Tecnología: análisis notebook Lenovo IdeaPad 330S 151KB 81F5

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Esta notebook con procesador i5 de 8va generación tiene músculo y velocidad para rato; pero algunas discutibles decisiones creativas y técnicas le roban brillo a su impecable perfomance y capacidad de procesamiento.

Tecnología: análisis notebook Lenovo IdeaPad 330S 151KB

Por Alejandro Franco – contáctenos

Corría finales de los años 90 y yo me desempeñaba como vendedor en una empresa que desarrollaba software de gestión. Eran otros tiempos, claro está, tiempos donde la inseguridad no estaba tan acentuada como ahora, especialmente en las zonas del conurbano bonaerense. Digo esto porque lo usual es que viajara de saco y corbata portando una notebook, y yéndome a sitios tan remotos como San Miguel, Tigre, José León Suárez o La Matanza; y no en un autito sino combinando trenes, subtes y colectivos. En ese momento no me daba cuenta de que era como si tuviera una diana pegada en mi espalda, y no pasó mucho tiempo antes de que sufriera un par de robos, un par de experiencias bastante feas que prefiero olvidar.

Pero si los viajes eran agotadores por la distancia y el tiempo necesario para hacer las combinaciones, el otro factor era el ancla del Titanic que cargaba al hombro. Una hermosa IBM ThinkPad negra, la mejor laptop de su época. El drama con la ThinkPad era que tenía un transformador gigante y que sus componentes eran enormes. El combo pesaba una tonelada – cerca de 10 kilos -, lo cual era dramático si uno tenía que andar con todo eso puesto – en su correspondiente bolsito – por cerca de 8 horas. Tenía una pantalla pasiva a color, una gruesa grabadora de CD y todo en su diseño gritaba robustez a los cuatro vientos. Me acuerdo del control del mouse, un botón rojo que sobresalía en el teclado y que era áspero como si fuera de piedra pómez. Aparte había dos controles tipo touchpad para hacer los correspondientes clicks derecho e izquierdo, pero el formidable control que tenías con el botón áspero – al cual apenas rozabas con la yema de un dedo – era admirable y tenía una precisión nunca antes vista. Es una lástima que ese tipo de control haya desaparecido con el tiempo, siendo reemplazado por los standarizados touchpads de los cuales he encontrado muy pocos que sean potables a lo largo de mi vida (por eso siempre ando encima con un ratón de viaje como los pequeños Genius con cable retráctil).

Por supuesto los años pasaron y, como siempre, IBM hizo de las suyas. Los tipos viven en otra dimensión – la de los grandes servers y mainframes, la de los centros de cómputos – y jamás entendieron el mercado de las PC (o de cómo venderle al pequeño consumidor en vez de a las empresas)… y eso que ellos mismos lo fundaron en 1980. En ese entonces, en un rapto de originalidad, decidieron formar un grupo de outsiders, tipos con mentalidad de garage que armaron una computadora con componentes que se encontraban en cualquier tienda de electrónica (vale decir, sin que IBM elaborara alguna pieza mas allá de lo que era el gabinete), y así dieron a luz la primera Computadora Personal, lista para pelearle el mercado a Apple y Commodore. Pero los tipos jamás se dieron cuenta de que crearon un standard marcado por la extrema compatibilidad de su arquitectura abierta y, al tener la chapa de IBM, la gente las abrazó de manera masiva considerándolas productos de calidad. Pero IBM jamás supo cómo vender PCs; tuvieron que salir otras marcas – como Compaq y, sobre todo, Dell – a devorarse el mercado que ellos mismos habían inventado, dando a luz a toneladas de clones de la IBM PC pero con componentes mas potentes y personalizables. Y lo mismo pasó con la ThinkPad, su división de notebooks de élite. La gente amaba la solidez de las laptops IBM a pesar de lo costosas que eran. Al igual que la PC, Hewlett Packard, Dell y una tonelada de recién llegados – léase marcas japonesas – salieron a pelearle el mercado, y a IBM le pareció demasiado complicado. Los tipos querían dominar los mercados con tecnología exclusiva y sistemas cliente, y acá era una vorágine de terceras marcas – desde el sistema operativo de Microsoft hasta los procesadores de Intel y AMD, desde los chips de audio de Sound Blaster (y mas tarde de otros fabricantes como Realtek) hasta el video de SIS, Voodoo, GeForce y toda la batalla campal que se dió en el mercado de las placas gráficas cuando el público comenzó a buscar productos especializados – que no lograron manejar. Se fueron del mercado de las PCs, se cansaron de intentar competir con Microsoft y Windows (¿se acuerdan de aquel brillante sistema operativo llamado OS/2 Warp, el cual cancelaron a los pocos días de culminar una costosísima campaña publicitaria de presentación a nivel mundial?), … y se cansaron de las notebooks. Y en el 2005 la marca ThinkPad y la división de notebooks de IBM fue a parar a las manos de Lenovo, una marca china que años después asestaría otro enorme golpe de mercado al comprarle Motorola a Google y haciendo pie en el mercado de los celulares.

