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Por fin tenemos el placer de poder analizar en profundidad
uno de nuestros programas favoritos. Aunque suene poco
objetivo, grata fue nuestra sorpresa cuando descubrimos
Opera hace cosa de tres años; y aún más
grato es ver los avances que ha tenido en todo este tiempo.
Llegamos a Opera cuando efectuábamos nuestras
primeras incursiones por internet por una conexión
dial up. Tanto la calidad de la conexión (que
era pobre) como la calidad del modem (un Motorola SM
56 reproducido hasta el hartazgo con diferentes marcas
e idéntico chip) nos requerían alguna
forma de acelerar la navegación. Siempre consideramos
al Internet Explorer como muy "pesado", muy
armatoste, contando con la ventaja de la compatiblidad
con cualquier cosa que encontremos en internet (rutinas
java, plugins quicktime, reproducción de sonidos
incrustados en páginas, etc); siempre funciona
pero es lerdo en cargar. Nuestro otro candidato era
Netscape, que siempre nos parecio lo mejor por velocidad,
forma de manejar los procesos (descarga en secuencia
y controla el porcentaje faltante), y con un mejor manejo
de caché, aunque no siempre se portaba estable
ni suficientemente compatible. En estos casos salimos
a navegar y a descubrir el mundo underground de los
navegadores alternativos.
Detrás de Explorer y Netscape, el tercer lugar
es cómodamente y por lejos para el Opera. Es
un browser de pequeño tamaño (alrededor
de 5 Mb si lo descarga sin el runtime java) que tiene
un motor propio y real. Decimos esto por un montón
de otros navegadores que sólo hacen un maquillaje
cosmético del Explorer y utilizan su configuracion,
como es el caso de NeoPlanet. Opera realmente tiene
una configuración independiente (ahora se lo
puede descargar en español, gracias a Dios) y
es absolutamente customizable en colores, botones, menúes,
etc, lo cual le da un punto a favor.
Pero dejando de lado los adornos, lo realmente fascinante
de Opera es su ingeniería. Habitualmente si usted
abre dos o tres sitios en Explorer o Netscape, no hace
más que abrir dos o tres veces el programa en
ventanas distintas... dos o tres veces el programa entero
cargado en memoria. Aquí Opera lo maneja por
ventanas internas... es decir, usted tiene corriendo
una única aplicación, economizando recursos
de su PC, que internamente abre tres hilos o threads
para actualizar la información (de manera similar
a como se manejan los utilitarios como excel, word,
etc). Esa eficiencia en el manejo de recursos le otorga
velocidad.
Otra cosa novedosa es la posibilidad de hacer zoom
de pantalla (cosa que no he visto en ningun otro navegador).
Si navega en 640 x 480 y está viendo un sitio
en 1024 x 768 (raro, pero posible), otórguele
un 50% de zoom y listo!. Esto compensa en cierto modo
una carencia (que se hace notar y que la posee Netscape
o Explorer) que es el seleccionar el tamaño de
la fuente al navegar; aquí se encuentra esa opción
algo escondida dentro del panel de preferencias y no
a la mano del navegante.
La barra de navegación es customizable, y también
encontramos otra novedad como la de elegir cargar una
página sin las imágenes, o con las animaciones
fijas. Realmente el diseñador del browser sabía
lo que hacía. Existe la opción de imprimir
la página (y configurar la impresión) y,
como otros browsers, ver el código fuente de la
página (incluyendo el código del marco,
si usa frames !), guardarla con o sin imágenes,
agregarla a favoritos... incluso programar que la página
sea recargada constantemente durante intervalos de tiempo
a definir. En la barra también tenemos la posibilidad
de buscar temas o palabras claves en buscadores internacionales
(goggle, altavista, etc).
Entre opciones del menú nos permite ver el historial
en formato de pagina web (algo realmente excelente)
con sus fechas y horas, vaciar el cache, recordar los
links visitados de un sitio por un período de
dias a determinar (si usted bucea en un sitio muy extenso,
esto es realmente muy bueno), la posibilidad de organizar
las ventanas internas en mosaico o cascada, etc.
Como browser, en campo de pruebas, es realmente bueno.
Detalla las imágenes cargadas en porcentaje y
tiempo de carga, y nos muestra a qué velocidad
son descargadas !, lo que nos sirve para medir nuestro
ping de conexión. Si utiliza la versión
sin Java, probablemente usted vea el navegador más
rápido sobre la Tierra, como reza su slogan.
Y efectivamente lo es; su ingeniería resulta
brillante a todas luces con economía de espacio
en Mb y en recursos utilizados.
Pero no todo es color de rosa; uno de los inconvenientes
que tiene es su falta de plug ins, que tiende a resolverse
con el tiempo dada la popularidad que está teniendo.
Además tiene un alto grado de compatibilidad
con plugins de Netscape (tan sólo indíquele
la ruta de Netscape y los cargará solo). Y compensa
a esto, la posibilidad de definir (entre las preferencias)
que el browser "simule" o se identifique como
otro (por ejemplo, como IE 5.0), para mejorar la compatibilidad
sobre todo, ala hora en que el programa rearma ante
nuestros ojos la página descargada.
Otro de los escasos inconvenientes es su run time Java,
que resulta bastante pobre de prestaciones, sobre todo
si tiene que reproducir applets. Los resultados han
sido entre mediocres y decepcionantes en portales como
Ciudad o Starmedia, que suelen utilizar applets y animaciones
en java.
En cuanto a la navegación por sitios seguros
SSL, ha resultado confiable.
Como Netscape, se trata de un pack que incluye, además
del browser, un cliente de correo y news, y un software
de chat on line símil ICQ. El cliente de correo
es bastante básico, de presentación ascética,
pero cumple con sus prestaciones. El cliente de chat
no lo hemos probado. Lo que sí tiene (y nos gustó
también), es un intermediario ftp para las descargas
de software y archivos, eficiente, midiendo tiempos
totales y restantes de descarga, con la posibilidad
de retomar si la conexión se corta. Si usted
no tiene DAP (Download Accelerator), resulta altamente
recomendable aprovechar esta utilidad. Como todas las
mencionadas, está incluída dentro del
menú del programa, en la misma interfase y no
como un programa aparte, lo cual se agradece.
La licencia que se otorga es Adware; es gratis a cambio
de ver una ventana por la cual pasan banners de publicidad.
Estos banners se descargan del sitio principal de Opera
en intervalos aleatorios, lo cual hace que el soft tenga
"frenadas" de un segundo o dos cada tanto,
aunque los banners no sean muy pesados y salvo que sea
un visitador de sitios compulsivo (como nosotros), apenas
lo note. Si no desea el banner, simplemente compre la
licencia a casa central. Este es un avance muy importante
comparado con la version trial de 30 dias de hace unos
años atrás y que aumenta la popularidad
de este software.
Nuestra valoración es altamente positiva. Por
contras tenemos el tema del java, de los plugins, de
alguna incompatibilidad en sitios especiales... que
compensa ampliamente las multiples prestaciones y la
velocidad de navegación. Además, el 80
% de los sitios de la net carecen de efectos especiales
complicados que puedan entorpecer su vision en Opera.
Tiene algún detalle que otro a pulir (el tamaño
de la fuente, abriendo y cerrando ventanas desaparece
a veces las barras de deslizamiento laterales, debiendo
habilitarlas desde el menú nuevamente), pero
se trata de una herramienta muy poderosa, brillantemente
concebida y que debería figurar no en el tercer
puesto, sino entre los dos primeros navegadores más
populares. |