Tecnología: análisis radio portátil Oryx SP-340 / Spica SP-340

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Encontrar una radio portátil – en la era de los celulares e Internet – es casi imposible; pero he aquí una radio barata y de prestaciones potables que cumple con lo limitado que promete.

Tecnología: análisis radio portátil Oryx SP-340 / Spica SP-340

Por Alejandro Franco – contáctenos

4 estrellas: muy bueno“Este es el último invento de la sección Q… ¡Se llama radio!” (el villano de Skyfall, diciendo esto antes de activar una bomba a distancia y tirarle un subte por la cabeza a James Bond)

Cómo cambian los tiempos. Recuerdo con mucha emoción haber recibido de regalo mi primera radio a los 10 años. Era un ladrillo que apenas entraba en la mano, celeste y blanco, sin luces y con una rueda plateada en el centro como dial. En mis tiempos era un boleto hacia la libertad – de ponerse a estudiar y sintonizar la emisora que quería, o de llevármela a la plaza y leer escuchando música -. Soy de la época en donde la música se grababa en grabadoras de cassette (no radiograbadores, eso vino después!), no existían computadoras, tablets ni celulares y había un solo televisor en la casa, el cual recién podías prender a las 18 hs porque era la hora que comenzaba la programación de los únicos 4 canales que había en mi Montevideo natal. Qué épocas.

En mi casa había radios y eran muy antiguas. Mi abuelo era técnico de radio y TV (cuando los televisores eran blanco y negro y usaban válvulas en vez de transistores; de esos comenzaron a aparecer cuando era chico porque la tecnología llegaba con mucho atraso a Uruguay), y tenía dos receptores en la casa que eran de colección: una radio con carcasa de madera y un gran parlante (de marca Normende), un modelo de lujo que podía sintonizar AM y 10 bandas de onda corta si tenía conectada la antena adecuada (yo la enchufaba a la antena de la TV instalada en el techo, así que agarraba la BBC de Londres e incluso algunas transmisiones de radio aficionados, generalmente gente con campos que se comunicaban por onda corta) y que era grande y voluminosa casi como una vieja TV de tubo de 29 pulgadas. Lo otro era una radio Philips de carcaza de baquelita, hermosa pero frágil ya que si se caía se partía (esa radio debía ser de la década del 60). Tenía AM, un par de bandas de onda corta (la FM era una auténtica rareza) y una parrilla de metal que era muy áspera para los dedos. Me acuerdo que llevaba como ocho pilas chicas, muestra de que la tecnología portátil de aquellos años distaba mucho de estar optimizada.

El día de hoy mi señora y yo decidimos regalarle una radio portátil a mi hija de 10 años. La ceremonia se repite. No es un minicomponente, ni siquiera un mamotreto portátil de esos que hoy son los sucesores de los radiograbadores (y llevan 8 pilas grandes para funcionar al aire libre). No; es una radio básica, típica de jubilado, de esas con un parlante, un dial, una antena y, como detalle exótico, una conexión para auriculares y una luz que indica si la emisora está sintonizada en el punto justo.

Los usos son muchos. Como la cantidad de horas de TV están limitadas por día, ella tiene las tardes libres para leer, pintar, dibujar escuchando música. Si, hasta ahora sintonizaba música en su tablet o mandaba la señal de YouTube al Chromecast de su TV, pero la idea no es esa. Es sacarle tiempo de pantalla. Por otro lado he aquí una alternativa para que explore y descubra. No es lo mismo escuchar música viendo clips de YouTube que empezar a buscarla a ciegas en el dial de tu radio. En una de esas se topa con una emisora de folklore y se engancha, o escucha tango, música clásica o rock de los 60s. Descubre sus gustos, conoce otros géneros y tiene un abanico interminable de opciones.

Un detalle curioso es que hoy en día comprar una simple radio portátil equivale a una búsqueda del tesoro. Casi nadie las vende. Las de marca salen $ 1.500  para arriba y, por $ 1.000 mas se puede comprar a un reproductor de CD con radio, Bluetooth y MP3 / USB, pero ésa no era la idea. La idea era algo barato que pueda llevar en el bolsillo, que se haga amiga de la radio en su forma mas simple. Y para eso una radio básica – la típica de jubilado que escucha el partido – es la ideal. La elegida fue una Oryx SP-340 que vendían en una casa de accesorios para celulares. Como tengo el Android TV Box (la caja con Android que te convierte una TV común a Smart TV) de Oryx y me pareció muy potable, decidí ponerle fichas al aparatito, total salía $ 500.- (valores a octubre 2019).

Es una radio chica y simpática. Como mide 12 x 8 con 3 cm de profundidad cabe cómoda en una mano. Viene con una correita, y es un modelo básico monoaural así que uno tiene que arreglarse con el único parlante, sin control de bajos ni agudos. El parlante en sí es algo chillón y de salida modesta (0.5 Watts RMS) así que es para tenerla en un escritorio y estar cerca, no para llenar un cuarto con el sonido que produce. La recepción en FM es muy buena – estirando la antena telescópica -, en AM es menos sensible y suena demasiado aguda. El otro detalle curioso es que, conectándole un par de auriculares potables, la salida es estéreo. Eso significa que, si la vas a usar en un escritorio y no te gusta como suena, podés ponerle unos parlantes de computadora (que van al toma o que tienen salida USB y se alimentan de un adaptador / batería externa; p.ej. ponerle una barrita Logitech Z205 con un powerbank de 2.600 mAh) con lo cual se puede mejorar la perfomance.

Es un genérico chino sin mayores pretensiones. Por ahí vi que la venden como Spica SP-340 en MercadoLibre y se llenan la boca con los antecedentes de la marca. Si, Spica era una gloriosa radio portátil (la primera de su especie) de una empresa japonesa (Japan Transformer Works) que hoy mutó en fabricante de pantallas LED. O sea, como marca está tan difunta como RCA, Winco o Philco, y son de esas marcas que se se licencian (alquilan) por una cantidad de años. Ciertamente no tiene la calidad de la legendaria Spica de dial redondo, pero es pasable… pero la gente no se da cuenta de que es un genérico rechapeado y se ofende sin antes buscar por internet para ver si Spica sigue existiendo.

Es un producto pasable y a buen precio. Claro, ya nadie las usa pero, si se da el caso, vale poco y es potable. Si quiere algo mejor hay modelos de Panasonic que salen el triple y se deben escuchar con mayor calidad, pero para mi es pagar mucho por algo que uno sabe de antemano que es limitado.

Características técnicas de la radio portátil Oryx SP-340 / Spica SP-340

  • Frecuencia: AM (530 – 1600 Khz) / FM (87 – 108 Mhz)
  • Parlante monoaural de 0.5 Watts RMS de potencia
  • Fuente de energía: dos baterías AA o conexión DC 3 V
  • Antena telecóspica
  • Salida estéreo para auriculares
  • Potencia de salida: 1000 mW
  • Peso: 130 gramos
  • Tamaño: 12.6 x 7.5 x 2.7 cm

Precio: $ 500.- (u$s 8.-) (valores a octubre 2019)

Conclusión: un espécimen en extinción. Cumple todo lo que promete, es básica, y sin control de graves / agudos puede sonar algo chillona. El plus es que es barata y la calidad de sonido – por la salida de auriculares – es estéreo.