La Lenovo IdeaPad de la que trata este artículo es la descendiente directa de aquella formidable ThinkPad que portaba yo hace ya mas de 20 años. Corresponde ver ahora si le hace honor a la leyenda y si se trata de una de las mejores notebooks del mercado.

El cómo yo llego a adquirir una nueva notebook en este momento tiene que ver con la trágica realidad de la economía argentina. Desde hace dos años tengo una Acer Aspire E14 con procesador i3 con la cual estoy mas que contento: es liviana, la batería dura un montón, tiene buena imagen y sonido, es rápida con muchas cosas. Le doy palizas todos los días, estando encendida entre 10 – 12 horas y ni se queja. No levanta calor, es un fierro, he visto videos en 4K y desborda de archivos y programas. Pero tiene un pero y se llama Windows 10. Y como Microsoft saca demasiadas actualizaciones todo el tiempo, el sistema operativo se ha ido ralentizando de manera creciente por exceso de archivos, entradas en registros y diferentes versiones de librerías que coexisten en secreto en el interior de la carpeta donde está el sistema operativo. Ni purgas ni defragmentaciones ni limpiezas de registro logran mejorar su perfomance. No es que instalo 50 programas nuevos todas las semanas, de hecho siempre tengo casi lo mismo – un par de juegos Call of Duty, el primer Company of Heroes, dos o tres programas de diseño gráfico que datan de principios del 2010, el server Wamp para diseñar en WordPress, Plex Server para ver videos en toda la casa a través de Chromecast y un corto etcétera – pero cada vez está mas achanchado. Chrome y el antivirus AVG también tiene su cuota de culpa porque las últimas versiones se chupan toda la memoria y aún una re-instalación limpia no optimiza los resultados.

Si en los tiempos modernos los procesadores han ganado en eficiencia – son mas potentes, consumen menos electricidad y, por lo tanto, generan menos calor -, ello no significa que sean indestructibles. Aunque cada vez es menos frecuente, yo tengo períodos de uso intensivo durante los cuales la computadora está encendida 24 – 48 horas seguidas, sea porque está descargando una tonelada de archivos o porque debe realizar la reconversión (a otro lenguaje) de miles de archivos de un sitio web. Y en esos momentos la computadora se recalienta y el disco duro trabaja con intensidad. Es por eso que las computadoras / notebooks que he tenido me han durado 5 – 7 años aproximadamente. Un día el ventilador del procesador se rinde y la placa madre se funde, u otro día el disco duro empieza a grabar con fallas, con lo cual los programas empiezan a dar errores y se cortan, o hacés una purga del disco y te topás con la existencia de miles de fragmentos de archivos (los fatídicos .chk), un detalle que te pone los pelos de punta ya que esos pedazos le faltan a algunos archivos / programas que tenés instalados y que la próxima vez que quieras usarlos te va a salir el error de que están corruptos. Yo ya jubilé mi vieja notebook – una Ken Brown Horizon – por esas fallas de disco (quizás para un tipo que solo navega, consulta su Facebook y ve videos por YouTube ni se entere y la máquina le ande joya), pero ahora debo considerar que la ralentización de la Acer Aspiretolerable, no crítico – puede ser progresivo y que en dos / tres años deba conseguirme una notebook nueva. El punto es, cómo va estar Argentina en el 2021 / 2022. ¿Las notebooks serán accesibles o costarán el doble de lo que salen ahora – y hablo en dólares -?. ¿Tendremos otro mercado cautivo con solo productos nacionales genéricos o productos de marca ensamblados acá, pero con problemas de terminación?. Si aún estamos a tiempo de conseguir productos ensamblados en China (y de buena marca, lo que asegura gran calidad de terminación) es preferible anticipar la inversión. Mas si uno considera los inestables tiempos económicos que vive la Argentina en donde el valor del dolar puede pegar un salto del 10% en una semana… como ocurrió en esta semana previa a las elecciones presidenciales del 2019 (o la disparada del 30% que ocurrió después de las PASO en Agosto).

