Crítica: Otro Día para Morir

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Anticipándonos al estreno en nuestra ciudad, comentamos la ultima aventura sobre James Bond 007; es un avance de lo que pronto verá en nuestro exclusivo web site EL SERVICIO SECRETO DE SU MAJESTAD

Crítica: Otro Día para Morir

Por Alejandro Franco – contáctenos

Otro Dia Para Morir , la ultima aventura de James Bond 007 Por fin ha llegado Bond 20, con altas expectativas debido a la pareja (y buena) calidad de la serie desde que Brosnan tomó el personaje y, sumado a esto, el 40 aniversario del primer film.

No seamos ingenuos; esto es, en definitiva, una aceitada maquinaria que ha operado por casi medio siglo y que solo ha ido perfeccionado su formula. No habrá nada demasiado revolucionario en ella, a lo sumo, algunos ajustes de precisión a un mecanismo de relojería que brinda óptimos resultados en taquilla.

Por ello es que Otro Dia Para Morir (Die Another Day o DAD, como la llamaremos) comienza… como todos los films Bond. Hay un pequeño aggiornamiento en la presentación del cañón del arma… que de alguna manera nos anticipa que vamos a estar frente a un espectáculo de grandes proporciones. y no le erra demasiado.

La trama va así: Bond cumple una misión en Corea del Norte para eliminar una serie de rebeldes dentro del ejercito que planean invadir a sus vecinos del sur. Hay una secuencia espectacular con persecución en hovercraft y explosiones varias, al nivel clásico de la serie. Pero aquí la novedad es que no hay final feliz, sino que Bond es capturado. Primer síntoma que indica que este no va a ser un film usual, ya que incluso la secuencia de créditos (muy lograda, con excelentes efectos digitales) alterna mujeres en llamas con secuencias de tortura en la cárcel coreana.

Un Bond pelilargo y barbudo es recuperado en un intercambio de espías después de… catorce meses de cautiverio !. A esta altura, aparte de la persecución inicial, el film parece tomar un cariz propio de las películas de Jack Ryan ( la caza al octubre Roja, peligro inminente, juegos de patriotas, etc), y parece que veremos una trama mas propia del denso y frio mundo del espionaje post guerra fria antes que una aventura Bond clásica. 007 es humano y puede fallar… y es entonces cuando en el inconsciente de quienes formamos la vasta legión de fans de James Bond comienzan a dispararse los recuerdos. Como había mencionado el director Lee Tamahori, este film iba a estar plagado de homenajes; y uno no deja de pensar en paralelismos con Licencia para Matar (ultimo film de Dalton), como un agente renegado con una búsqueda personal . Al final de esta nota, verán un detalle en profundidad de todos los homenajes y citas que tiene el film sobre los 19 anteriores, gracias a la colaboración de nuestra amiga M Jefa de James Bond.

Como ha sucedido antes, no hay que espantar al espectador, y se debe volver pronto a los carriles; en este caso, el renegado Bond esta por su cuenta, va a un hotel (sucio, desaliñado, sin un peso) y pronto recupera su elegancia y presencia (como lo hace sin dinero, eso nos preguntamos todos). y pronto saldrá a la búsqueda de traidores varios, se reencontrará con M y Q, le darán las armas secretas correspondientes, y saldrá a patearles el trasero a los villanos de turno con la calidad (y el martini agitado, no revuelto) de siempre.

El film es impactante en lo visual, sin llegar a la saturación como son los films de Michael Bay (Armageddon, La Roca, etc) , y que son tendencia hoy en día. Tamahori es un director termino medio (la banda de los sombreros, tela de araña), pero aquí maneja muy bien climas, tiempos, accion, actuaciones… quizás porque el mecanismo es tan preciso que cualquier director hoy en día puede operarlo sin riesgo de una falla grande. Pero aquí el director , al menos, parece destacarse (como sucedió con Spottiswoode, que repunto su carrera tras El Mañana Nunca Muere), y posiblemente relance su carrera en la dirección en Hollywood.

