| chequeamos
el clásico Halo : IDEAS
BRILLANTES... PROGRAMADORES HOLGAZANES
Revisando viejos video juegos, nos topamos
con Halo, un clásico de la XBox, en edición para PC.
Un juego con muchas buenas ideas, la mayoría muy bien ejecutadas,
pero que resulta ensombrecido por la holgazanería de los
programadores en el desarrollo repetitivo de las etapas finales,
y en una programación no muy depurada.
Valoración general : 9 / 10 - por
Alejandro Franco ( info@datacraft.com.ar
)
Hay juegos que perecen en la avalancha de nuevos
títulos que salen día a día al mercado. En general,
la causa de defunción suele ser que el video game X es brillante
en términos gráficos, increíblemente concebido
a nivel multiplayer, y pleno de efectos especiales. Lo
que han olvidado muchas empresas desarrolladoras es que la naturaleza
de origen de un juego es ser single player. Un jugador en su casa,
sin redes y sin conexión a internet. Alguien que desea pasar
un gran momento de dispersión con un juego que le proponga
retos, lo deslumbre y esencialmente, lo sumerja en un mundo irreal,
alejado de la rutina de todos los días.
Sin duda, en el género de los shooters
3D, el gran clásico es Doom. No sólo tenía
acción; tenía historia, carisma, realmente enganchaba
al jugador con la propuesta. El gran problema con lo que vino después
(clones y ediciones posteriores de Doom / Quake, etc.),
es que tomaba siempre lo mismo con mejores gráficos (y no
siempre con la mejor jugabilidad). Parece que nadie tenía
ganas de crear una nueva historia, de escribir un guión real
y bueno para un juego... aunque fuera para uno que sólo hace
masacrar personas y creaturas.
Muchos consideran a Half Life como
el verdadero puntal de un nuevo género: el de la película
interactiva. Si bien Half Life tenía un buen desarrollo
cinematográfico, lo cierto es que a nivel adrenalina y sangre
(que es lo que pedimos los jugadores) quedaba corto.
Lo que se considera como película
interactiva es un juego que posee una densa historia, con etapas
muy diferentes y donde el jugador debe desarrollar estrategias.
No sólo matar sin ton ni son, al estilo de Serious Sam
(un juego realmente idiota en cuanto a concepción, pero que
todo el mundo halaga). Quizás la mayoría sólo
desee ver tripas, pero lo cierto es que los mejores juegos son aquellos
que tienen un background elaborado. Salvando Half Life, hubieron
otros juegos muy buenos que han perecido bajo la avalancha de clones,
como el Command & Conquer : Renegade, que estimo es uno
de los mejores shooters 3D jamás creados, pero que encontró
una tibia respuesta. Otros juegos como el Soldier of Fortune
también se han diluído en la catarata de clones del
Doom. Parece que los juegos con buena historia no merecen
hacer escuela.
Sin duda, en el terreno accidentado de las
consolas - pleno de limitaciones que la PC no posee, y con una competencia
salvaje por el mercado con títulos exclusivos -, es reconocido
que la plataforma XBox podrá ser brillante tecnológicamente
pero nunca ha dejado de ser un fracaso de ventas. Pese a lo que
desee Bill Todopoderoso, su videoconsola nunca ha sido popular;
y de entre los títulos que han surgido para la misma, el
más destacado sin duda alguna es Halo, proveniente
de los estudios de Microsoft (en realidad terceras partes
que desarrollan para la corporación de Bill Gates).
Halo es realmente una película
interactiva de desarrollo casi brillante : los humanos se encuentran
en guerra con una raza de alienígenas conocida como El Pacto,
en los confines de la galaxia. En una de las peores batallas, las
naves madre de las flotas de ambas razas se estrellan contra una
extraña e inmensa formación estelar de forma circular
conocida como Halo. Halo es un mundo en sí,
de irreales características y gran belleza, pero que esconde
en su interior un secreto : es un arma de destrucción planetaria
creada por una raza extinguida. Las creaturas del Pacto intentarán
activar el arma, los humanos detenerla, sin contar con el hecho
de que una nueva raza alienígena llamada los Flood aparecerá
en escena, combatiendo contra ambas partes e intentando alcanzar
los controles del Halo.