En épocas de alta inflación e inestabilidad cambiaria, se trata de la ley de la selva: matar o morir. Si dispone de algunos recursos (léase, pesos que le sobren), mas le vale comprar algo ahora ya que en tres meses va a valer el doble, o hacer la inversión en aquello que venía demorando hace rato. Y ahí es cuando uno sale de recorrida, memoriza precios y encuentra ofertas… sí, ofertas, porque en la vorágine inflacionaria – en donde los negocios actualizan los precios dos veces por día – se puede dar el caso de productos cuyo actualización de precio se les ha pasado por alto. O, como me suele ocurrir, porque encuentro el último producto y está a precio rebajado. Pongamos por ejemplo ésta, la última notebook que me compré, una Lenovo IdeaPad 330S con procesador Intel i5 de 8va generación, 4 GB RAM, placa gráfica Intel UHD 620, disco 1 TB, caché inteligente Optane de 16 GB y pantalla de 15.6. Es una máquina veloz, de diseño futurista – finita, plateada, con tapa de aluminio – que podría hacer feliz a cualquiera. Hoy en día cualquier notebook con procesador i5 anda en $ 49.000.- / $ 55.000.- en las casas de electrodomésticos, pero también es cierto que su precio está fijado por el pánico. Considerando un dolar a $ 60 – que era el que había hasta el miércoles 23 de octubre -, comprar una Acer con procesador i3 de 7ma generación salía $ 44.000.-… o sea u$s 733.-(!), lo cual es toda una locura ya que históricamente las notebooks i3 anduvieron siempre en u$s 500 / u$s 550. Pero esta Lenovo IdeaPad con i5 de 8va generación terminó costando apenas $ 41.600.- (Casa Pardo, valores a octubre 2019), lo cual no sólo es mas barato que las encarecidas i3 sino que hace una diferencia de entre 8 y 14.000 pesos (!!!) con una i5 equivalente de marca Acer o HP (descarten por completo las marcas nacionales, nunca mas me vuelven a atrapar: tapas que se aflojan, grabadoras de DVD que no leen, teclados que empiezan a fallar, baterías de calidad mediocre… y un vasto etcétera). ¿Cuál es la trampa para semejante diferencia de precio?. Que la Lenovo IdeaPad 330S es un modelo de noviembre 2018, no es lo último que salió al mercado… aunque, honestamente, no he visto por ningún lado nadie que ofrezca una i5 de generación superior a la 8va en el mercado argentino (claro, en USA o Europa ya van por la 10ma generación de procesadores!). Si lo que hay son i5 mas caras porque vienen con mejor placa gráfica, mejor chip de sonido y mas memoria RAM, pero son variaciones sobre una misma plataforma.

