|
Para quien no conozca, Kingdoms of Camelot es uno
de los tantos juegos que ofrece Facebook en su
cartera de aplicaciones cooperativas on line. En sí
es un juego de estrategia con componentes de rol, que
le permite tanto construir una ciudad así como
desarrollar ejércitos y lanzarse a la conquista
de terrenos aledaños. El mismo ha sido desarrollado
por Watercooler Inc Games, el que cuenta también
con otros juegos de management (por ejemplo, de equipos
deportivos), pero ninguno de ellos es tan popular como
Kingdoms of Camelot.
El dilema de hacer un juego
de estrategia inofensivo
En un principio Kingdoms of Camelot funciona
como una especie de "Sim Castillos",
en donde el jugador funda su ciudad y construye cabañas,
granjas, minas, canteras, etc. para obtener población
y recursos. Los recursos sirven para alimentar a la
población, construir más edificios, mejorar
los existentes. El tema es que el juego no se conforma
con ser una simulación administrativa de una
ciudad medieval sino que plantea un componente de estrategia
en sentido militar. Usted puede construir cuarteles
(en donde entrena tropas), levantar talleres y herrerías
en donde mejorar las armas, y erigir laboratorios de
alquimia en donde se obtienen potentes mejoras tanto
para la productividad en general como para la eficacia
de nuestros ejércitos. De acuerdo al nivel que
tenga cada edificio / tecnología, elevar el mismo
hasta el nivel siguiente puede ser un proceso que demanda
desde escasos segundos hasta días o semanas completas.
Usted puede hacer un proceso por vez en el caso de investigaciones,
mejoras o construcciones; en el caso del entrenamiento
de tropas y construcción de defensas de su ciudad,
el juego admite colas de producción, aunque los
procesos son también bastante largos.
Semejante burocracia administrativa puede ser optimizada
mediante el "salón de caballeros",
que es un recinto en donde uno recluta jefes para las
respectivas áreas - militar, producción,
investigación, construcción -, y que
proviene de la cartera de amigos que uno tenga en Facebook.
Esta participación puede ser nominal - si
la persona no juega a Kingdoms of Camelot, sólo
figura su nombre - o activa - esa persona realmente
juega y coopera con usted -. Cuando se trata de
juego cooperativo, hay un plus de reducción de
costos y tiempos; a su vez, a medida que pasa el tiempo,
los caballeros ganan experiencia, son más eficientes,
y los tiempos de investigación y producción
se reducen de manera notable (aunque en los niveles
más altos no deja de ser lapsos de decenas de
horas o de días).
Eso no quita de que los tiempos sean excesivamente
largos para todo. Tropas potables - como espadachines
y arqueros - demandan entre 6 a 8 horas para entrenar
por 1.000 unidades... y el juego requiere que, para
tener una fuerza medianamente respetable, se precisen
entre 20.000 y 30.000 de los mismos. Y aún así,
después de una semana dedicada a elaborar tropas,
entra a jugar el grado de avance tecnológico
- léase, nivel de flechas, escudos, ataque,
etc -, algo propio de los juegos de rol y que aquí
consume tiempos insanamente largos. Esto se traduce
que un ejército multitudinario puede ser enormemente
débil contra una fuerza más pequeña
pero avanzada tecnológicamente.
Ahora bien: ¿cuál es la finalidad
de Kingdoms of Camelot?. A ciencia cierta, nadie
lo sabe. Es un juego de estrategia completamente
eunuco, ya que lo han sanitizado de su capacidad destructiva.
Verán: una vez que uno tiene un ejército
puede atacar tres tipos de objetivos: tierras vírgenes,
campamentos bárbaros y otros jugadores. Las
tierras vírgenes se conquistan y aumentan la
producción de recursos; los campamentos barbaros
proveen alimentos y otros materiales; pero con los otros
jugadores es todo un tema. Usted no puede destruir
ni conquistar ciudades, sólo puede saquearlas.
El defensor puede construir abrojos, pozos con pinchos,
barreras, ballestas... las que no terminan de servir
para nada, ya que el atacante las destruye con una facilidad
pasmosa (y eso sin considerar que dichas construcciones
han llevado semanas de tiempo y toneladas de recursos).
Si el defensor pone a su propio ejército a defender,
también le va mal porque le arrasan las tropas.
La mejor opción es poner a sus tropas en un refugio,
construir un almacén gigante de nivel 9 (que
protege de los saqueos hasta cierta cantidad importante
de recursos) y dejar que los invasores se roben todo
aquello que no cabe en dicho almacén. Usted puede
atacar innumerables veces a una ciudad pero jamás
puede conquistarla ni arrasarla; a lo sumo puede provocar
que, tras tantos ataques seguidos, baje el nivel de
felicidad de ese jugador y, por ende, disminuya su cantidad
de pobladores (pero tampoco demasiado).
El otro punto es la relativa inutilidad de las tropas.
El juego termina por reducirse a un esquema simple de
puntaje, en donde un arquero equivale a cuatro milicianos,
un espadachin equivale a dos milicianos y así.
Las tropas a caballo son rápidas pero se mueren
fácilmente, y las armas de asedio suelen perecer
contra las defensas (es para lo único que sirven).
Como los milicianos son la unidad de ataque más
rápida y fácil de producir, usted puede
elaborar millares en escasas horas y destrozar ejércitos
enteros compuestos de miles de espadachines, tropas a
caballo, arqueros, etc que llevaron semanas enteras de
entrenamiento. El tema es superarlos en una proporción
de 4 a 1. A su vez, usted puede reponer milicianos con
mucha velocidad y seguir atacando en menos de 24 hs, mientras
que el defensor tarda 3 o 4 dias en producir unos pocos
miles de arqueros o espadachines.
Y aún con todo esto, no deja de ser un juego
carente de sentido. Suponiendo que usted le declare
la guerra a muerte a alguien, nunca va a poder destruirlo
sino que se traba en una contienda de desgaste eterna,
que terminará cuando alguno de los dos se aburra
y decida cerrar su ciudad y mudarse a otras coordenadas
del mundo virtual de Kingdoms of Camelot (lo que es
posible). Esto es excepcional, ya que en el 90%
de los casos la gente decide jugarlo como un "Sim
Castillos" e incluso se ofende cuando la atacan.
Hay abundante bibliografía en la red acerca
de los ejércitos que hay que construir para atacar
tierras virgenes y/o campamentos de barbaros de tal
o cual nivel, los tiempos de investigación, etc,
etc. Un monton de data inútil que intenta
vender al juego con una sofisticación que carece.
El tema es simple: investigue hasta los niveles más
altos las armas, el ataque y la defensa; arme un pequeño
grupo de 5.000 arqueros o espadachines y construya ejercitos
masivos de milicianos (60.000 o 70.000). Si entra en
guerra con alguien, ataque con milicianos todo el tiempo,
y comience a reponerlos - el tema de toda guerra
es la velocidad de producción y reposición,
no la cantidad ni la potencia de las tropas -. A
la larga terminará por ganar la guerra, aunque
la misma siempre es estéril ya que no podemos
hacernos con la cabeza del enemigo en ningún
momento. |