (un CGI, al estar más protegido
su código fuente - hardcoded -, evita estos abusos).
Consejo: utilice CGI en vez de scripts PHP para los formularios
de correo directo.
2 - el otro propósito de los robots spammers es
simplemente provocar tráfico para quedar registrados en su
estadística. Todos los sitios web poseen estadísticas
propias del tip webalyzer o similares. Entre otros datos
que registran, figuran los robots que han visitado el sitio (googlebot,
slurp de Yahoo, etc). Pero usualmente
uno se lleva la sorpresa al ver que el robot se llama www.paginapirulo.com
.¿Qué sentido tiene?. Es muy simple; muchos webmasters
son totalmente incautos respecto de sus estadísticas, y las
mismas pueden ser accesibles sin ningún tipo de contraseña.
El propósito de estos robots es hacer web spam; publican
las estadísticas de su sitio en Google y otros buscadores,
y hacen figurar a la pagina www.paginapirulo.com en las mismas,
con lo cual termina que usted le está dando un link gratis
hacia dicho sitio (y por lo tanto, mejorando el posicionamiento
de este último). Esto es algo idéntico a
lo que sucede con los robots que hacen web spam en foros, blogs
y libros de visitas: cargan un comentario que incluye un link hacia
un sitio web determinado, con el sólo fin de aumentar los
enlaces recibidos por dicho sitio y mejorar su posicionamiento web.
Ejemplos de esto son mutoid org,
perlazas com y comosabermiip net (les quito el punto para no regalarles
el enlace), auténticas web basura que intentan
a toda costa obtener un posicionamiento creando enlaces artificiales
en sitios desprotegidos. ¿La solución?. 1)
ponga contraseñas a la url de sus estadísticas y no
las haga públicas 2) mediante el panel de control de administracion
de su web (o pidiéndole a su proveedor de hosting) banee
la IP del sitio web que envía el robot.
El costo del éxito 4: la pelea con Google
por la indexación de contenidos
Hay varias mentiras que proliferan por Internet y que todo el mundo
repite como loro. Por ejemplo, que los contenidos originales
son el Rey y que Google premia a los sitios web que publican material
nuevo. Totalmente falso. Si el contenido que usted publica puede
tener un valor comercial para Google, privilegiará a los
sitios webs más importantes (los de mayor PageRank) y posiblemente
omita el suyo. En nuestro caso, tenemos el ejemplo de dos
críticas de filmes muy populares (Beowulf
y John Rambo)
que hace dos meses que fueron posteadas en la web y que Google
se ha negado sistemáticamente a indexarlas.
La cuestión es muy simple: Google establece cupos.
Si usted posee una .com.ar jamás podrá alcanzar
un ranking alto; eso está reservado para las .com
(y especialmente para las .com que son clientes de Google).
Siguiendo con el mismo ejemplo de las reviews de cine, es posible
encontrar en los primeros puestos a sitios que generan basura (textos
sin sentido) en primer lugar, simplemente porque son usuarias de
Ad Sense (le pagan por click a Google para
aparecer en resultados). Usted puede buscar la crítica de
un film y encontrar una página vacía (generada automáticamente
por un soft creador de contenidos) con el frustrante texto "muy
pronto la leerá aquí" o "no hay ningún
contenido al respecto". Pero aún estando toda la página
en blanco, se encuentra en primer lugar por encima de otros sitios
que sí han tenido la decencia de escribir algo sobre el mismo
tema.
Y siguiendo con los cupos y privilegios, no espere que
Google indexe todas sus páginas. Siempre tiene un
pero y siempre pone un límite. A Google no le importa
si usted ha descubierto la cura milagrosa contra todo tipo de cancer
y lo describe detalladamente en 600 páginas; le indexará
400 o 500, y de allí no pasará. Quizás
si usted tuviera un PageRank 9 o 10 (como Microsoft.com)
Google se tomará la molestia de leer todo
su sitio. Como el huevo y la gallina, usted no puede subir de categoría
mientras no publique mucho contenido original; pero a su vez, Google
se lo impide porque usted no tiene ranking suficiente.
No importan los sitemaps, los lineamientos oficiales de
Google, etc. Es simplemente una cuestión
de castas.
Ahora usted conoce algunos de los problemas que produce tener un
sitio popular. Figurar en primeros lugares en resultados
(en uno o en muchos términos) atrae visitantes pero también
robots dañinos y otro tipo de problemas. Ascender
en popularidad no es difícil, pero termina por ocurrir lo
de siempre: cuanto más arriba esté, mayores serán
las trabas. Usted puede resolver la mayoría de estos inconvenientes,
pero otros dependen de factores externos fuera de su control. Armese
de paciencia, realice un buen diagnóstico y depure el camino
de ascenso de todos los obstáculos posibles mediante la aplicación
de estas prácticas recetas.
|