Ahora: para que la inversión de mayores frutos, uno debe usar los planes Ahora 12 con cuotas pesificadas hasta el año que viene. O sea, con cada mes que pasa, con cada suba del dolar / pico inflacionario la notebook se vuelve cada vez mas barata.  El miércoles 23/10 salía u$s 693.-; el viernes 25/10, con el dolar disparado a $ 65.- ya estaba un 10% mas barata, salía u$s 640.-. Y de acá a un año la ganancia será mayor, porque el dolar quizás esté a $ 100.- o mas cuando termine de pagar la última cuota. Es un horror pero así es la realidad argentina, y éstas son las pequeñas oportunidades que se te presentan para obtener una diferencia cuando el valor de todo – desde comida a ropa, desde medicamentos a servicios – se está yendo al diablo.

Dejando de lado toda esta perorata, es hora de concentrarnos en las virtudes y defectos de la Lenovo IdeaPad 330S. Es una notebook fashion, fina – aunque no entra en la categoría de ultrabook – y bonita. El problema con el intento de afinarla es que, para ello, han tenido que cambiar cosas de lugar y podar cosas. Por ejemplo, que sólo tenga dos puertos USB cuando lo standard son tres. Yo uso las notebooks como si fueran gabinetes con fuente UPS de emergencia – vale decir, las cierro, les enchufo teclados, ratones, accesorios, unos parlantes de la hostia y un monitor enorme – simplemente porque una notebook no te sirve para trabajar en diseño gráfico (la posición del teclado es incómoda y la calidad / el tamaño del display no dan). Precisás un monitor grande con definición impecable como el Samsung S20B300, 20 pulgadas y un contraste genial. Pero el S20B300 tiene enchufe VGA y las nuevas notebooks (como la IdeaPad 330s) solo traen enchufe HDMI. Ya encargué el adaptador VGA to HDMI en MercadoLibre pero, si hay alguna deficiencia en la calidad, voy a tener que buscarme un monitor de 20 con salida HDMI, lo que significa un gasto de 10 – 14.000 pesos extra.

Los ports están puestos muy atrás y en una disposición diferente a todas las notebooks que he tenido. Por ejemplo, conector de electricidad y salida de audio a la izquierda, lector de tarjetas a la derecha. Ranuras de ventilación en la base (¿en serio? ¿por qué no a los costados? ¿porque no queda estético?). Cuando la notebook trabaja intensamente (por ejemplo, copiando software y archivos por miles en el proceso de mudanza de contenidos de una notebook a otra utilizando un disco duro externo), se calienta feo y, si la tenés sobre la falda, directamente te quema. Quizás con videos o juegos no calienta tanto pero sí con operaciones de disco y, aunque parezca un atraso, es una notebook que precisa de manera indispensable una base refrigerante (como la Cooler Master que tengo, no cualquier porquería genérica nacional sino un turbo que te baje 5 – 10º la temperatura de un saque), con lo cual al instalarla se te presentan dos problemas: la notebook finita dejó de ser finita y la base refrigerante precisa un puerto USB para tomar electricidad… con lo cual tenés que sacrificar uno de los preciados (y escasos) port USB 3.0 que trae la laptop. Digo: nada de esto es práctico, se echa de menos la existencia de un tercer puerto ya que un uso standard de la laptop implica generalmente conectar un mouse y una impresora con cable, y allí te tomaste los dos puertos USB.  Y si querés meterle una barrita de audio (como la Logitech Z205), una grabadora de DVD o un disco duro externo, los números no te dan. La única solución posible es meterle un Hub USB, pero las bondades del port USB 3.0  no son traslativas ya que los nuevos puertos multiplicados son 2.0 o 1.0. En mi caso terminé conectándole un teclado Genius SlimStar 220 Pro que viene con dos puertos USB 1.0, y ahí conecto la base refrigerante y el mouse, cosas que precisan corriente y transmitir datos pero para las cuales la velocidad de transmisión no es fundamental.

Dejando de lado el detalle de los ports, la notebook es bonita y cómoda de usar. La tapa de aluminio gris es un detalle de calidad pero yo francamente lo detesto. A la IdeaPad 330S le pasa lo mismo que a una notebook HP Pavillion que teníamos y es que las partes metálicas generan estática, cuando no, te dan patadas eléctricas. Claro, no todo el mundo tiene instalaciones eléctricas con tierra y tres patas en su casa (vivimos en el tercer mundo!) sino que usa adaptadores, así que la computadora nunca hace la descarga a tierra que debería. Entre la cantidad de ports y la carcasa de plástico que traen las Acer, me sigue gustando mas Acer que Lenovo.