Sin embargo, hay algo que flota en el film (para nosotros los fans) y es el peligro de la avalancha de homenajes. Es algo que sobrevuela de modo inquietante y que, gracias al director, no terminan de saturar, pero se suceden uno tras otro (y corre riesgo de perder originalidad el film). Eso, en cierto sentido, es un factor de distracción de la trama principal, que la mayoria de veces esta bien dosificado. Uno espera ” a ver a quien homenajean / citan ahora”, y se evade de la trama principal, aunque termina regresando ya que los diálogos del film son bastante jugosos, aunque no los encuentro tanto como El Mañana Nunca Muere (la mejor película de Brosnan en la serie). M es una burócrata despiadada y fría, los villanos superan por poco la media (le falta el carisma de Elliot Carver), aunque tienen buenos diálogos y razonamientos; la voluble Miranda Frost tiene buenos parlamentos aunque la actriz parece demasiado blanda para el papel y solo lo cumple con corrección. El villano Gustav Graves (huérfano de origen argentino, observación omitida en la traducción local) es un hombre muy joven y le falta una pizca de sal para hacer a su personaje tan carismático como debe ser. Quien lleva lo mejor es Zao, el secuaz coreano híbrido genéticamente, que le da un aire mas siniestro a la galería de villanos, aunque sin ser algo memorable.

Otra cosa importante del film es el ambiente fantástico del mismo, que sobrepasa todo lo hecho hasta ahora. Realmente se respira un aire a ciencia ficción pura e incluso la secuencia final de algún modo, hace acordar a las peleas de los seriales de Flash Gordon (los del 30-40, también homenajeados en su versión de los 70 con Sam Jones). Hay tecnología por todos lados, demasiados objetos posibles pero no reales (o si?), desconocidos para el publico. Como el camuflaje invisible del eterno Aston Martin. Los terrenos de la realidad desaparecen y la imaginación se dispara.

Por otro lado, otro hecho observable es el fuerte cinismo del film. Bond opera por su lado, sin importar si la causa norcoreana es o no correcta, y la jefa de Bond lo maneja como un elemento descartable. 007 es catalogado como un asesino occidental, no como un espía, y Bond – Brosnan se maneja de modo expeditivo (una marca de Brosnan que lo aleja claramente de Moore y lo acerca a Connery). De igual modo lo hace su partenaire (la hermosa Halle Berry, de bella figura y fea voz), que supera con su actitud y presencia ciertas carencias de dureza y reciedumbre que imponía su personaje, y la vuelven en un Bond femenino.

La trama es internacional y dotada de variados paisajes turísticos, pero al final se nuclea en el palacio helado de Graves en Islandia, donde transcurren las mejores escenas del film. Brosnan sigue llevando su personaje con carisma y gracia, y acompañado siempre de muy buenos guiones, que transforman a la película en un carísimo comic muy bien armado. Sobre el resto de los actores ya hablamos, y se encuentran en niveles más que correctos; está Judi Dench como la fascinante M, inteligente y calculadora; y John Cleese que se hace del papel de Q de Desmond llewelyn tras su retiro y posterior fallecimiento, que no tiene las torpezas iniciales del film anterior sino que directamente recicla las rutinas del armero, con las obvias gracias que el ex – monty python puede darle al personaje. La música de Arnold es excelente, no tan estridente como en la anterior El Mundo No Basta, y también tiene unos cuantos homenajes aggiornados a las bandas de sonido de la serie (desde Solo Se Vive Dos Veces hasta Al Servicio Secreto de su Majestad, por citar las evidentes). En definitiva, es un excelente film Bond, superior a El Mundo No Basta …, una verdadera montaña rusa bien montada y con un exceso de imaginación (y, quizás de homenajes) que marcan un hito en la serie. y el mérito es del director Tamahori, que ha manejado lo mejor posible un guión que daba para excesos.

Y muy pronto… Brosnan regresará.

