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En el principio fue Doom el título que marcó
el standard de los juegos de acción en primera
persona (first person shooters o FPS); y después
vendría un lento proceso de especialización.
Cuando los FPS terminaron por darse cuenta de que los
combates en cerrados túneles y oscuras cuevas resultaban
cansadores, empezaron a buscar nuevos caminos. El propio
Doom evolucionó hasta el sigilo y la aventura
de terror; Quake siguió por los mismos desgastados
carriles de tiroteos en cuartos cerrados; y el cetro del
género se lo llevó merecidamente Half
Life, que al menos ponía la acción dentro
de una aventura con ribetes cinematográficos. Y
en un subgénero más reducido y selecto,
unos pocos se animaron a desarrollar componentes tácticos.
Un par de disparos mataban al jugador, y todo se reducía
a estrategias de infiltración y ataque. Delta
Force fué uno de los pioneros del género,
pero después reinarían SWAT y Ghost
Recon. Y con la última entrega de la saga de
Novalogic termina por quedar en evidencia de que
la franquicia cada vez está mas lejos de ser el
líder de su rubro.
Eso no quita de que Delta Force Xtreme 2 no
sea divertido, al menos para mi gusto personal. Odio
la rutina de disparar a lo loco a todo lo que se mueve,
ya que frenético no es sinónimo de adrenalina.
Pero uno no debe dejar de reconocer que técnicamente
es un título pasado de moda - para ser un juego
2009, visualmente parece como si hubiera sido diseñado
hace diez años -. El otro punto en contra es
que recicla una enorme mayoría de gráficos
de Delta Force: Black Hawk Dawn. Desde los mapas
hasta los galpones y el diseño de misiones es
casi un calco. Disfrazar lo que antes era estepa africana
por paisajes helados o desiertos no termina por camuflar
de que Delta Force Xtreme 2 es un refrito de
títulos anteriores.
En Delta Force Xtreme 2 encarnamos a un soldado
de la mencionada fuerza de élite estadounidense.
Hay dos campañas, sea combatiendo a líderes
de la droga o a terroristas y enemigos del mundo civilizado.
En dichas misiones deberemos infiltrarnos en campamentos
enemigos para matar a algún lider o destruir
equipamento. En algunos casos contaremos con un equipo
de soporte, pero mayormente actuamos solos - en especial
porque la inteligencia artificial de los bots que nos
acompañan los hace quedar estampados contra paredes
o atrapados en las casas -. Y aún cuando nos
ofrezcan una enorme galería de armas al inicio
de cada misión, terminaremos usando todo el tiempo
alguno de los rifles de francotirador.
Todo el juego se reduce a subirse a alguna loma, divisar
enemigos y eliminarlos a distancia. Hay algunos combates
a puertas cerradas - en pasillos, ingreso a cuartos
-, para los cuales contamos con bombas de estruendo
y bengalas cegadoras. De todos modos es bastante divertido
liquidar enemigos a cientos de metros, e ir eliminando
soldados que vienen corriendo a nuestro encuentro. Hay
un componente de paciencia y cálculo en el juego
que es destacable. Lamentablemente algunas misiones
están mejor diseñadas que otras - la primera
misión de cada campaña es por lejos la
más dificil y elaborada, y después todo
va cuesta abajo -. Se pueden manejar vehículos
y armas fijas, lo que también es divertido, aunque
las motocicletas, helicópteros y camionetas se
operen de manera completamente irreal - los buggys
rebotan en el desierto como si fueran de goma -. Pero
se deja jugar.
Hay algunos añadidos interesantes, como la presencia
del Sol de frente en las misiones, lo que provoca deslumbramiento
y problemas de visibilidad. Una de las misiones que tiene
lugar en el desierto a pleno atardecer es enormemente
complicada ya que sólo se vislumbran sombras. Pero
al menos tiene la intención de generar algo distinto.
Pero las fallas de Delta Force Xtreme 2 vienen
por otros aspectos. La IA de los bots enemigos es lamentable
- uno puede matar al chofer de un camión, y el
acompañante ni se da cuenta del hecho -. Los
enemigos nos disparan a miles de metros de distancia
aún con rifles comunes y silvestres. No se pueden
grabar misiones durante el transcurso de las mismas,
aunque si nos matan revivimos automáticamente
- y las bajas enemigas se mantienen -. El jugador tiene
un sistema de recuperación automático
de salud a lo Halo, con lo cual, si nos han herido
a los cinco minutos recuperaremos toda la energía.
Pero hay misiones demasiado extensas, donde no es posible
recuperar munición - salvo que nos maten y empecemos
de vuelta desde uno de los puntos automáticos
de guardado -. E incluso el programa no está
muy pulido en cuanto al cumplimiento de objetivos; la
misión La Rata del Desierto tuve que jugarla
un par de veces, ya que había matado al líder
terrorista y el programa no me indicaba la salida del
desierto ni me daba por cumplida la tarea.
Delta Force Xtreme 2 está hecho de manera
desprolija y sin mucho empeño. Como single
player lo encontré potable, pero uno se da
cuenta de que no todo el mundo estará de acuerdo.
Como multiplayer puede ser francamente más
divertido, con la opción de manejar vehículos
y helicópteros, pero el programa solo permite
jugar en la red oficial de Novalogic. En todo
caso es un título mediocre, que le resultará
más o menos aceptable de acuerdo a sus gustos
personales y expectativas. |