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Por Alejandro Franco - info@datacraft.com.ar
 
 
juego de Facebook: Kingdoms of Camelot
Para quien no conozca, Kingdoms of Camelot es uno de los tantos juegos que ofrece Facebook en su cartera de aplicaciones cooperativas on line. En sí es un juego de estrategia con componentes de rol, que le permite tanto construir una ciudad así como desarrollar ejércitos y lanzarse a la conquista de terrenos aledaños. El mismo ha sido desarrollado por Watercooler Inc Games, el que cuenta también con otros juegos de management (por ejemplo, de equipos deportivos), pero ninguno de ellos es tan popular como Kingdoms of Camelot.

El dilema de hacer un juego de estrategia inofensivo

En un principio Kingdoms of Camelot funciona como una especie de "Sim Castillos", en donde el jugador funda su ciudad y construye cabañas, granjas, minas, canteras, etc. para obtener población y recursos. Los recursos sirven para alimentar a la población, construir más edificios, mejorar los existentes. El tema es que el juego no se conforma con ser una simulación administrativa de una ciudad medieval sino que plantea un componente de estrategia en sentido militar. Usted puede construir cuarteles (en donde entrena tropas), levantar talleres y herrerías en donde mejorar las armas, y erigir laboratorios de alquimia en donde se obtienen potentes mejoras tanto para la productividad en general como para la eficacia de nuestros ejércitos. De acuerdo al nivel que tenga cada edificio / tecnología, elevar el mismo hasta el nivel siguiente puede ser un proceso que demanda desde escasos segundos hasta días o semanas completas. Usted puede hacer un proceso por vez en el caso de investigaciones, mejoras o construcciones; en el caso del entrenamiento de tropas y construcción de defensas de su ciudad, el juego admite colas de producción, aunque los procesos son también bastante largos.

Semejante burocracia administrativa puede ser optimizada mediante el "salón de caballeros", que es un recinto en donde uno recluta jefes para las respectivas áreas - militar, producción, investigación, construcción -, y que proviene de la cartera de amigos que uno tenga en Facebook. Esta participación puede ser nominal - si la persona no juega a Kingdoms of Camelot, sólo figura su nombre - o activa - esa persona realmente juega y coopera con usted -. Cuando se trata de juego cooperativo, hay un plus de reducción de costos y tiempos; a su vez, a medida que pasa el tiempo, los caballeros ganan experiencia, son más eficientes, y los tiempos de investigación y producción se reducen de manera notable (aunque en los niveles más altos no deja de ser lapsos de decenas de horas o de días).

Eso no quita de que los tiempos sean excesivamente largos para todo. Tropas potables - como espadachines y arqueros - demandan entre 6 a 8 horas para entrenar por 1.000 unidades... y el juego requiere que, para tener una fuerza medianamente respetable, se precisen entre 20.000 y 30.000 de los mismos. Y aún así, después de una semana dedicada a elaborar tropas, entra a jugar el grado de avance tecnológico - léase, nivel de flechas, escudos, ataque, etc -, algo propio de los juegos de rol y que aquí consume tiempos insanamente largos. Esto se traduce que un ejército multitudinario puede ser enormemente débil contra una fuerza más pequeña pero avanzada tecnológicamente.

Ahora bien: ¿cuál es la finalidad de Kingdoms of Camelot?. A ciencia cierta, nadie lo sabe. Es un juego de estrategia completamente eunuco, ya que lo han sanitizado de su capacidad destructiva. Verán: una vez que uno tiene un ejército puede atacar tres tipos de objetivos: tierras vírgenes, campamentos bárbaros y otros jugadores. Las tierras vírgenes se conquistan y aumentan la producción de recursos; los campamentos barbaros proveen alimentos y otros materiales; pero con los otros jugadores es todo un tema. Usted no puede destruir ni conquistar ciudades, sólo puede saquearlas. El defensor puede construir abrojos, pozos con pinchos, barreras, ballestas... las que no terminan de servir para nada, ya que el atacante las destruye con una facilidad pasmosa (y eso sin considerar que dichas construcciones han llevado semanas de tiempo y toneladas de recursos). Si el defensor pone a su propio ejército a defender, también le va mal porque le arrasan las tropas. La mejor opción es poner a sus tropas en un refugio, construir un almacén gigante de nivel 9 (que protege de los saqueos hasta cierta cantidad importante de recursos) y dejar que los invasores se roben todo aquello que no cabe en dicho almacén. Usted puede atacar innumerables veces a una ciudad pero jamás puede conquistarla ni arrasarla; a lo sumo puede provocar que, tras tantos ataques seguidos, baje el nivel de felicidad de ese jugador y, por ende, disminuya su cantidad de pobladores (pero tampoco demasiado).

El otro punto es la relativa inutilidad de las tropas. El juego termina por reducirse a un esquema simple de puntaje, en donde un arquero equivale a cuatro milicianos, un espadachin equivale a dos milicianos y así. Las tropas a caballo son rápidas pero se mueren fácilmente, y las armas de asedio suelen perecer contra las defensas (es para lo único que sirven). Como los milicianos son la unidad de ataque más rápida y fácil de producir, usted puede elaborar millares en escasas horas y destrozar ejércitos enteros compuestos de miles de espadachines, tropas a caballo, arqueros, etc que llevaron semanas enteras de entrenamiento. El tema es superarlos en una proporción de 4 a 1. A su vez, usted puede reponer milicianos con mucha velocidad y seguir atacando en menos de 24 hs, mientras que el defensor tarda 3 o 4 dias en producir unos pocos miles de arqueros o espadachines.

Y aún con todo esto, no deja de ser un juego carente de sentido. Suponiendo que usted le declare la guerra a muerte a alguien, nunca va a poder destruirlo sino que se traba en una contienda de desgaste eterna, que terminará cuando alguno de los dos se aburra y decida cerrar su ciudad y mudarse a otras coordenadas del mundo virtual de Kingdoms of Camelot (lo que es posible). Esto es excepcional, ya que en el 90% de los casos la gente decide jugarlo como un "Sim Castillos" e incluso se ofende cuando la atacan.

Hay abundante bibliografía en la red acerca de los ejércitos que hay que construir para atacar tierras virgenes y/o campamentos de barbaros de tal o cual nivel, los tiempos de investigación, etc, etc. Un monton de data inútil que intenta vender al juego con una sofisticación que carece. El tema es simple: investigue hasta los niveles más altos las armas, el ataque y la defensa; arme un pequeño grupo de 5.000 arqueros o espadachines y construya ejercitos masivos de milicianos (60.000 o 70.000). Si entra en guerra con alguien, ataque con milicianos todo el tiempo, y comience a reponerlos - el tema de toda guerra es la velocidad de producción y reposición, no la cantidad ni la potencia de las tropas -. A la larga terminará por ganar la guerra, aunque la misma siempre es estéril ya que no podemos hacernos con la cabeza del enemigo en ningún momento.

 
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