“Un excelente film, plagado de situaciones fantásticas. Hay multitud de homenajes visuales y sonoros que corren el riesgo de saturar y quitarle originalidad al film, pero se encuentran en su mayoría, hábilmente dosificados. Los villanos están correctos, y Brosnan realmente hace su personaje para sí, con nuevas facetas. Muy buenos diálogos y actuaciones, y el mejor Bond en décadas”.

SOLO PARA LOS OJOS… DE LOS FANS

El siguiente es un largo listado de homenajes que aparecen en el film. La lista la proveyó nuestra amiga de SSSM, María Virginia Sánchez (mjefadejamesbond@yahoo.com.ar), a la cual le agradecemos de todo corazón. Demás está en decir que, si la lee, puede descubrir cosas sobre el final del film (OJO !). Nosotros también le hicimos agregados a la lista.

Algunos son más visibles que otros, otros son sólo para entendidos, y todos los demás probablemente no sean más que alucinaciones de los fanáticos: acá están, estos son, los guiños de la Bond # 20 a la saga 007.

  • 1. El Satánico Doctor No (1962): Jinx (Halle Berry) emerge del mar a la manera de Ursula Andress, es decir: bikini, cinturón y cuchillo “de buceo”. El sonido del sintetizador de la secuencia de créditos de aquél Bond # 1 suena ahora en la escena en que Bond escapa del hospital del MI6.
  • 2. De Rusia con amor (1963): El zapato con la punta envenenada aparece en el laboratorio de Q. También hay un cuchillo oculto en un portafolio. Hay una cámara gesell en la habitación de hotel en Hong Kong; los enemigos de Bond lo espían ocultos tras ella. Jinx se presenta ante Bond diciendo “Mis amigos me llaman Jinx”, y 007 responde “Los míos me dicen Bond”, reproduciendo el diálogo entre Tatiana Romanova y James.
  • 3. Dedos de Oro (1964): Jinx casi es rebanada por un rayo láser en el laboratorio, igual que James en la cueva de aquel villano. El nuevo Aston Martín de Bond viene, de nuevo, con asiento eyector. El nuevo Q (John Cleese) cita a su antecesor: “Nunca bromeo acerca de mi trabajo, 007”. La presentación del Aston Martín es casi idéntica, y tiene prácticamente la mismas armas pero modernizadas. y en la secuencia inicial, Bond se saca un traje de buceo revelando que abajo lleva ropa común. La apuesta en la pelea de esgrima de Graves es un calco de la partida de golf por el lingote de oro nazi.
  • 4. Operación Trueno (1966): Q guarda en su taller el legendario jet pack. Bond usa una lapicera bajo el agua para respirar. Hay una clínica donde también se está recuperando / transformando un villano. La noche que pasa con Frost recuerda a la noche que Bond pasa con la Condesa Fiona Volpe.
  • 5. Sólo se vive dos veces (1967): En el palacio de hielo de Gustav Graves se proyectan escenas del super poderoso y letal Icaro desplegándose en el espacio. Jinx se descuelga del techo de la falsa mina de diamante con un sistema de sogas similar al de los ninjas en la guarida-cráter. Graves dice “solo se vive una vez” cuando aterriza en Londres. La secuencia de Jinx y Bond en la isla (por el final), homenajea la música del film.
  • 6. Al servicio secreto de su Majestad (1969): Bond vuelve a escapar de una avalancha. La sigla Ohmss (On Her Majesty’s Secret Service) está grabada en un CD en el escritorio de Moneypenny. y el nombre del bote en el que está Bond es HMS Tenby (un juego con las siglas de Al servicio secreto de su Majestad).
  • 7. Los diamantes son eternos (1971): Graves dice “Los diamantes no son para cualquiera” (“Diamonds aren’t for everyone”). Un enorme satélite capta los rayos solares y los proyecta a la manera de un láser destructor. El laser también destruye misiles (esta vez en pleno vuelo). En una publicidad impresa en una revista se alcanza a leer: Los diamantes son eternos. El film, en mas de un sentido, es un remake de dicha película.
  • 8. Vivir y dejar morir (1973): El láser genera una seguidilla de explosiones a lo largo de un sembradío, en este caso detonando cientos de minas terrestres, a la manera de la exterminación en los campos de amapolas de Kananga.