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El desarrollo del juego es brillante en la
mayoría de los casos. No sólo cada etapa es diferente
y provista de secuencias de video que nos cuentan sobre el desarrollo
de la historia, sino que provee diferentes modos de juego a lo largo
de la misma. Combatir la toma de la nave madre humana por parte
de los alienígenas, rescatar tropas dispersas en el planetoide,
manejar diferentes vehículos (jeeps, tanques, motos aéreas,
etc.), infiltrarse en bases subterráneas, etc. Sin duda el
juego es emocionante, pleno de destrucción y adrenalina.
Además, a diferencia de otros juegos similares, sólo
podemos cargar dos tipos de armas y dos tipos de granadas. Y técnicamente,
el juego realiza grabaciones automáticas por etapas terminadas,
además de ir cargando fases al instante - lo que suprime
esperar tiempos de carga de animaciones y mapas -, y hace que la
jugabilidad sea muy fluída.
Halo cuenta además con otra
gran innovación, que es que el protagonista cuenta con un
escudo de energía que se repone automáticamente cuando
no se encuentra en medio de un tiroteo. Eso provee un elemento estratégico
considerable - retirarse a recargar en medio del combate -, pero
no debe entenderse esto como que el jugador es indestructible. Lo
que sí le da son opciones tácticas como disparar y
correr, o atacar oculto, siempre cuidando los niveles de energía
del escudo.
Además, muchas misiones cuentan con
el apoyo de marines, lo cual simula los pros de los juegos multiplayer
(jugar con bots o aliados humanos, armar escuadrones de ataque),
lo que resulta muy importante en ciertas etapas en las cuales los
alienígenas atacan de forma masiva. Por ejemplo, podemos
abordar un jeep, y que dos soldados tomen tanto el puesto de copiloto
como de artillero. Amén de que el manejo del jeep es realmente
fácil e intuitivo, y es una delicia en todo sentido - algo
que otros desarrolladores deberían aprender -.
Pero mientras que los aliens del Pacto son
realmente un desafío - por armaduras, armas y por su habilidad
de esquivar, esconderse y devolver los disparos -, el juego entra
en un terrible sopor sobre las últimas etapas cuando aparecen
los Flood. Flood es en inglés inundación, y
es el término que mejor representa a la avalancha de aliens
que saltan sobre nuestro protagonista. Acá el juego entra
en la rutina típica de los clones Doom, donde hay
que masacrar a diestra y siniestra, mientras que el combate contra
el Pacto era realmente táctico (aniquilar centinelas, atacar
y esconderse, buscar el flanco débil). Amén de caer
en un par de vicios de programación : comenzar a correr corredores
interminables y repetitivos (¿por qué, si las misiones
a campo traviesa eran tan buenas?), y el uso de numerosos scripts.
En un momento, recorremos el interior de una instalación
y llegamos a un área donde se dispara un script - un desarrollo
de acción pre programado -, donde aparecen 6 o 7 Flood. Los
matamos, volvemos a avanzar un metro, y vuelven a salir los 6 o
7 Flood. Y así hasta terminar de vaciar los 60 / 70 Flood
que el programa tiene en reserva para ese lugar. Y a los 50 metros
volvemos a toparnos con lo mismo.
Además, el juego - como es una traslación
a PC desde otra plataforma - no se encuentra optimizado. Eso significa
que aún con un equipo moderno - Halo para PC ya cuenta
con 3 años - sólo se puede jugar decente en resoluciones
minimas de 640 x 460, y en muchos lugares se ralentiza - especialmente
en los niveles donde hay hordas de alienígenas -. Falta una
programación más depurada que hubiera hecho menos
pesado el juego. Si no fuera por esto, por lo reiterativo de los
últimos niveles y por los Flood, el juego sería sin
duda un clásico que opacaría a los Quakes,
Dooms y Half Life que figuran como pilares del género.
¿La conclusión?. Brillante
y entretenido, uno de los mejores shooters 3D. Le quitan algunos
puntos algunas desprolijidades técnicas, y la holgazanería
de los programadores para continuar desarrollando niveles creativos
cerca del final del juego. Pero, si usted anda buscando buenos títulos
entre una galería de antiguos video games, le sugiero que
lo consiga. Realmente, un título imprescindible. |