El teclado es muy cómodo, en especial el teclado numérico. La disposición de las teclas es algo rara; le pusieron teclas para controlar el reproductor de audio pero omitieron olímpicamente la de Home Page (o Inicio), que es la que te permite regresar al encabezado cuando estás leyendo un documento o una página web muy largos. El touchpad es bueno aunque algo sensible. No trae lectora / grabadora de DVD, así que es otra netbook disfrazada de notebook pero eso ya es la tendencia general.

La pantalla se ve bien, en resolución 1920×1080 pero le falta potencia, se ve algo apagada aún con el máximo de brillo. Quizás no se note trabajando de noche o interiores, pero al estar al aire libre o con mucha luz solar cuesta ver lo que hay en el display.

Si todo esto parecen pálidas, donde la Lenovo IdeaPad 330S muestra sus quilates es en el apartado técnico. La placa gráfica Intel UHD 620 muestra con fluidez videos en 4K y tiene muy buena calidad. No es la super placa para juegos, pero eso depende de sus gustos. Imposible correr juegos de última generación ya que la notebook tiene solo 4 GB RAM y la placa Intel alcanza para ejecutarlos en resolución media o baja; pero con juegos de hace 5 – 10 años (en máxima resolución) corre como una seda. No es una laptop gamer, es para el usuario promedio que ve videos, juega de vez en cuando y no quiere un equipo super avanzado que ande como una Ferrari, sino un equipo de oficina rápido en las prestaciones. Y ahí es donde la IdeaPad 330S se luce. Viene con Optane de 16 Gb, una especie de caché inteligente que acelera las aplicaciones mas usadas y te da una perfomance de disco 20% mas rápido. Los músculos del procesador i5 – 8250u se notan al ejecutar programas o manejar miles de archivos: instalar programas y juegos se hace en segundos, la apertura de páginas web es veloz, no hay demoras en casi ninguna operación. Y comparado con la Acer Aspire I3 de 5ta generación la perfomance es notable. Yo creo paginas web en WordPress (en una simulación de server instalada en mi computadora) y luego genero una masiva exportación como archivos HTML, lo cual me da un sitio que se ve como WordPress pero es mucho mas seguro (no usa base de datos, los archivos PHP – propensos al hackeo – son pocos, el sitio es rápido, estable y no se cae aunque tenga millones de visitas simultáneas porque es HTML). En la Acer i3, exportar un sitio con 1.500 páginas web y miles de imágenes me llevaba entre 4 y 5 horas; acá el proceso dura una hora y media. Definitivamente la eficiencia (y los músculos) del procesador harán que sea innecesario tener mi máquina corriendo programas y ejecutando miles de archivos durante una noche entera ya que hace lo mismo en menos de dos horas.

El otro detalle destacado es el sonido, en donde el chip Realtek viene con Dolby Audio. Vale decir, la IdeaPad 330S tiene sonido surround, resaltador de voz y potenciador de volumen. Esto se puede manejar desde la interfase de Dolby, que trae cinco seteos prefijados (dinámico, cine, juegos, música, voz), o puede hacer el suyo propio con un ecualizador de 10 bandas completamente configurable. Y aunque el chip Realtek no es multicanal (vale decir, es un stereo simple, no trae para conectarle un home theater de 5.1), Dolby simula el surround de maravilla. No es un sistema trial (como el Dolby Atmos para auriculares que Windows 10 metió en su ultima actualización – y que sigue estando -) sino un sistema permanente para la salida estéreo, lo cual se disfruta de maravillas con un par de parlantes externos potenciados como los Philips SPA-2335 2.1. Es un sonido de otro planeta, y definitivamente la computadora con mejor sonido que he tenido en mi vida hasta ahora.