  • 9. El hombre del revólver de oro (1974): Los pasillos del área secreta del departamento de Tecnología Genética de un hospital cubano están repletos de espejos y objetos rotatorios, como el Palacio de la Diversión de Scaramanga. Bond retira un diamante del ombligo de Jinx (en El hombre… era una bala). Hay un arma motorizada por energía solar.
  • 10. La espía que me amó (1977): El dandy multimillonario Gustav Graves sobrevuela Buckingham en un paracaídas marca Union Jack (con la bandera inglesa de diseño) . El palacio de hielo remeda el escondite de Stromberg en Atlantis (y se inunda casi de igual forma). Off the record: la secuencia inicial de surf se filmó… en la bahía Mandíbulas, en Australia.
  • 11. Moonraker (1979): Hay un espía llamado Drax. El duelo de espadas con Graves se parece a la pelea Bond-Chang en la fábrica de vidrio. Bond pelea con uno de los villanos por un paracaídas.
  • 12. Sólo para sus ojos (1981): La escena en que Bond se descuelga sobre el precipicio de hielo (mientras éste se desprende) recuerda el clímax cerca del monasterio, en especial cuando la soga se le escapa y Bond se deja caer un pequeño tramo.
  • 13. Octopussy (1983): Se ven el submarino cocodrilo y el Mini Jet Acrostar en el fondo del laboratorio de Q. Jinx se echa de espaldas al mar, recordando la fuga de Magda de la suite de Bond.
  • 14. En la mira de los asesinos (1985): Bond queda suspendido de un cable sobre un risco, como el guardia ruso en la persecución siberiana. Bond vuelve a esquiar mediante un método poco ortodoxo. Graves observa su obra destructiva desde su aeronave como Zorin observaba Silicon Valley desde la suya justo antes de la inundación. Bond descubre a Jinx nadando y dice “que magnifica vista”, como hacia Zorin en el film y Mayday replicaba “para matar”.
  • 15. Su nombre es peligro (1987): Bond y Jinx dejan caer varios automóviles desde la cola de un avión. El Aston Martín tiene picos retráctiles en las llantas. Hay un clímax en un avión y el escape es casi idéntico.
  • 16. Licencia para matar (1989): Bond tiene por segunda vez en su carrera una misión personal, que lo convierte en un renegado de la MI6: M vuelve a rescindir su licencia para matar. La masajista china lleva un arma escondida a la manera de Pam Bouvier. Un proyectil pasa raspando sobre el auto de Bond. El villano es latino (argentino?!).
  • 17. Goldeneye (1995): El reloj de Bond contiene un dispositivo que le permite destruir el hielo y escapar como escapaba del tren en aquélla: atravesando el piso. Bond es traicionado nuevamente por otro agente. La muerte de un personaje bajo una especie de candelabro de hielo es sugestivamente parecida a la de Trevelyan. Bond le dice a Jinx, como ya le dijo alguna vez a Natalya Simonova, que “el frío debería haberla mantenido viva”.
  • 18. El mañana nunca muere (1997): Bond es tomado prisionero en Corea. También hay una suerte de domo geodésico. y Bond se descuelga del mismo con un arnés como usaba Wai Lin. Hay una agente aliada que pelea palmo a palmo con Bond.
  • 19. El mundo no basta (1999): El programa de entrenamiento de Bond es esencialmente igual al segundo nivel del juego de aquella película. Los autos que utiliza Zao son versiones actualizadas de los modelos anteriores de autos Bond.

Y además… …En su paso por Cuba, James Bond se hace de un tomo de ornitología (A Field Guide to the Birds of the West Indies), que es un libro real escrito por un tal James Bond, de donde Ian Fleming obtuvo originalmente el nombre de su personaje. … El nombre del villano, Coronel Moon (Will Yun Lee), enemigo de Bond en Otro día para morir, cita al Coronel Sun que da nombre a la única novela de Bond escrita por Kingsley Amis, poco después de la muerte de Fleming.

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