¿Si vale la pena recomendar la Lenovo IdeaPad 330S?. Por el precio que la encontré, claro que sí. Pero si tuviera otro precio, o fuera otro modelo de Lenovo (con las mismas características; procesador i5, pantalla 15.6, 4 GB Ram, disco de 1 TB, caché Optane de 16 GB) y estuviera competitivo con Acer o HP, me quedaría con Acer. No es ni por asomo una mala notebook, pero pequeños detalles como los escasos puertos USB, el display de poca potencia, la carcasa metálica cargada de estática y la ventilación ventral son discutibles. Creo que Acer hace mejores carcasas y dispone mejor los ports y ranuras amén de que su display es bastante mas brillante. Por supuesto, todo depende del uso que le de. Yo rara vez la uso como notebook (en verano, cuando me voy a trabajar al fondo de mi casa o me voy al dormitorio que tiene aire acondicionado) y por eso noto esos detalles, pero para el resto del planeta le parecerá una laptop genial… opinión con la cual discreparé sobre un par de puntos menores que no hacen ni a la calidad ni al excepcional rendimiento de la máquina.

(PD: como toda notebook comprada meses después de su salida a mercado, es lógico que pase por el infierno de dos millones de upgrades automáticos de Windows 10.  El ultimo de ellos – versión 1903 – es una atrocidad plena de bugs que encima desactiva el sistema Dolby y no hay manera de recuperarlo. La única forma es hacerle un rollout, desinstalando la actualización y dejándola en la mas estable versión 1709 en donde anda todo. Y buscar en Google la receta para desactivar las actualizaciones automáticas de Windows 10, que a mas de uno le han arruinado la computadora por bajarse incompletas o por pisar seteos vitales – y personalizados – que teníamos. Busque que en los Servicios de Windows se puede inhabilitar esta característica de los updates automáticos. Porque, a final de cuentas, Windows es un sistema operativo para que la máquina arranque y ejecute programas, no la razón primaria de mi existencia como para ver pantallas azules durante 5 o mas horas, contando con cuentagotas el procentaje de avance de la actualización y descubriendo que nuestras computadoras – después del cambio – no solo están mas lentas sino que se ven y escuchan diferentes).

Caracteristicas técnicas de la notebook Lenovo IdeaPad 330S  i5 151KB 81F5

  • Procesador Intel Core i5-8250u (3.40 GHz, 6 Mb Caché)
  • Pantalla LED 15.6 pulgadas IPS, resolución de 1920×1080 full HD, con apertura hasta 180º
  • Memoria RAM 4GB DD4
  • Caché inteligente Optane de 16 GB (M.2 PCIE)
  • Disco rígido 1 TB (5400 RPM)
  • Placa de video Intel UHD Graphics 620 (reproduce hasta 4K)
  • Unidad de DVD: no posee
  • Teclado extendido con pad numérico en español
  • Wi-Fi 802.11 ac
  • Bluetooth 4.1
  • Webcam HD
  • Puerto HDMI x1
  • Puerto LAN: no
  • USB 3.0 x 2, USB  tipo C x 1
  • Lector tarjetas de memoria SD
  • Entrada de audio: 1 (inteligente; detecta y setea si es micrófono, parlante, auricular o headset)
  • Opción para karaoke (anulación de voz)
  • Chip de sonido Realtek High Definition Audio con interfase Dolby Audio
  • Bateria 2 celdas (duración 5 horas), 30 WH
  • Sistema operativo Windows 10 Home 64 bits
  • Office: no posee (viene con opción para adquirirlo)
  • Peso: 1.8 kg.

Precio: U$s 693.- (o $ 41.600.-, valores a octubre 2019)

Conclusión: es elegante y rápida; el caché Optane agiliza muchísimo las operaciones de disco, y el teclado es muy cómodo. Como contras el display no tiene mucho brillo, la tapa de aluminio hace estática si no está conectada a una red con tierra, y se queda corta con los puertos USB (2 tradicionales en vez de los 3 que tienen la mayoría de laptops) pero, por el precio, es mas que recomendable.